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César Miguel Rondón: Un cuento suizo

Quizá usted, estimado lector, forme parte de esa multitud de venezolanos que no termina de entender las verdaderas razones por las que se ha tomado una medida tan descabellada y absurda como la de recoger los billetes de 100 bolívares antes de que salgan los billetes y las monedas del nuevo cono monetario.

En Konzapata.com, Danny Leguízamo escribe: “A la carrera o al parecer improvisadamente, los flamantes asesores del señor Presidente de la República no le han explicado que es un suicidio suprimir el billete de más alta denominación del cono monetario sin tener reemplazo. Y que las monedas con el equivalente no van a solucionar el problema, sino que lo terminarán agudizando. Cosas como estas, solo podían ser ocurrencia de Nicolás Maduro, a quien definitivamente le gusta que todo salga peor de lo que ya está”. Y Leguízamo no apela ni al humor ni a la ironía en esta frase tan lapidaria. Continúa: “Van a eliminar prácticamente el 50% de los billetes de circulación que son los de cien bolívares. ¿Alguien le explicó a Maduro que no hay manera de sustituir los billetes de cien bolívares? ¿Le habrán dicho que las monedas para sustituir los billetes van agudizar el problema en lugar de resolverlo? Y una tercera pregunta, la más importante: ¿No era mejor esperar a que entraran en circulación los billetes del nuevo cono monetario para poder adoptar la medida?”.

Esta última pregunta es crucial: ¿por qué el apuro? ¿Por qué, si tan lejos como pasado mañana se supone que habrá nuevas monedas en la calle? Además, hablamos de cantidades descomunales. Hoy en primera página de El Nacional: “Existen 611,17 millardos de bolívares en billetes de 100. Las piezas de 2, 5, 10, 20 y 50 equivalen a 6,17 millones. El Ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Nestor Reverol, informó que calculan en 300 millardos de bolívares la fuga de billetes detectada. Afirmó que las mafias vendían cada pieza hasta en 1,30 dólares.”

Y aquí es donde uno se pregunta: ¿Un billete que ya no vale absolutamente nada, cómo es que cuesta o lo pueden vender en 1,30 dólares?

El General Reverol da unas declaraciones que pasarán a los anales del delirio gubernamental. Tal Cual: “El ministro de Interior y Justicia, Néstor Reverol, aseguró que los billetes de 100 bolívares son llevados a países de Europa como Suiza, Polonia, España y República Checa para ser depositados en galpones, “con el compromiso de ser repatriados una vez que caiga el Gobierno”.

No, usted no leyó la idea de un enloquecido. Usted leyó lo que dijo el general Reverol que, asumo, no está enloquecido. “El General Reverol Informó que más de 300 millardos de bolívares han salido del país a través de Organizaciones No Gubernamentales (ONG) contratadas por el Departamento del Tesoro, con la finalidad de sacar el efectivo circulante y asfixiar el sistema financiero. Aseguró que las ONG sacan el papel moneda a través de Colombia para luego enviarlo a Europa y Asia. Reverol indicó que por cada billete pagan entre 0.80 y 1.30 dólares.” Y luego, con su energía militar, proclama el general: “Es por eso que de manera soberana se tomó la decisión de sacar de circulación los billete de Bs. 100 para que ese dinero no regrese más al país y hemos tomado todas las medidas para hacer estricta vigilancia por tierra, aire y mar; y evitar que vuelva al sistema financiero venezolano”.

Hay que respirar hondo. Hay que contar mínimo hasta diez. Imagine usted a un suizo caminando por uno de esos pueblitos tan bonitos y apacibles de su paraiso helvético. La Suiza donde no pasa absolutamente nada. Y, de repente, se encuentra con un inmenso galpón entre las vaquitas y todo este paisaje bucólico que caracteriza a su país. Se asoma al galpón y ve que allí guardan montones, cerros de billetes de 100 con la cara de un señor que él no conoce. Y le pregunta al encargado del galpón:

– ¿Y esos que son?

– Billetes de 100 bolívares

– ¿Qué son bolívares?

– Billetes de un país llamado República Bolivariana de Venezuela.

– ¿Y dónde queda ese país?

– Muy lejos, por allá en Suramérica.

– ¿Y por qué guarda usted esos billetes en este galpón?

– Porque están esperando que caiga el malvado gobierno de un tal Nicolás Maduro y su revolución, para entonces enviarlos de regreso a ese país.

El suizo seguro quedó tan atónito y desconcertado como usted, estimado lector. Cómo es posible semejante disparate. Se han oído peores historias, tal vez. Pero nunca dichas con tanta irresponsabilidad y desparpajo desde lo más alto del poder. Por ello es que el muy fuerte editorial de El Nacional apela a la que quizá se la única explicación a tanta insensatez: “Si quedaba alguna duda sobre el derrumbe mental de los integrantes del alto gobierno madurista, pues a otra cosa mariposa. Cada vez que el jefe de Miraflores asoma su rostro por la televisión ya sabemos que no habrá discurso lógico ni racional, sino una sarta de disparates que lleva a los venezolanos a preguntarse si el señor que está hablando ha sufrido algún accidente y si, a consecuencia de ello, su estabilidad mental está en entredicho”. Apenas el comienzo de un editorial aplastante y en absoluto exagerado.

¿Dónde está la camisa de fuerza para tanta locura?

 

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