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Jesús Castillo: Carlos Chacón, un adiós en dolor mayor

Carlos Chacón y su amigo Jesús Alberto Castillo

Me encontraba dando clase de postgrado en Güiria cuando recibí un nefasto mensaje de texto en el celular. Se trataba de la sorpresiva desaparición física de Carlos Chacón, amigo entrañable y compañero de lucha. No lo podía creer. Tenía poco tiempo que había hablado con él y lo había visto muy optimista y sano. Enseguida vinieron otros mensajes y la noticia se propagó como pólvora. Mafalda, Libardo Laurent, Doris Bruzco, Oscar Liendo, Henry Villafaña, Luis Moreno y otros amigos del MAS me confirmaron que un infarto acabó con la vida de ese luchador social. Mi cuerpo se trastabilló por varios segundos. Como pude, logré reponerme y continuar la clase para simular ante los participantes del curso. Fue una indescriptible dialéctica entre el dolor interno y la responsabilidad docente.

A Chacón, como solía llamarlo, lo conocí en la UCV. Eran los primeros meses de 1986. Ambos éramos jóvenes cumaneses con ideales de superación. Él estudiaba Derecho, mientras yo hacía lo propio con Estudios Políticos, las dos carreras de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas. Militábamos en la juventud del MAS y desplegábamos actividades a favor de las reivindicaciones estudiantiles. Para ese tiempo, Chacón era un espigado joven con una cabellera tipo afro y unos bigotes que resaltaban en su entusiasta rostro. Su exigente carrera lo llevó a rodearse de buenos docentes, litigantes expertos y libros de connotados doctrinarios del derecho.  Al llegar el viernes, cuan jovial estudiante, se divertía sanamente con sus amigos y compañeros de estudio. Tenía un pintoresco jeep descapotado que ya vislumbraba su promisorio futuro profesional.

Al graduarnos en nuestra Alma Mater, retornamos a Cumaná para luchar al lado de Ramón Martínez por la conquista de la Gobernación de Sucre. Así comenzamos juntos una incesante ruta política, llena de aciertos y desaciertos. Chacón se destacó no solo como un buen parlamentario regional, sino como un respetado profesional del derecho. Tuve la oportunidad de ser suplente de su investidura parlamentaria y en todo momento me brindó la oportunidad de incorporarme a la entonces Asamblea Legislativa del Estado Sucre, donde asumí la Subjefatura de la Fracción Parlamentaria del MAS. En toda esa hermosa experiencia mantuve con Chacón un respeto y una indisoluble amistad que se consolidó en el tiempo. No es fácil escribir con tanta fluidez cuando nos embarga un inmenso dolor por tan irreparable pérdida. Carlos Chacón fue siempre un hombre de convicciones políticas claras, un defensor de las libertades públicas y un eterno militante del MAS, organización que llevó en su corazón hasta el día de su inesperada partida.

Chacón tuvo un tiempo dedicado a su profesión. Dejó casi de lado la actividad política para atender asuntos de interés legal y defender a los más desvalidos. A pesar de esa distancia, fue solidario con su querido MAS. En las elecciones de diciembre del 2015 participó como candidato de su partido por la circunscripción 3 (Montes, Bolívar, Mejía y Sucre) para alcanzar una curul a la Asamblea Nacional. Pero la cruenta polarización MUD-PSUV le impidió tal objetivo. Nunca abandonó el cuidado de sus hijos, quienes sirvieron de bastión para seguir luchando. Hoy la muerte le hace una mala jugada pero su historia de vida seguirá impregnada en los miles de amigos que tuvo. Chacón siempre fue un soñador que pisaba tierra, uno de esos tantos jóvenes cumaneses que logró superarse a pesar de las adversidades de la vida. La familia masista, que lo acompañó hasta su última morada, ha perdido a uno de sus principales dirigentes. Reza por el eterno descanso de este gran hombre que supo ganarse el corazón de muchos sucrenses.

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