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Jaime García: Dialogo. ¿Y cuál Paz?

La Paz, estado de ánimo de serenidad y sosiego del ser humano como consecuencia de tener todas sus necesidades satisfechas. Es una motivación permanente para convivir en fraternidad con el prójimo. Es un concepto integral de origen bíblico. Paz interior es equivalente a armonía exterior.

Esta aclaratoria ligeramente etimológica, viene al caso porque en repetidas cadenas presidenciales, el Sr. Presidente Maduro, reiteradamente pregona que él es único que garantiza la Paz a los venezolanos y complementa su exposición con la consabida satanización de sus adversarios políticos que ya todos conocemos, porque ha sido una actitud permanente desde el inicio de su mandato.

Los venezolanos que no estamos alineados con esta polarización política perversa, percibimos que el dialogo como una oportunidad para lograr entendimiento y concordia, hasta ahora ha estado imbuido de retórica proselitista principalmente. Cada venezolano que saque sus propias conclusiones al respecto.

Los ex presidentes facilitadores junto al enviado de nuestro Papa Francisco afortunadamente están haciendo su mayor esfuerzo para superar esta coyuntura de inamistosa convivencia. Sabemos que la variable tiempo para dar los resultados deseados es esencialmente vital porque detrás de este dialogo está el hambre, la salud, la miseria, el desempleo, la inseguridad y la continuación del crecimiento exponencial de la corrupción en su más amplio sentido.

Tengamos presente, que el gobierno actual tiene 17 años gobernando hegemónicamente al país. Son casi 2 décadas ejecutando políticas públicas que según ellos han considerado acertadas. Hoy en día existe un entronizamiento y sumisión de poderes entorno a la figura presidencial. Ningún poder hace algo que afecte el “Plan de la Patria”. Es decir se está gobernado para el “Plan de la Patria” y no para el desarrollo del país.

El Sr. Presidente con su sistema de gobierno o “Plan de la Patria”, es quien ha creado esta situación de hambre, desempleo, inflación, sistema de salud casi inoperante, quiebra de casi todo el parque industrial, expropiaciones, nepotismo, sumisión y reverencia en las gestiones de las políticas públicas, tráfico de influencias y un largo etc. de prácticas antidemocráticas y actos que riñen contra la urbanidad y cultura del venezolano.

Nuestro mandatario nacional cae en contradicción histórica al decir que él es el único que garantiza la Paz en el país. Precisamente el Presidente Maduro es quien por omisión o por convicción es quien nos ha traído a esta situación precaria en que vivimos. Sus desaciertos e ineficacia es lo que ha hecho de nosotros los venezolanos unos ciudadanos famélicos, rostros demacrados por carencia de una dieta balanceada, jóvenes egresados universitarios sin oportunidad de empleo, la tercera edad sobreviviendo con la pírrica pensión que es más una dadiva que un ingreso digno de supervivencia.

Planteado esto de manera breve, lamentablemente inferimos que el Sr. Presidente y su gobierno son las personas menos indicadas para garantizar la paz, el sosiego y la serenidad de las familias venezolanas que cada segundo que pasa “sufre y espera” un cambio de actores políticos para vivir y no sobrevivir y sobre todo prosperar como lo venía haciendo hasta hace pocos lustros atrás.

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