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Anna Ewers, esa mezcla perfecta entre Brigitte Bardot y Claudia Schiffer

Volamos a la Gran Manzana para entrevistar a la modelo alemana. La imagen del aroma de Hugo Boss domina el poder de la discreción.

La belleza de Ewers recuerda a la de los grandes tótems de la moda.

Foto: Guy Aroch

El diseñador Alexander Wang la describió hace tres años como «exageradamente tímida». Hoy cuesta creerlo. Anna Ewers tiene porte (y personalidad) de gran top. Ni rastro de la chica de Friburgo que creció en plena naturaleza. «Soy de un pequeño pueblo de 4.000 habitantes cercano a esa ciudad, no merece la pena ni mencionar su nombre… Vivir en Nueva York me ha ayudado a valorar mis orígenes mucho más», confiesa, vestida con un elegante vestido negro, una de sus prendas favoritas, y unos stilettos altísimos. Tiene la mirada desafiante de Brigitte Bardot y un parecido sorprendente con Claudia Schiffer. Ewers recuerda a los grandes tótems de la moda.

 

“Cuando conocí a Alexander Wang, estaba tan nerviosa que tropecé al entrar en la habitación”.

Foto: Guy Aroch

Su ascensión fue vertiginosa. «¡Busquen a esa chica!», esa es la frase que exclamó Alexander Wang cuando vio su foto en un blog hace tres años. El modisto la convirtió en su musa y la encumbró a los altares de la moda. Hoy las marcas se la rifan: Céline, Balenciaga, Prada, Dolce & Gabbana… También las revistas: todas quieren que protagonice sus portadas. El encuentro en exclusiva con la modelo tiene lugar en una espectacular mansión del Upper East Side de Manhattan, espacio elegido por Hugo Boss Perfumes para el lanzamiento de su aroma The Scent, del que es imagen. La alemana de 23 años hace gala de una seguridad que no parece aprendida. «Cuando conocí a Alexander [Wang], estaba tan nerviosa que tropecé al entrar en la habitación. Deseé que la tierra me tragara», comenta divertida y con una convicción que deja claro que su timidez forma ya parte del pasado.

Aunque su gran salto ha sido rápido y repentino, Ewers comenzó a flirtear con las cámaras muy joven. «Estuve un año de intercambio en Colombia y una de las amigas que hice allí me convenció para que intentara ser modelo. Al principio, el trabajo solo me daba para cubrir gastos y conseguir ropa gratis. Nunca me planteé profesionalizarme ni seguir en esto al volver a mi país. Pero cuando terminé de estudiar estaba un poco perdida y decidí probar de nuevo».

Se convirtió en un rostro ubicuo: su irrupción en las pasarelas internacionales fue arrolladora, y su carrera despegó sin apenas rodaje. Desfiló por primera vez en febrero de 2013. El año siguiente, 37 pasarelas la convirtieron en protagonista. La prestigiosa plataforma models.com la eligió en 2015 como la modelo del año, por encima de las mediáticas Gigi Hadid y Kendall Jenner. Y eso que Ewers no cae como ellas en el juego de las redes sociales. «Soy una persona pública, pero necesito mi espacio. Me gusta Instagram y subir fotos artísticas y bonitas, pero no me apetece compartirlo todo…», se excusa. «Ellas [Gigi Hadid y Kendall Jenner] tienen carreras completamente diferentes a la mía. Son mujeres exitosas y muy seguras de sí mismas, y me alegro por ellas. Pero también me siento orgullosa de que me vaya así de bien sin haber tenido que exponer mi vida privada». Un dato: Ewers tiene 219.000 seguidores; Jenner, 67,5 millones. Lo que demuestra que el misterio sigue siendo cool. Como Kate Moss –a quien admira enormemente y con quien comparte estilo–, prefiere no contar demasiado.

Esa distancia que marca en las redes sociales está muy relacionada con el espíritu de The Scent, que apuesta por la conexión real y física entre dos personas, por la seducción, en su sentido clásico. Un ideal expresado con notas orientales y enigmáticas como el osmanthus. «Los perfumes son el único resquicio de experiencia humana que nos queda. Una fragancia no se puede oler por Internet», razona Will Andrews, perfumista de The Scent. El jugo es una metáfora del encuentro entre dos personas: «La atracción surge primero con el melocotón y la fresia; la seducción, con la flor de osmanthus; y la adicción, con el cacao tostado». No escapa a las tendencias del mercado: The Scent es un goloso. «Esta familia olfativa no deja de expandirse, adaptándose, evolucionando y reinventándose con nuevas notas. Esta categoría es el nuevo básico. Ha venido para quedarse», sentencia Naila Hamayed, directora creativa de fragancias de Givaudan. Como la propia Ewers.

 

Perfume para ella de Hugo Boss ‘The Scent’ (80 €, 50 ml).

Foto: Mirta Rojo

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