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Laureano Márquez: Carta a Luigi Di Maio

Caro Luigi:

Esta semana, en tu ataque al  primer ministro italiano dijiste -con motivo del referéndum realizado en tu tierra-  que: «Renzi ha ocupado con arrogancia la cosa pública, como en los tiempos de Pinochet en Venezuela».  Sinceramente, caro Luigi, creo que estas un poco confundido con nuestro continente y nuestros regímenes políticos. Un hombre que aspira gobernar a Italia, un país con el que tantos vínculos nos unen a los venezolanos, debería tener un poquito más claro quién es quién de este lado del atlántico.

Para comenzar, Luigi, Venezuela, o mejor dicho la Republica bolivariana de Venezuela, que es el nombre que tenemos desde que llegó el comandante eterno, es un país ubicado en Sudamérica, como Chile, pero en el Caribe. Chile está en el llamado cono sur que es ese cono (no el monetario, que está bastante comprometido por estos lares) que forman el sur de América Chile y Argentina. Hay diferencias notables entre ambos países: Venezuela es un país de eterna primavera, tropical  y Chile es un país de 4 estaciones. Solo que las estaciones son al revés del hemisferio norte. Me explico: el eje de la tierra se inclina y eso. Cuando esta pa’rriba el sol pega allá donde están ustedes y es verano y lógico, abajo donde no pega directo es invierno y a la visconversa, cuando es verano abajo, es invierno arriba.

“Los tiempos de Pinochet en Venezuela”, ja, ja,ja, pero bueno Luigi ¿Te fumaste una lumpia? ¿Tú sabes quién era Pinochet? ¿Lo que hacía? Para comenzar Pinochet entra en la política por un golpe militar.  Pinochet, Luigi, introdujo como política de Estado la detención, tortura, asesinato, desaparición o exilio de quienes se hubiesen involucrado con el gobierno anterior, configurando el concepto de «terrorismo de Estado». Se ordenaban ejecuciones sumarias por parte del ejército y hubo muchos desaparecidos. Los opositores al régimen eran encarcelados, torturados, incomunicados. Se establecieron toques de queda, la gente no salía de noche aterrorizada de que pudiera perder la vida en el intento. Se estableció una red de informantes, de sapos para delatar al que estaba en contra de Pinochet. Una de las características más relevantes del gobierno de Pinochet era su negación a la participación política electoral de la gente, la confiscación de la democracia y del derecho al voto. Otra, la negación de la libertad de expresión, persecución a periodistas y cierre de medios. ¿Sabes lo que hizo con el congreso? Lo disolvió, Luigi: el congreso electo por el pueblo fue disuelto y sus funciones pasaron a una junta designada por él. Se reprimieron todas las manifestaciones culturales  contrarias a la línea oficial.

Los teatros del estado no podían ser usados por los artistas disidentes. Y te digo más Luigi: en todos los cargos públicos el presidente colocaba a militares, relegando de ellos a los civiles y a la gente que no fuese incondicional suya. En el mundo, Pinochet se encontraba aislado, solo tiranos como él le recibían y aupaban, pero el mundo democrático y decente le daba la espalda y condenaba sus acciones. Miles de chilenos tuvieron que abandonar su patria y huir a otros países.

“…Como en los tiempos de Pinochet en Venezuela”. Sinceramente, Luigi, ¿Qué te pasa? Mira, Luigi, te voy a decir algo, te lo digo una sola vez y te lo digo en italiano para que no te confundas: “guarda, Luigi: sei chiaro, molto chiaro, più chiaro dell’acqua dell’a fontana di Trevi. È che se si lei arriva a essere più chiaro, si diventa l’uomo invisibile.

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