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Aurelio F. Concheso: La incomprensible destrucción del circulante monetario en Venezuela

 

Se pregunta uno como habría sido el debate, si es que lo hubo, en el Consejo de Ministros Venezolano previo a la alocución del Presidente Maduro en la cadena de radio y televisión la noche del domingo 11 de diciembre.

¿Será que alguien propuso?: “Presidente, se nos acaba de ocurrir una idea para amargarle aún más la Navidad al pueblo venezolano: Como quiera que los billetes y monedas del nuevo cono monetario aún no están disponibles, retiremos de circulación los billetes de más alta denominación, los de Bs 100 que valen tan solo 15 centavos de dólar a la tasa oficial Dicom ya que éstos configuran el 47% de los billetes y más del 70% del valor total del efectivo en circulación”.

Es de suponer que tan brillante idea haya sido sometida a debate, y que algunos de los integrantes del tren ejecutivo, no queriendo dar la apariencia de ser pusilánime, tal vez el Ministro del Poder Popular para la Justicia Paz y Cultos haya terciado raudo en él: “Magnífica idea Presidente, podemos culpar de ello a las mafias de la frontera, al Departamento del Tesoro Norteamericano, y a los galpones atestados con miles de millones de billetes de Bs. 100 encaletados en Suiza, Ucrania, las Islas Fernando Po, y parte de Paraguaná, aduciendo que los mismo están siendo lavados[literalmente] para convertirlos en billetes de $ 100 estadounidenses, y barajitas de monopolio”.

Alguien con algún olfato político, tal vez comentó. “Caramba Presidente, no me parece tan buena idea someter a toda la población, sobre todo a la de menores recursos que no está bancarizada, depende del efectivo para sobrevivir, y es lo que medio nos queda de apoyo popular, a un proceso relancino de 72 horas para entregar sus billetes o quedarse con lo que sería papel mojado. Sobre todo en estas épocas decembrinas porque aún si tuviéremos ya disponible el sustito en monedas de Bs 100 y billetes de Bs 500, 1000 y 5,000, que no los tenemos todavía, una semana antes de la Navidad no es el mejor momento para un ejercicio de ésta naturaleza”.

“Tonterías García” debe haber replicado un incondicional. “Si no hacemos lo que propone nuestro líder, no tenemos como esconder el hecho que nos pelamos aumentando la liquidez 54% en 90 días sin proveer suficientes billetes al sistema, y dejando que éstos bajaran al 7% de la liquidez total, cuando que en otros años en diciembre en vez de disminuir aumenta del 9% a eso del 10%. Logramos echarle la culpa a Credicard de la negligencia de CANTV al no proveer los 42 nodos adicionales que hace meses estaban pidiendo para atender el aumento de volumen en los puntos de venta. Pero la gente no es tonta y se va a dar cuenta que este desastre es culpa nuestra, a no ser que rápidamente fabriquemos un nuevo chivo expiatorio, y las mafias de la frontera, si es que existen, por lo menos no tienen padrinos”.

Alguien seguramente ganó puntos saliendo en defensa de la propuesta del Presidente con un argumento lapidario: “Además, García, recuerda como en el año 2010, le achacamos la subida del dólar permuta a las casas de bolsa poniendo presos a los directivos de la más grande de ellas, Econoinvest, a los que tuvimos detenidos más de dos años sin poder formularle cargos y a quienes eventualmente no nos quedó más remedio que soltar por ser inocentes, pero para entonces había quedado en el imaginario popular que la culpa no era ni de Giordani ni nuestra, y menos de nuestro Comandante Eterno Hugo Chávez”.

Ante tan contundentes argumentos García (nombre figurado), cerró el pico y se plegó a la mayoría tomándose por unanimidad la decisión de destruir el 70% del valor de los billetes en circulación en 72 horas, sin idea clara de cómo o cuando estos iban a ser sustituidos, en lo que sin duda es una decisión de Estado que se equipara con aquella que tomara el Emperador Calígula allá por el año 40 de la Era Cristina cuando tuvo a bien nombrar a su caballo Incitatus Senador y Cónsul del Imperio Romano.

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