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Devastación, desempleo y desesperanza arropan a Ciudad Bolívar

 

No hubo saqueos, pero casi todo el comercio estaba cerrado en el municipio Heres durante la ‘calma’ que celebraba la directiva del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). La incertidumbre de trabajadores y empresarios que perdieron todo se sumaba a las colas en los poquísimos negocios que abrieron gracias al abundante resguardo militar.

Un recorrido por los locales comerciales no solo confirma el saqueo, sino la devastación de los mismos.

Oriana Faoro / Correo del Caroní

En cada esquina de Ciudad Bolívar hay un comercio devastado. La palabra saqueo se quedó corta para el estatus de los locales atacados en el estallido social que comenzó el sábado 17 de diciembre, producto de la abrupta e improvisada salida de circulación del billete de 100 bolívares, por mandato del presidente Nicolás Maduro.

Tómese como ejemplo el supermercado chino Comercial La Amistad, completamente saqueado y posteriormente quemado por los asaltantes durante el domingo 18 de diciembre, cuando continuaron los saqueos. Este lunes dos trabajadores trataban de limpiar el lugar, y aseguraron que los dueños no estaban en la ciudad.

La Amistad está en la avenida 17 Diciembre, una de las vías menos custodiadas por los funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y la Policía Nacional (PN), que minaron algunas arterias como la avenida España, Jesús Soto, Libertador, y los sectores Vista Hermosa y Terminal.

Casi ningún comercio abrió. Durante el recorrido realizado por Correo del Caroní este lunes, solo unos seis negocios estaban abiertos al público. Eso sí: con fuerte custodia castrense y colas para ingresar a comprar lo que hubiera, como la Panadería Sucre, en Terminal; y el Supermercado El Diamante, en la avenida Germania, donde los consumidores pasaban en grupos de 30.

Militarización necesaria

En la avenida España había comercios rayados con la inscripción saquiados (sic) “para señalizar que ya nos robaron todo, que no se metan más”, dijo Naida Mastromónaco, dueña de la Licorería Perimetral, conocida como El barco, donde hicieron lo propio.

Más adelante, en el supermercado chino Nuevo Siglo 15, guardias y policías lanzaban bombas lacrimógenas y perdigonazos al aire. Era la única forma de contener a un pequeño grupo de personas expectantes de cargar con lo poco que quedaba en este negocio asiático, que requirió la ayuda de los funcionarios para salvar las neveras que quedaron operativas tras los saqueos.

Pese a sus esfuerzos, lograron entrar y robar comida para perros, aguas embotelladas, refrescos y otros productos enlatados… mientras los efectivos ayudaban a rescatar las neveras.

Lea la nota completa en el Correo del Caroní

 

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