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Manuel Gómez Signorino: En busca del camino extraviado

“Si mi muerte contribuye para que cesen los Partidos y se consolide la Unión, yo bajaré tranquilo al sepulcro”. Última proclama del Libertador Simón Bolívar Hacienda de San Pedro de Alejandrino,  Santa Marta, 10 de Diciembre de 1830 

Estimados colectivos y camaradas todos, más que continuar sembrando esperanzas hay que hacer pausa obligada, y antes de regodearnos de logros personales y complicidades silentes con el Partido que usurpa funciones del Pueblo, proponemos entre todos redimensionar la revolución llevando a feliz término el legado de Hugo Chávez y lo que en vida dejó de hacer. Es preciso que cada quien consciente en su colectivo y en paz con su yo interior, haga un humilde balance de su obra, y desprendido de cualquier interés político y/o requerimiento personal, sopesen lo que aportó al proceso político y revolucionario en ciernes, desde que asumimos el traspaso político y tomamos las riendas del Poder en 1998, y hasta nuestros días, al cierre de 2016.

A nuestro entender, no es más que focalizado el problema, en lo particular el hombre y en general el Pueblo, consciente de sus facultades constitucionales, muchos organizados en las fábricas recuperadas -sin control de los medios de producción-, otros haciendo patria en barrios, campos, costas y veredas, organizados en Consejos Comunales, Consejos de Trabajadores (este último, aún sin amparo constitucional), las Comunas, y las Milicias populares, entre otros; busquemos la Unidad, solidarios y en apoyo mutuo, hasta entrelazar la amplia red ciudadana a nivel nacional e internacional, y lograr comunicarnos entre iguales, nosotros con la otra parte en búsqueda, explorando una o varias salidas revolucionarias al desastre económico, social y político de la presente disyuntiva económica y política que nos envuelve, y que pone en peligro los significativos avances y logros alcanzados.

El país entró en una hecatombe tan trascendental, como insólita por sus orígenes; mejor dicho y a nuestro entender, esta a punto de “melcocha”, si no somos capaces de ajustar la política cambiaria, elevando el Bolívar a su valor real frente a las demás monedas. Si no trascendemos frente a la crisis económica impuesta por el Imperio, y ajustamos la economía a la realidad del hombre de la calle, estaremos esperando la muerte anunciada por agoreros, dentro y fuera del gobierno. Estamos frentes a un mal mayor que se repite en los tiempos, y que lleva cansado al Pueblo, cuando el peso histórico del pueblo trabajador reposa sobre sus espaldas, producto de las negligencias políticas, prepotencias, corrupción e improvisaciones de las históricas “vanguardias” partidistas, que jamás han saboreados las calles, negándole a los Pueblos y restándoles a los colectivos posibilidades unitarias de dirigir sus propios destinos, y emancipación como clase, mil veces si fuera necesario.

Se repite la historia; muy a pesar de las alertas del Comandante Chávez, seguimos copiando interesados esquemas, y por consiguiente calcando sobre fallas históricas, a falta de creer en la autogestión del Poder Popular usurpado por el partido, que no cree en la voluntad popular; al decir del gran poeta Aquiles Nazoa, cuando recogió de los saberes populares, lo que en la calle veía y en los campos sentía que clamaban, en referencia a la voluntad y valores de “los Poderes Creadores del Pueblo”; sus potenciales capacidades y reservas recogidas a lo largo de la historia humana de los Pueblos y sus necesidades reales, y no en teorías trasnochadas, como nos han querido vender y ocurre siempre con los miles de necesitados que piden justicia.

Desde esta tribuna, y sobre todo hermanados con otros colectivos similares, seguimos investigando y buscando principalmente en la práctica de cada quien, -en teoría también-, variadas explicaciones y puntos de vista del porqué, teniendo a mano suficientes aparatos productivos, en fábricas y parques industriales recuperados, no los hemos puesto a funcionar aunque fuera para alcanzar niveles mínimos satisfactorios que por lo menos, ayudaran a paliar el problema de la producción, abastecimiento y distribución al Pueblo,  de los artículos de primera necesidad, sin robo ni picardías.

Ahora bien, conocidos los orígenes y enemigos representantes de las derechas en pugna*, y ahora desatada la lucha intestina por el control interno del poder absoluto y presidencialista, tras la derrota del 6D de 2016, cuando la derecha fascista se anotó las tres cuartas partes de los peldaños del poder Legislativo, hecha una autocrítica en cabeza del portaviones Chávez, no hemos sido capaces de inclinar la balanza para tener el control económico, descuidando la formación política y el conocimiento a plenitud de las Leyes del Poder Popular; y ni que decir, lo que significa como Poder, haber ejercido en su momento la contraloría social, a empresas estatales, públicas y privadas, pero además alcanzando a grupos económicos comprometidos con el aparato financiero capitalista, que son el verdadero poder detrás del trono.

Imposible seguir en la diatriba y como si nada, sin que pensemos en la unidad de las fuerzas revolucionarias cada vez más dispersas y fragmentadas por el mal manejo de la cosa pública y aplicar procedimientos corruptos, -como o peor que en la cuarta república-, sobre todo a niveles del gobierno central.. No hay antecedentes ni tienen  presente lo que significa el mal ejemplo que se transmite, en la organización del Pueblo trabajador, haciendo hincapié en la Vía Consejista (Consejos Comunales y las Comunas), y ver asombrados con el paso del tiempo, como el voluntarismo, la arrogancia y la falta de humildad están presentes en estos señores del Partido.

…representantes de las derechas en pugna*: -la derecha social-demócrata, representada hegemónicamente en el Gobierno por factores del PSUV y partidos del Polo Patriótico; y la otra derecha, fascista y demente, que no admite fracaso en cuarenta años de gobiernos asesinos y corruptos, que hoy se atreven a irrumpir en el escenario político con aspiraciones reales de poder, y tras el fracaso en ascenso de 18 años de “gobierno revolucionario”, buscan volver al vértice de la pirámide representando la derecha, agrupada en la Mesa de la Unidad, MUD-

Lo que se cosecha en las direcciones estadales, no solo prevalece sino que se repiten en otras instancias, malos ejemplos, esquemas y procedimientos, que copian de sus superiores inmediatos (Gobierno Central, Estadal y Municipal), cuando han desechado oportunidades y ocultado exprofeso, otras valiosas experiencias e innumerables aportes de colectivos sembrados en la consciencia del Pueblo. Paralelamente y a la vez, proponemos in-surgir desde las catatumbas, hacia el escenario de colectivos, abiertos a todos  para darles oportunidad de expresarse, pues durante estos años, también hemos madurado y acumulado innumerables fuerzas y alcanzado éxitos desde diversas tribunas libertarias y marxistas (eje. Web, Instagram “Foro Civilidad”; Periódico “Noti-Vecinos”; Web, whatsApp “Comuna o nada”; “Periódico Comuna o nada”; “Radio Tertulia 140.1”;  Web, whatsApp “Movimiento Popular Alter”; “Radio Guacharaca”), profundizando sin corta pisas, en conocimientos políticos rescatando principios y valores, inamovibles y que no se negocian; que por cierto Chávez fiel al Pueblo nos dejó en vida y que a tres años de su siembra, y como ejemplo a seguir, nos invita a que terminemos la obra inconclusa que Hugo Chávez dejó, avanzando en Unidad y revolución.

Por ejemplo, hoy día como ayer, en otras diversas circunstancias y gracias a las advertencias y enseñanzas acumuladas en todo proceso y el nuestro es un ejemplo, conscientes estamos que las Comunas no son tan sólo, una nueva división territorial del país, ni los Consejos son correas de transmisión de Partido alguno; aunque parezca extraño, van más allá de lo que pensamos y lo que los Partidos promulgan. Ambas son la Revolución Social en si, elevada a su máxima expresión territorial y política, por el Pueblo Trabajador, dispuesto a luchar el espacio y la hegemonía impuesta disputándosela al Partido, que habla en nombre del Pueblo, de la Revolución Bolivariana y de un tiempo para acá del Socialismo; por lo que vemos, atrás quedo lo del “Socialismo del Siglo XXI”.

En tal sentido, desde esta tribuna convocamos fijar atención, cerrar filas unitarias, aportar, y poner el acento principal, al aparente enfrentamiento de clases, de quienes forcejean y luchan por imponer, a Consejos Comunales y Comunas, posiciones partidistas desde la Pirámide Social Capitalista, más que profundizar y orientar la lucha de clases, para no perder el espacio político ganado por el proletariado, y no vivir de la derrota como sucedió en muchas de las experiencias pasadas: la Comuna Proletaria de París, o los Soviet´s triunfantes de 1917, en la Rusia Zarista.

Aunque el tiempo histórico y la ascensión al Poder de los Partidos Políticos, nos hagan creer que buscaban acentuar la confrontación ideológica, sacando de raíz el árbol de las contradicciones antagónicas, la verdad  “verdadera” es que se perdieron en el tiempo histórico, regodeándose en los abismos y ambiciones culturales, haciendo florecer el Estado-Gobierno de manos del Partido, en la Pirámide Social Capitalista, lo que evitó que el nuevo hombre-proletario y revolucionario viera las primeras luces del Comunismo, como estaba previsto.

Al respecto afirma el camarada y Facilitador, Roland Denis, en un aparte del artículo de su autoría, “Estado Comunal o Revolución Comunal”, Aporrea: del 15/01/2014; cuando al respecto dice: “Todas estas Comunas lo fueron porque negaron el derecho del “antiguo régimen”, pues quienes hacen Comunas son los comuneros en movimiento nacional y articulado que produce su propio plan estratégico. Un movimiento -universal- que exige respeto al Estado-Gobierno y obediencia a sus decisiones, de acuerdo al Artículo 71 de la Constitución, si se requiere legalidad; y a la premisa de “mandar obedeciendo” del Plan de la Patria, si se trata de congruencia política conjunta”.

Hay que salvar lo que hayamos de cambiar del presente, en la Venezuela del Siglo XXI, enderezando cargas pesadas que dejan al descubierto profundas fallas de origen y heridas ideológicas que laceran la consciencia del Pueblo. Por hacer, nos toca y proponemos atacar resabios y rezagos culturales individualistas de la manifiesta viveza criolla, que tanto atenta contra la solidaridad y el apoyo mutuo, que no es otra ni diferente, al querer “hacerse el chivo loco” o “el juega vivo”, tramposa vía a la conveniencia; así como superar contradicciones circunstanciales que distraen la atención de las verdaderas causas y fallas principales en la Revolución. Es el caso, de lo que para el Gobierno es un Estado Comunal, cuando supone que el criterio que priva es el agregativo, y de serialización de la Vía Consejista y de los Gobiernos del Poder Popular, ahora más que antes se repite lo mismo con la carnetización en puertas, -los CLAP- y la nueva forma de agrupar votos -sin consciencia- para las elecciones venideras.

Todo empezó cuando en el 2005, comienza a legalizarse la figura del Consejo Comunal, desde las alturas del Estado-Gobierno, -como una serie homogénea de espacios de organización integrados por la actividad directiva del Estado-; es decir suman matemáticamente grupos de Consejos Comunales en este caso -según el ex-ministro Iturriza, fueron censados a nivel nacional, aproximadamente 46.000 Consejos Comunales, y 2.000 Comunas- que seguirán -al pie de la letra como lo establece la Ley, y lo reclama el Partido regente- tras unos determinados pasos asamblearios, creando acuerdos comunes, que luego deberían darle legalidad a la nueva Comuna, cuando sabemos que el juego, es cooptado y administrado por el fuero burocrático del Partido de Gobierno; y como asegura y recuerda,  Roland Denis, “al final, no es más que una nueva división político-territorial paralela al viejo Estado, creado en la constituyente del 1961 y aún vigente en los nuevos textos”.

Es decir, y no hay ni amerita asombrarse, estamos frente a un gran fraude político, cuando nos proponen y aseguran que así se debe formar el Poder Popular, haciéndonos creer en la validez y vigencia de la “representatividad”, y no en la democracia participativa y protagónica como lo establece la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela; lo peor es que compartimos que la formación de numerosas Comunas, que estarán normadas por una Ley, una población cualquiera ha de dar, para que sea aceptada la existencia de una Comuna en determinado territorio. En tal sentido, consideremos, las lecciones de vida para bien, y lo que tenemos para avanzar y que por muy profunda que sean las heridas -aún sin curar- hay como sanearlas trabajando organizados en Consejos Comunales y Consejos de Trabajadores por una Fabrica sin Patrón, entre otros; es decir permitirse la confrontación de ideas y la lucha de clases, desde y al interior de la Asamblea Comunal y la Asamblea de Trabajadores, poniendo en marcha, la formación (política,  ideológica y civica) fundamentadas en la solidaridad y apoyo mutuo, libre de cualquier tutelaje, en la Vía Consejista de Gobiernos enteramente populares.

Hay que tener en cuenta y presente a la vez, que para emprender y dirigir una revolución hay que partir de lo que tenemos y aceptamos cambiar, dispuestos a superar la norma establecida, desde el punto de vista de clase; conscientes de  la realidad y de los pasos a seguir, hay que profundizar en las fábrica sin patrón, como respuesta a lo que tenemos y que nos han usurpado, conocido como empresas privada y/o estatal. Es decir vamos más allá de la fábrica y de lo que se produce, vamos detrás de la creación del hombre nuevo; cuando somos capaces de convertirnos en verdaderos productores. Por supuesto, tenemos que superar (“o inventamos o erramos; estamos obligados a inventar para triunfar”) escaños a simple vista insalvables, cuando con disposición sabemos que no lo son, si lo hacemos entre todos y para todos. Para eso, hay que hacernos de una coraza para asimilar impactos, convirtiendo la fuerza del primer golpe en empuje, que permita amalgamar la voluntad que nos da la unidad de clase, hasta superar el momento, cual sea; es decir solidarizándonos en apoyo mutuo, para superar el estancamiento que deja la individualidad de mando, superado por el colectivo en funciones.

Ante esta novedad y nuevas circunstancias, es preciso tener suficiente liderazgo colectivo, disposición y razón para armar la Asamblea de Trabajadores en la fábrica o en la Comunidad, hasta ver constituido el Consejo de Fábrica, (Consejo Obrero, o de Trabajadores), y el Consejo Comunal en el barrio; o en cualquiera de los casos, y dependiendo del territorio y la relación con la producción, el Consejo Campesino, el Consejo de Pescadores, los Consejos de Técnicos y Profesionales, los Consejos de Estudiantes, los Consejos Cooperativos, Consejos de Economía Social; entre otros, y por supuesto las Milicias y Comandos; es decir, llegar a un consenso unitario, aceptar las reglas establecidas por la mayoría y comenzar entre todos y para todos, el nuevo plan de producción asumiendo responsabilidades -revocables todas-; para armar la hoja de ruta a seguir, es decir -un Plan- en Unidad, Consenso y Paz. Solo así, empoderándose y asumiendo la gran responsabilidad que es dirigir y poner la fábrica, a tono con la nueva realidad, sincerando necesidades y tiempos históricos, que pasa inexorablemente por entender que el enfoque real en manos de los trabajadores, estará vivo y presente en la Asamblea de Trabajadores y no en grupito alguno, y sí en lo que en colectivo decidan hacer los trabajadores organizados; y más nada!!.

Lo que se haga o se deje de hacer, es enteramente de incumbencia directa del colectivo de trabajadores, pues su formación y concientización depende de la verdad (siempre la verdad, como nos recuerda Fidel), del manejo de la información veraz, la fluidez en el intercambio de ideas laborales, en lo social, lo económico y en política interna, y principalmente en cómo dirigir la lucha de clases, en relación directa con camaradas trabajadores, técnicos, profesionales, supervisores, y todo el personal que elabora y que comparten la Asamblea entre todos. Es preciso tener claro y entender que el mayor aprendizaje como clase social, se dará en el lugar de trabajo y en la creatividad, o en su conjunto; empezando por conocer a fondo los intríngulis internos de la fábrica, cada una de las máquinas, sus hombres y mujeres, sus secretos, sus rincones, su defensa y control, su relación directa con su entorno organizado -en Consejos Comunales y Comunas-, o no; y de manera especial las posibilidades reales de mantenerla activa y viva como unidad de producción y, como verdaderos productores que son; inclusive superando las fallas -si las hubiere- originarias de los patrones, dueños y/o esquiroles y capataces que hayan estado al servicio de ellos.

Hay que hacer e ir, desde lo más simple a lo complejo, hasta dominar el escenario y el conocimiento que nos da la máquina y cada uno de los factores que influyen y compone el centro de producción, optimizando el funcionamiento y la producción hasta superar indicadores anteriores y lo que en calidad, se hacía; solo lo alcanzaremos en unidad militante y apoyo mutuo, al interior del Consejo que puede ser revocado por la Asamblea de fábrica, considerando que “la memoria histórica es el espacio predilecto de la lucha política”, y que este lo es, en la confrontación y lucha de clases. Solo en solidaridad y apoyo mutuo, con participación protagónica y decidida del Pueblo trabajador con el arma infalible de la ecuación victoriosa en la Asamblea, de enarbolar la UNIDAD-CRÍTICA-UNIDAD, y organizado en Consejos, lograremos la total realización política de la clase obrera, dándole vida a los Gobiernos Populares.

Condiciones hay y voluntad tenemos de sobra, para desbrozar de malas yerbas la nueva siembra que quieren cosechar falsos profetas que sustentan ideas recalcitrantes, excluyentes y reaccionarias. De unos cuantos años, hasta el presente, hay quienes vienen cosechando la idea, tratando de construir el sueño del “Estado Comunal”, como espacios de autogobierno del Pueblo. Es decir crear un Estado, organizados en Comunas; y estas Comunas a su vez, formadas por la sumatoria de Consejos Comunales, Corredores del Desarrollo, y en el Punto y Círculo; al respecto apunta de nuevo Roland Denis: “Bajo la costumbre empezada desde el 2005, fecha que comienza a legalizarse la figura del Consejo Comunal… (hasta que en el 2006 se legaliza en Gaceta; y en el 2009, se reforman varios de los artículos, constriñendo aún más su radio de acción)…, el movimiento popular, desde las alturas del Estado-Gobierno, se concibe como una serie homogénea de espacios de organización integrados por la actividad directiva del Estado”; sin duda persisten en copiar modelos socio-económicos altruistas y fracasados, que les permite manipular la consciencia del Hombre de Pueblo, al Obrero, y especialmente a los más necesitados habitantes del barrio, …“y luego es cooptado y administrado por el fuero burocrático hasta ordenarlo en pequeñas series de núcleos reconocidos que son homogeneizados dentro de las oficinas gubernamentales. En el caso de las Comunas no es nada distinto…”  fuera del contexto y de las necesidades reales del ser humano, y del territorio que ocupa la Comuna y políticamente los Consejos, al interior de ella.

Hay que insistir y volver (cuantas veces sea necesario) sobre pasos ciertos, solidarios y de apoyo mutuo, para ver la luz de la idea robinsoniana de …”es preciso inventar”, sin que dejemos recurrir e investigar en el conocimiento científico, que nos impone las ciencias, la cultura -que lo es todo-, la realidad del entorno, la historia y los tiempos que la definen, para alcanzar en definitiva la emancipación política, que nos abre las puertas y ventanas de par en par, en la sociedad socialista, que nos compulsará en propiedad al ideario Comunista de la Solidaridad y el Apoyo Mutuo.

Los modelos socialistas de la Vía Consejista, por razones históricos-científicas, han sido los llamados en tiempos históricos a sepultar -al menos en teoría- el Capitalismo en cualquiera de sus formas. Históricamente no ha sido posible resolver lo elemental, empezando porque no se han destruido -en la práctica- las maquiavélicas teorías del mercado, y no se ha hecho efectivo el traspaso de los medios de producción a manos de los Consejos Obreros o de Trabajadores, en las fábricas sin patrón, que permitan acabar con el creciente auge -en detrimento de obreros, trabajadores, técnicos, profesionales y Pueblo en general- de grandes o medianas corporaciones financieras e industriales, dueñas del capital mundial y de las riquezas del Planeta; y no como sucede en Venezuela, cuando después de 17 años, no se han podido implementar avances significativos en esa dirección; supongamos, y si no fuera así, ¿qué ha pasado con las empresas recuperadas por el Estado, y el Plan de la Nación 2013-2019?.

Hay una realidad incuestionable en marcha, diríamos un plan macabro; y es que aunque nieguen y no quieran reconocer la organización de los Consejos de Trabajadores -tanto la derecha fascista representad en la MUD, como la derecha social demócrata enquistada en el PSUV-gobierno-, ni las fábricas sin patrón, ni las comunidades organizadas en Consejos Comunales, ni los Obreros que dicen tener medios de producción en sus manos, ni el Pueblo cansado de tanta incapacidad e incongruencia en los planteamientos del Estado-Gobierno, tiene que buscar resolver por su cuenta, y Gobernar como Pueblo, comprometidos en construir y aderezar el socialismo, en la Vía Consejista, trillando los Gobiernos Populares del Poder Popular, colocando la producción y los requerimientos políticos, sociales, económicos y culturales, a tono con la realidad.

Para ello, aunque falte mucho por construir y rectificar por obsoletas que sean las Leyes, y torcidos se hayan los caminos de tránsito al Socialismo, tratamos de poner a prueba vías expeditas que nos permitan que el Pueblo gobierne a consciencia; y es que entre Leyes, Reglamentos y Planes no hemos podido activar mecanismos propios, que pudieran salvar -y es el caso de la Banca Popular- vínculos, no solo con las Comunas, sino con los Ministerios, las Grandes Misiones, el Consejo Federal de Gobierno, y pare usted de contar. Es notorio lo que dicen las leyes y reclama el Pueblo, con lo que realmente hace a consciencia el Gobierno Nacional y Regional en llave con el Partido, de lo que expresa y es categórico el Artículo 5, de la Constitución de la República Bolivariana, cuando vemos como se vulnera la Carta Magna, cada vez que el Gobierno da un paso a ciegas, sin que podamos ver avances en cuanto el traspaso a los Gobiernos Populares, que engrosan y activan de acuerdo a realidades propias el Poder Popular.  Por si fuera poco, sirva de ejemplo lo que se expresa en la Ley de las Comunas en sus Artículos 40, 41 y 42; y ratifica demoledoramente el Plan de la Patria -de paso modificado en la segunda versión-; 2.3.6.4. y 2.3.6.5., entre otros:

Artículo 5.

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela: “La soberanía reside intransferiblemente en el Pueblo, quién la ejerce directamente en la forma prevista en esta Constitución y en la Ley e indirectamente, mediante sufragio, por los órganos que ejercen el Poder Público. Los órganos del Estado emanan de la soberanía popular y a ella están sometidos”.

Artículo 40: “El Banco de la Comuna tiene como objeto garantizar la gestión y administración de los recursos financieros y no financieros que le sea asignados, así como los generados o captados mediante sus operaciones, promoviendo la participación protagónica del pueblo en la construcción del modelo económico socialista, mediante la promoción y apoyo al desarrollo y consolidación de la propiedad social para el fortalecimiento de la soberanía integral del país.

El Banco de la Comuna quedará exceptuado de la regulación prevista en materia de bancos y otras instituciones financieras.

Artículo 41: “La constitución, conformación, organización y funcionamiento del Banco de la Comuna se rige por los principios de honestidad, democracia participativa y protagónica, celeridad, eficiencia y eficacia revolucionaria, deber social, rendición de cuentas, soberanía, igualdad, transparencia, equidad y justicia social”.

Artículo 42: “El Banco de la Comuna tiene como propósito: gestionar, captar, administrar, transferir, financiar y facilitar los recursos financieros y no financieros, retornables y no retornables de la Comuna, a fin de impulsar a través de la participación popular, la promoción de proyectos comunales, de acuerdo a los lineamientos del Plan de Desarrollo Comunal, en correspondencia con el Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación, el Plan de Desarrollo Regional y lo dispuesto en el decreto de creación de áreas de desarrollo territorial”.

…y es categórico cuando subraya: ”El Banco de la Comuna debe llevar las cuentas de los Consejos Comunales y de las empresas de propiedad social que hagan vida en el territorio de la Comuna, debe ser como un Banco Universal pero del territorio de la Comuna, así es más fácil que se consolide la unión entre las organizaciones y su Comuna. ”El Banco de la Comuna debe llevar las cuentas de los Consejos Comunales y de las empresas de propiedad social que hagan vida en el territorio de la Comuna, debe ser como un Banco Universal pero del territorio de la Comuna, así es más fácil que se consolide la unión entre las organizaciones y su Comuna”.

Plan de la Patria. 2.3.6.4.: “Desarrollar una nueva arquitectura financiera sobre la base del sistema presupuestario de financiamiento, configurándose la red de organizaciones económico financieras que gestionan, administran, transfieren, financian, facilitan, captan y controlan los recursos financieros y no financieros, retornables y no retornables, administrados por las comunidades y diferentes organizaciones de base del Poder Popular”.

Plan de la Patria. 2.3.6.5.: “Conformación de 3.000 Bancos de la Comuna que servirán para consolidar la nueva arquitectura financiera del Poder Popular”.

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