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Suena Caracas, el rostro despilfarrador del madurismo

Con un presupuesto superior a los 2 millones de dólares, este viernes comienza el Festival Suena Caracas, un jolgorio musical organizado por la alcaldía del municipio Libertador que reunirá a 31 artistas internacionales y 65 locales.

Por Francisco Zambrano

Mientras el Ejecutivo asegura no contar con los recursos para pagar los haberes de la Ley de Cesta tickets para Jubilados y Pensionados promulgada por la Asamblea Nacional, el alcalde Jorge Rodríguez dispondrá de una amplia bicoca en moneda extranjera para ofrecer música gratis a los caraqueños por diez días en la Plaza Diego Ibarra y en otros espacios de la ciudad.

Artistas foráneos cobrarán billetes verdes en una economía con control de cambio, además de ser alojados en hoteles cinco estrellas y degustar manjares en los mejores restaurantes de la capital. Una realidad diametralmente opuesta a cientos de venezolanos que deben hurgar dentro de la basura en procura de algún alimento.

Entre los que vendrán de fuera destacan: Rey Ruíz, Tito Rojas, Bomba Estéreo, Los Tres, Prince Royce, Las Chicas del Can, Fernando Villalona, Eddy Herrera, Jorge Celedón e Ismael Miranda.

Por Venezuela subirán al escenario: Melody Gaita, Francisco Pacheco, Guaco, Nelsón Arrieta, Omar Enrique, Sixto Rein, Omar Acedo y Samir Bazzi, entre otros.

El alcalde Rodríguez defendió la realización del evento, pese a los detractores que ha tenido incluso del lado del chavismo. “Ni un solo muchacho ha dejado de ir a la universidad, ni una sola canaimita ha dejado de distribuirse, ni un solo uniforme ha dejado de entregarse y tampoco va a dejar hacerse el Festival Suena Caracas porque haya un sector político que preferiría la zozobra, la angustia y la violencia, y el que se amargue que se desamargue”, dijo el burgomaestre.

“Los tiros del malandro, los gritos del atracado, los ruidos del indigente hurgando en la basura: Así es como Suena Caracas”, dijo el Secretario Ejecutivo de la MUD, Jesús “Chuo” Torrealba.

“El Gobierno pagará 150 mil dólares a un artista internacional, mientras tanto el sistema de salud de nuestra país está por el suelo. Les digo a los artistas internacionales que antes de venir acá sepan lo que se vive en Venezuela. Qué chévere que vengan, pero no se pueden traer en este momento por la grave situación que atraviesa el país”, comentó el gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles Radonski.

El cantante venezolano Oscarcito, quien estuvo en la edición del Festival de 2014, encendió la polémica en las redes sociales al negarse a intervenir en el show. “Insólito. Acabo de recibir oferta para cantar en Festival Chavista. Es que ni me paguen lo que me paguen voy”, escribió en su cuenta de twitter. Posteriormente, los organizadores negaron que lo hubiesen convidado.

“Respeto al pueblo chavista, a quienes no respeto son a los políticos corruptos, así que no me llamen, que no iré”, escribió el excompañero de Franco.

Alessandra Abate cantante de La Pagana Trinidad dijo en el programa radial La Cola Feliz de Éxitos 99.9 que tocaron en el Suena Caracas pasado con un objetivo.

“La idea es transmitir nuestro mensaje a esa gente que tal vez piensa distinto, tocar nuestras canciones con contenido social, así como lo hizo Desorden Público”.

A la banda de ska nacional la sacaron de la transmisión en vivo del canal Ávila TV en el Suena Caracas de 2014 antes que tocara el tema “Todo está muy normal”, track que hunde el dedo en el tema de la corrupción, flagelo galopante en la quinta república.

Según un vídeo promovido por la Mesa de la Unidad Democrática, con el presupuesto del evento este año se podría cubrir el presupuesto de la Universidad Central de Venezuela por dos años, además de comprar insumos y medicamentos para 22 centros hospitalarios.

Más allá de si se justifica este gasto para la diversión del pueblo en época de desesperanza y desolación, lo tangible es que en Caracas no es la música lo que más suena, sino los intestinos de muchos de sus habitantes por el hambre, las balas a medianoche en los barrios y el llanto de enfermos y familiares padeciendo por la escasez de medicamentos.

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