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Domingo Alberto Rangel: Este diálogo va para largo…

Malas noticias: Apartando que los diálogos donde el Vaticano funge como mediador, facilitador o acompañante, duran años, tantos como los 6 que transcurrieron desde que Juan Pablo II evitó que Chile y Argentina se declararan la guerra por unas aguas heladas en el canal de Beagle; hay razones que presagian larga vida a la negociación recién comenzada entre el gobierno y la Mud.

Esto durará más de lo que la ingenuidad piensa.

Y quizás así sea mejor, pero veamos.

Cualquiera que espere que el diálogo puede resolver, tal como está planteado, los problemas del venezolano silvestre, en realidad le piden peras al olmo, o al horno como una vez dijo Manuel Rosales.

Los unos y los otros y me refiero en general a los jefes de la polarización y a sus seguidores, piensan que el socialismo puede funcionar e incluso que va a resolver el evidente empobrecimiento que vive nuestra sociedad. ¡Qué equivocados están!

Quieren resolver, con recetas sacadas de la politiquería, un problema eminentemente económico. Y así no puede haber solución; menos aún cuando insisten en recetar fórmulas que ya habían fracasado en tiempos mejores.

Los chavistas que se atreven a reclamarle al gobierno los resultados de estos años en los que Maduro ha estado al frente del Estado piensan que el Presidente ha traicionado cierto “legado”. ¡Qué brutos diría don Ramón, el de El Chavo!

Nicolás Maduro recibió una herencia que en sano juicio debía ponerse a remate cuando recibió de Hugo Chávez un gobierno cargado de deudas, con el petróleo en baja y con la producción nacional sumamente mermada merced a la guerra económica que en todos los tiempos han desatado gobiernos socialistas contra el empresariado privado.

Hugo, aparte de desordenar la sociedad, llegó a vender el petróleo a más de 100 dólares el barril y aún tuvo el tupé de endeudar hasta la coronilla al fisco nacional… para alimentar su egolatría fuera de las fronteras y seguir ganando elecciones.

Este “legado” obligaba a que Maduro introdujera cambios de timón pero el sucesor no hizo caso a la sensatez: Continúo el Presidente una guerra económica heredada, aún a sabiendas que obviamente seguirían los contraataques del sector privado que explican el por qué el primer acuerdo no fue bien recibido ni por los políticos que son financiados desde el exterior por privados –bolichicos y boliburgueses que han saltado la talanquera después de sus robos a la Nación- quienes juegan a nuestra desgracia, ni por los ultras del gobierno.

Pero tampoco recibieron el texto en cuestión como un acuerdo sensato quienes vislumbran tras el texto en cuestión “una traición madurista” al socialismo estatista que ha hecho poderosos a estos políticos tapa amarilla, en medio de la miseria general. Socialismo estatista que es la base de nuestra miseria, moral y física.

Henrique Capriles exige una solución política a un gran problema económico. ¡Y no asoma nada para cambiar el rumbo!

Es como si un enano insistiera en probar suerte en la NBA. Patético.

Sin querer imitar al profeta Jeremías, no tengo vocación; insisto en que los unos y otros ventolean en las mesas del diálogo –o por fuera porque ya hay unos cuantos que se salen pero no abandonan la Mud- las mismas soluciones fracasadas.

Y en vez de proponer soluciones prácticas al embrollo económico como venimos haciendo los libertarios… escamotean la falta de propuestas para comenzar a abandonar una miseria que tardará muchos años en remediarse… con el cuentico del “apego a la Constitución”.

Unos a la vigente… otros a la de 1961 donde se fundamentaron los males actuales.

¡Ninguno de estos textos permite vender, alquilar o pignorar los “recursos naturales”!

Un pito importa que se trate de las chiveras que el gobierno supuestamente administra en el estado Bolívar o la misma PDVSA ahogada en compromisos que impiden mejorar su eficacia… tanto el texto constitucional de Hugo Chávez como el que de manera expurea juró Pedro Carmona, dictador de 3 días, prohiben que la sociedad a través del estado proceda al estilo de quien estando a punto de ser embargado… comienza a vender lo poco que le queda para salvarse.

Repugna el afán constitucionalista de los políticos que hablan boberías en un territorio donde los habitantes no respetan los semáforos. Y más aún cuando hasta los alcaldes opinan en plan de pezcueceadores.

Por ejemplo Gerardo Blyde, burgomaestre de Baruta, en vez de tapar las troneras de su municipio o brindar protección a la ciudadanía… se la pasa explicando en la TV los artículos de la Constitución que una vez Hugo llamó “Bicha”.

Los políticos venezolanos han perdido conexión con la realidad que vive el ciudadano de un país en el que por primera vez las agencias de aduanas le han dado vacaciones colectivas al personal… hasta el mes de enero por falta de trabajo.

Con una solución estrictamente política, negada a funcionar, porque no es solución repartir “las pilchas” que dejan la Quinta y la Cuarta entre los dialogantes del PSUV y la Mud… y en continuar repitiendo el embuste del “país rico” que ya había esbozado Rómulo Betancourt en su libro “Venezuela Política y Petróleo” hace más de 60 años.

Libro que ningún político venezolano se ha atrevido a replicar a pesar de que en ese texto se encuentra la explicación al despilfarro del puntofijismo y también al del chavismo.

Pero, dejemos a don Rómulo en paz porque hay notables que apuran el dialogo y no me refiero para terminar a los políticos de flux o de camiseta… ahora hay políticos uniformados de militar y otros vestidos de púrpura.

El Cardenal Urosa aprovechó el nombramiento de Baltazar Porras para soltar una bobería: “el diálogo va muy lento” http://www.noticierodigital.com/2016/11/cardenal-urosa-savino-el-dialogo-va-muy-lento/.

Añadió el Cardenal que “(Las negociaciones) han comenzado demasiado lentas, nosotros esperamos tengan un resultado concreto, muy efectivo, muy pronto”.

Ahhh sí: Y acaso la CEV de la que forma parte Jorge Liberato Urosa se ha dignado a presentarle a las partes, o a los católicos que vamos a misa, el esbozo siquiera de un plan para abandonar la pobreza del socialismo estatista y aterrizar, unos años adelante, en una economía próspera que es lo que aspiran y sueñan los venezolanos. Para lo cual, nos guste o no, solo funciona la economía de mercado.

El Libertarismo, enano si se quiere, si lo ha hecho y seguiremos insistiendo aún cuando no respondan los gemelos polarizados o sus mediadores… quizás aquí esté la explicación del por qué los jóvenes siguen migrando en masa y entre los que se quedan… muchos se vuelven “evangélicos”, denominación que en nuestra Venezuela es sinónimo de cristianos no católicos.

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