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Fernando Luis Morgado: Ojalá no sea demasiado tarde…

 

El régimen castro comunista impuesto en Venezuela, apuesta a la división de los opositores para salir airoso ante unas eventuales elecciones. Todo cuanto hace y dice, procura sembrar la duda sobre los integrantes de la MUD, que aunque no son la mayoría opositora, conforman la maquinaria electoral que canalice los votos de todos los venezolanos que están en desacuerdo con el desastre actual.

La liberación de algunos líderes políticos, y la permanencia en prisión de otros, despierta sospechas. La permanente alusión a supuestos encuentros privados y acuerdos entre el hoy presidente de la AN, y el señor Maduro; y la insistencia en reiterar una amistad sincera con el gobernador del estado Falcón, también pone capciosos a algunos. Lo cierto es que las opiniones dentro de la las filas opositoras, están divididas en cuanto al cómo, cuando y donde actuar, para lograr un cambio de gobierno y así superar la actual crisis.

Donde hay una evidente división de criterios, es en el tema de las posibles elecciones de gobernadores. Algunos opinan que se debió haber enfilado las estrategias en esa dirección y no en el R.R., pues según encuestas del mismo oficialismo, el PSUV perdería en 18 estados, y esto conllevaría una deslegitimación del régimen. Otros sin embargo, razonan que el esfuerzo debe seguir siendo dirigido a lograr que la gente se exprese en un revocatorio, para sacar por esta vía, al responsable de la peor gestión jamás conocida en Venezuela; pues ir a elecciones estadales sería admitir que el hilo constitucional existe y se legitimaria al régimen ante el mundo. Quienes así piensan dan por descontado, que aunque el oficialismo perdiese esas gobernaciones, se impondría una autoridad paralela, como ocurre hoy en los tres estados con gobernadores de oposición. Autoridades con presupuesto mayor al que entregan a las gobernaciones, quedando los gobernadores como unos simples pagadores de nominas, sin capacidad ni para tapar los huecos en sus carreteras.

Esta discusión debe darse en el seno de los partidos políticos, y en las distintas organizaciones de la sociedad. Colegios de profesionales, asociaciones civiles, gremios empresariales, estudiantes y sindicatos, deben involucrarse y opinar sobre tan importante y trascendental decisión, porque todos somos víctimas del desastre actual.

Se percibe en la calle, que la gente quiere ser escuchada y tomada en cuenta sobre lo que opina respecto al tema. El inmenso universo de votantes considera inadmisible que no se prioricen sus necesidades. Y lo prioritario es que los delincuentes no sigan matando a gente honesta, que los sueldos alcancen para comida, salud, vivienda, educación y esparcimiento, que los más pobres no tengan que hurgar en la basura para conseguir alimentos, y que puedan tener hospitales y escuelas de calidad. Ninguno de esos problemas se resolverán con Maduro y su equipo, dirigiendo los destinos de la Nación. Recordemos que a pesar de haber ganado holgadamente la mayoría absoluta en la A.N., el régimen oprobioso, se las arregló para desconocerla y darle un golpe a los electores.

En otras palabras: “Lo prioritario es cambiar el socialismo del siglo XXI (Comunismo disfrazado), por una economía de mercado”, sin populismo, con inversión masiva en el campo, en las industrias, en educación e infraestructura.

Esto no significa que llegado el momento, no nos dediquemos de lleno a tratar de ganar la mayor cantidad de gobernaciones posible. Pero lo que no podemos hacer es dejar de lado la obligación constitucional de cambiar a Maduro, por dedicarnos a otra cosa. Allí está el verdadero reto de la sociedad civil. Los partidos políticos, estén o no dentro de la Mud, deben dar la lectura correcta a esta prioridad… quizás se está acercando la hora de la desobediencia civil organizada. Todos sin excepción, estudiantes, trabajadores, empresarios, partidos políticos, iglesias y asociaciones civiles. Unidos, cohesionados, pacíficos, pero indignados y dispuestos a transitar de la dictadura actual, a la democracia deseada. Solo así, empezaremos la reconstrucción de Venezuela, y quizás podamos tener de vuelta a nuestros hijos y nietos, que se marcharon empujados por la barbarie que hoy impera en nuestro territorio. Ojalá no sea demasiado tarde…

Asociación civil Sucre Posible

 

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