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María Corina Machado: Sí tenemos la fuerza para sacar a Maduro del poder; por Enrique Meléndez

 

María Corina Machado, líder del movimiento Vente Venezuela, afirma que ella espera que el 23 de enero se convierta en una monumental manifestación con el objetivo de hacer cumplir el abandono del cargo del presidente Nicolás Maduro declarado por la Asamblea Nacional.

Ustedes propusieron una moción de censura contra Tareck El Aissami. ¿Cómo se justifica esa moción si el vicepresidente tiene pocos días en el cargo?

-Es evidente que hay precedentes terribles en el comportamiento de este ciudadano en el ejercicio de otros cargos y, además, que hay dudas sobre su nacionalidad; las cuales deben ser aclaradas antes de aceptar que asuma una responsabilidad que, ahora, va mucho más allá, dado que la AN declaró el abandono del cargo del presidente Maduro; que no es retórico.

-Por lo tanto, hay que actuar en consecuencia y asumir las implicaciones que ello tiene en todos los planos y para todos los sectores: nacionales e internacionales.

¿Usted lo dice porque se ha denunciado que El Aissami es sirio, al igual que se dice que Maduro es colombiano?

-Exactamente, hay dudas en cuanto al cumplimiento del requisito constitucional tanto para el presidente como para el vicepresidente, en el sentido de no tener doble nacionalidad.

¿Está de acuerdo con marchar el 23 de enero a Miraflores para exigir la salida de Maduro?

-Estoy de acuerdo con que el 23 de enero se convierta en una monumental manifestación, con el objetivo de hacer cumplir el abandono del cargo declarado por la AN. Este 9 de enero representa un hito; un antes y un después. Se trata de una nueva etapa de lucha. No es retórico. Insisto, no es un saludo a la bandera. Tiene implicaciones y hace que todo, a partir de ese día tenga una nueva y muy distinta connotación, y es ejecutar el abandono del cargo, y nosotros hemos convocado a los venezolanos a un gran movimiento para hacer valer esta decisión del parlamento.

-Yo nunca he reconocido a Nicolás Maduro. A mi me fracturaron la nariz en la AN; porque me negué a llamarlo presidente, y no me arrepiento. Ahora es el parlamento venezolano el único poder público que tiene legitimidad; que representa a más de 30 millones de venezolanos, quien así lo afirma también. Por lo tanto, constituye una nueva etapa, y estoy de acuerdo con que salgamos todos a la calle el 23 de enero.

-Pero no sólo el 23 de enero. Lo que está planteado es una agenda de movilización permanente y creciente hasta concretar esa decisión del pasado lunes 9 de enero.

¿Cómo hacer efectiva la declaratoria del abandono del cargo?

-Con responsabilidades y acciones en varios planos. La AN tomó una decisión histórica; pues tiene que avanzar en consecuencia. No puede tomarse una decisión como esa, y después los propios diputados obviarla. ¿Qué viene? Uno, la AN debe nombrar a los cinco rectores del Consejo Nacional Electoral (CNE); que son los que van a convocar a elecciones. Dos, tiene que nombrar a los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), porque los magistrados express se nombraron inconstitucionalmente. Tres, nombrar un nuevo Fiscal General de la República.

-Tú dirás a todo esto, ¿es un Estado paralelo? No, es el Estado paralelo. Son las instituciones verdaderas. Son las que tienen legitimidad. ¿Qué no serán reconocidas por el régimen? Eso no es importante. Lo importante es quien reconoce a estas instituciones, y ese reconocimiento viene de los ciudadanos. Eso no puede sorprendernos. Lo importante es el reconocimiento de los ciudadanos.

-Ahora, además de la ofensiva institucional, que es el primer plano, hay un segundo plano, que es fundamental. Te lo mencioné antes, que es la presión de la calle, y es la presión creciente y es el poder de la gente. De verdad, yo estoy convencida de que los ciudadanos estamos dispuestos a salir, a presionar el tiempo que haga falta y hacerle entender a Maduro que se tiene que ir.

-¿Qué está exigiendo la ciudadanía? Confianza, que en esta oportunidad no va a haber recule; que en esta oportunidad no nos vamos a echar para atrás, y sobre esa base, hay disposición de movilizarnos todos los sectores de la sociedad. El tercer plano es el plano internacional: nosotros le planteamos la comunidad internacional que reconozcan a la AN y que reconozcan la decisión del parlamento que se enmarca, estrictamente, dentro de la Constitución venezolana.

-Aquéllos que dicen que se trata de una decisión política, más no jurídica, que se lean la Constitución. Es constitucional y, desde luego, eminentemente política; que constituye la dimensión de esta lucha.

Avanzada Progresista dice que la declaratoria del abandono del cargo generará más frustración. ¿Qué piensa usted?

-Creo que es positivo que cada diputado que cada organización política y que cada ciudadano le plantee al país los términos de su lucha. Si hay aquellos que creen que no hay nada que hacer hasta el 2018 y que la agenda pasa primero por las elecciones de gobernadores; después elecciones de alcaldes, y entre tanto, Maduro queda en el poder, esa es su posición. Pero que se la digan claramente al país.

-La posición de Vente Venezuela y la posición que hemos mantenido firme cada uno de nuestros diputados en el parlamento es que esta AN nació con un mandato, y es la derrota de la dictadura, y es la convicción de que sí tenemos la fuerza para hacerla salir del poder, y esa fuerza hay que desplegarla, y hay que hablarle al país de frente.

-Lo que ha generado frustración y desconfianza es que no haya habido claridad en las posiciones de cada uno de los dirigentes políticos. Se trata del momento de hablar con franqueza. ¿Usted cree que no hay fuerza? Dígalo. ¿Usted cree que Maduro se debe quedar hasta el 2018? Dígalo. Aquí nos encontramos los que estamos convencidos de que se tiene que ir ya, y que sí tenemos la fuerza. Lo que hay es que organizarla y desplegarla, y por eso es que estamos llamando a Venezuela. A ese gran movimiento, para la salida de Maduro y su régimen.

¿Lo del abandono del cargo no abre una caja de Pandora que puede ser utilizada contra la oposición en el futuro?

-Todo lo que sea enfrentamiento al régimen con firmeza, la dictadura tratará de utilizarlo en contra nuestra. Porque, ¿qué es lo que quiere? El silencio y la entrega, y el silencio y la entrega es lo peor que podemos usar en contra de los ciudadanos. Esta es la hora de la verdad. Llegó el momento de asumir posiciones. Es decir, estamos frente a una dictadura militarista, cruel y mafiosa que están dispuesta a hacer todo para aferrarse al poder.

-Hemos visto lo que ha ocurrido en las últimas horas: se han atrincherado. Han anunciado la mayor represión. El régimen sí entendió que estamos en otra etapa. Así lo entendió. El régimen hizo todo para impedir la declaratoria del abandono del cargo el pasado lunes; porque sabe que constituye un precedente, que ya nadie puede obviar; empezando por la propia AN.

-Por el contrario, creo que es el momento de avanzar con una ofensiva institucional desde la AN, y que, por supuesto, tiene que ser acompañada por nosotros los ciudadanos en la calle, con firmeza y organización. ¿Cuánto tiempo? Hasta que se vayan, y yo sostengo que tenemos la fuerza para que eso se haga muy pronto.

¿Ustedes apoyan la realización de elecciones regionales en junio y las de alcaldes en diciembre?

-Nosotros apoyamos que las elecciones regionales se hicieran en diciembre del año pasado, cuando tenían que celebrarse, y, desde luego, tienen que tener lugar de acuerdo a la Constitución. Las de alcaldes son en diciembre, por supuesto, que lo apoyamos. Lo que nosotros no apoyamos es descartar la prioridad que es la salida de Maduro y del régimen a cambio de elecciones de gobernadores y alcaldes.

-Nada es negociable a cambio de la salida de Maduro. Porque ese es un mandato del pueblo venezolano. Y porque allí está el germen, el foco de la destrucción; no solamente económica y social, sino moral de Venezuela. Ese es primer paso.

Algunos analistas sugieren que es preferible esperar el 2018 para que el nuevo gobierno tenga seis años y no 2 para llevar adelante los cambios políticos y sociales. ¿Qué opina usted?

-Es decir: ¿cien mil muertos más? ¿Ese es el planteamiento? Es decir: ¿24 meses de niños creciendo sin leche, sin educación y sin vacuna? ¿Cuántos medios de comunicación había en Venezuela dispuestos a decir lo que tú dices dentro de dos años? Estamos hablando que en los últimos 17 meses se ha destruido un millón de empleos. Que me estás hablando: ¿17 millones de empleos destruidos más? ¿Ese es el planteamiento? Mira, no haré referencia a las implicaciones éticas de esa posición, porque son evidentes.

-Pero desde el punto de vista estrictamente pragmático eso es una locura; porque estos regímenes utilizan el tiempo a su favor para asfixiar, y para terminar de destruir lo que queda. Para terminar de saquear lo que queda del país. Para beneficiar sus bolsillos y sus proyectos. Este régimen dejó de ser un proyecto político para convertirse en una organización criminal. ¿Se les da tiempo a las organizaciones criminales?

-¿Alguien cree que hay alguna posibilidad de que Maduro corrija nada? ¡Por Dios! La devastación económica que estamos viviendo ha sido intencional. Ya basta que llamemos a esto ineficiencia y corrupción. Esto es algo mucho más severo. Mucho más grave. Esto ha sido intencional: destruir toda la capacidad productiva de generación de riqueza y de autonomía que tiene una sociedad; desde la universidad, pasando por las fincas y los comercios, los sindicatos y, desde luego, las fuerzas armadas.

El padre Luis Ugalde analizó un escenario de un gobierno de transición militar, y elecciones en un año, ¿cómo ve usted la transición?

-Yo creo que es inaplazable e impostergable un proceso de transición. Yo lo llamo un gobierno de unidad nacional; donde los ciudadanos civiles que hemos planteado una ruta para la liberación de Venezuela avancemos, y donde los ciudadanos militares, acatando los que le dicte su conciencia y su mandato constitucional, se coloquen del lado del pueblo. Se trata de un gobierno de unidad nacional, y eso implica todos los sectores en nuestra sociedad.

El problema de fondo en Venezuela es el rentismo, según analistas, que se ha exacerbado con el gobierno chavista, ¿cómo resolver ese problema?

-En primer lugar, la dependencia excesiva del petróleo no sólo comienza con el régimen chavista. Desde luego con este gobierno llegó a su máxima expresión. Pero el problema que hemos arrastrado los venezolanos van más allá de nuestra relación con el petróleo que, indiscutiblemente, tiene que ser transformada. Parte de un excesivo rol del Estado; un estatismo, un centralismo.

-El populismo, el clientelismo y el rentismo: aquí está el germen del mal que, desde luego, se exacerbó al agregarle la práctica del militarismo. Por eso enfrentamos un momento, yo diría, único; casi inimaginable en la historia, con su momento de continuidad y ruptura de Venezuela, y esto porque simultáneamente yo estoy convencida de que estamos muy cerca de ese momento histórico en el cual superaremos todos esos males.

-Una sociedad civil que se ha fortalecido en su autonomía y su independencia; que quiere una nueva relación Estado-sociedad con un Estado al servicio del individuo y la familia.

-Dos: una sociedad que en las regiones del país, y en la avidez por tomar decisiones, por participar, no va a permitir jamás que las decisiones se tomen solamente en Caracas; cuando se abra ese fortalecimiento de los estados, incluso, de los municipios y las parroquias; acercando el poder al ciudadano y abriendo espacios de genuino involucramiento.

-En tercer lugar: el populismo ha sido la gran mascarada para el autoritarismo, y hoy los venezolanos estamos hastiados de la mentira y la promesa. No queremos una sociedad con la mano extendida en las colas; sino un país de propietarios; un país de emprendedores; un país donde el Estado se dedique a lo suyo. Pero donde se abre el mercado; donde hay competencia; donde hay reglas de juego claras; donde hay inversiones de afuera en Venezuela.

-Por eso el populismo y el clientelismo; que era el sistema de privilegios para los enchufados de ahora y de antes, quedará también atrás, es decir, de ese orden es la magnitud, el desafío que tenemos por delante. Por eso hay tantas fuerzas que lo adversan.

-Pero yo, que conozco Venezuela, te digo que hoy nuestra sociedad está clara en lo que tenemos que hacer, y la debacle nacional financiera es de tal magnitud que, paradójicamente, se convierte en los humildes, para que ese proceso de transición no se desvíe de la ruta democrática, y donde todos esos prejuicios ideológicos, con relación a los sectores estratégicos, reservados al Estado, queden de una vez por todas atrás.

-Sólo con aperturas, con competencias, con reglas de juego claras, con oportunidades haremos que, realmente, Venezuela deje atrás la pobreza y la dependencia; que el Estado se dedique a lo suyo, y cada venezolano encuentre una nación de grandes oportunidades, en las cuales surgir y desarrollar su talento y su trabajo; con excelencia, con méritos, y no a punta de privilegios para uno u otro. Esa Venezuela queda atrás.

-Por eso insisto: hay tantos que todavía se resisten a asumir que el momento llegó. Yo que espero que se consolide la democracia liberal con el corazón en la mano: la República liberal democrática; que tiene doscientos años por emerger.

 

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