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Néstor Francia / Análisis de Entorno: Un blanco del tamaño de la luna (14-02-2017)

Nuestro Análisis de ayer, en el que abordamos la situación actual del chavismo en cuanto a su lectura de la realidad y el actual nivel de apoyo popular, cerró de esta manera: “No somos amigos de expresar críticas sin aportar propuestas de correctivos. Pero para ello necesitaremos al menos otro Análisis, que ensayaremos mañana, si no se nos atraviesa otra flecha de mucha relevancia informativa en las próximas horas”. Pues bien, esa otra entrega tendrá que esperar al menos un día más, pues si bien no se ha atravesado otra flecha, sí nos vemos en la necesidad de hacer seguimiento a una que ya fue lanzada hace días desde el arco de los enemigos de Venezuela y que conforma un inminente peligro de aumento considerable de la injerencia en nuestro país de sectores imperialistas, impulsados y respaldados por la oligarquía continental.

La campaña de CNNEE en torno a los “Pasaportes en la sombra”, a la cual se han sumado ya otros factores, no solo no ha cejado un solo día, sino que su saña e intensidad parecen ir in crescendo. Lo que nos preocupa es la hasta ahora muy limitada y débil respuesta de  nuestra parta ante esta andanada, aunque  las muestras de alianzas y cercanías con Rusia y con China conforman un escudo nada despreciable para nuestra seguridad nacional, pero harían falta otras acciones en el campo comunicacional que alerten al mundo sobre la patraña mediática de los pasaportes, el contexto en el cual se desenvuelve y las peligrosas consecuencias que se muestran en perspectiva.        En la actual campaña contra Venezuela, que tiene como centro de diana al Vicepresidente Ejecutivo Tareck El Aissami, se está demostrando una vez más que la avanzada de las intervenciones imperialistas desde la segunda mitad del siglo XX la conforma el aparato mediático. Los medios siempre fueron parte de las herramientas imperiales de dominación, junto a toda la estructura de sojuzgamiento cultural, pero es la eclosión definitiva de la Guerra No Convencional la que convierte a los medios de comunicación (a los que hay que incorporar los medios e instrumentos cibernéticos) en el frente de primera línea en la  creación de condiciones para la intervención. Primero se crea el escenario virtual, luego se interviene el escenario real. Por eso se hacen importantes las respuestas comunicacionales globales.

El presidente Maduro habló de sacar a CNN de Venezuela en vinculación con el caso de la liceísta que expresó ante él críticas a la situación de su institución educativa, pero en realidad esa es una matriz de segunda importancia en este momento. El crimen mediático más relevante de CNN es el que pretende vincular a Venezuela,  con énfasis en su vicepresidente signado por su ascendencia árabe, con el terrorismo internacional y particularmente con el Estado Islámico.

En la Guerra No Convencional, los medios se convierten en rasero omnipotente de la realidad, en jueces implacables que acusan, juzgan y proponen castigos. Un ejemplo de ello es la declaración del conocido agente imperialista Alberto Montaner, quien afirmó que “Las pruebas (contra El Aissami) son un artículo de la revista Newsweek de hace años que lo vinculan a entrega de pasaportes a terroristas, junto con una investigación de CNN” ¡Un artículo de prensa y una “investigación” de CNN carente de alguna evidencia, condenan al Vicepresidente de un país soberano! Así es como se abre las puertas a las bombas que podrían caer en un futuro probable sobre las cabezas de los venezolanos.

La intervención imperialista en Venezuela no se daría necesariamente con las características de otras acciones de este tipo que se desarrollaron en la segunda mitad del siglo XX, como las invasiones a Granada y a República Dominicana. Lo más seguro es que en principio no veremos a los marines en las calles de Caracas. Ahora el Imperio es más astuto y sutil, y privilegia la conformación de coaliciones para actuar en función

“humanitaria” o de apoyo a “fuerzas democráticas”, una vez que las condiciones estén creadas. La intención es clara y la expresan voceros de la extrema derecha anti venezolana,  como el ex embajador de EEUU en Venezuela, Otto Reich, quien se ha referido a los “reportes” de CNNEE: “Ahora entendemos que lo que está pasando en Venezuela no solo es un Gobierno corrupto y una tiranía, sino una nación que cuenta con el liderazgo corrupto de su Vicepresidente y. por supuesto, de su Presidente. Una nación que está traficando y vendiendo pasaportes y documentos de viaje a individuos vinculados con el terrorismo y esto representa una amenaza a la seguridad de Estados

Unidos”,  al tiempo que ponderó el “reportaje” del programa “Conclusiones”, acotando que con el mismo se puede trabajar mediante los Departamentos de Justicia y de Estado gringos “para proteger a nuestra nación y al mundo de lo que está ocurriendo a manos del Gobierno de Venezuela… ya los problemas de Venezuela son tan serios, que no van a poder tapar que son una organización de crimen organizado, que tienen involucrados a ministros, generales y familiares de la pareja presidencial. Falta la voluntad de los países vecinos de Venezuela para hacer algo”.

Por supuesto, el nuevo gobierno estadounidense se está planteando reforzar sus lazos con los gobiernos de derecha del continente. Trump ha sostenido en días recientes conversaciones telefónicas con sus homólogos peruano, Pedro Pablo Kuczynski, y colombiano, Juan Manuel Santos. Estos dos cipayos ni siquiera mencionaron en esas conversaciones la actual situación de los inmigrantes en Estados Unidos ni el tema del muro de la vergüenza en la frontera con México. Pero el ricachón peruano si tocó con Trump, según se informa, el tema de su “preocupación” por Venezuela. A esto hay que sumar los coqueteos de Santos con la OTAN.

Al mismo tiempo, la derecha venezolana está muy activa en sus acciones para promover la intervención foránea en nuestro país. El presidente derechista de la Asamblea Nacional, Julio Borges, hablará hoy ante el Congreso de Colombia y ya sabemos del paseíto de Freddy Guevara, del partido fascista Voluntad Popular y vicepresidente de la AN, por Perú. También se ha informado que en las próximas semanas está previsto se realice un encuentro de Presidentes de Parlamentos de América Latina para “apoyar la democracia en Venezuela”.

Es repugnante cómo esta derecha fracasada actúa contra los intereses de la Patria. Hay que tener anotadas todas sus trapisondas contra Venezuela, pues algún día el pueblo tendrá que cobrárselas con creces. Ayer, por ejemplo, el gobernador de Miranda y candidato profesional Henrique Capriles dijo que en los próximos días se esperan anuncios del gobierno Estados Unidos sobre posibles sanciones contra altos funcionarios vinculados con el Ejecutivo nacional. Al respecto dijo que la justicia internacional sí actúa: “Ellos son intocables ante la justicia venezolana, pero la justicia internacional sí procede, después que no chillen. Los tienen claramente identificados”. ¡Canalla, vendepatria!

Entretanto, la canalla mediática especula ya con los posibles resultados de sus campañas e “informan” sobre hechos preocupantes, aun cuando aun no están plenamente confirmados. A través de su portal web, El Nuevo Herald comunicó que el Gobierno de Estados Unidos estaría próximo a sancionar al vicepresidente Ejecutivo, Tareck El Aissami, por sus presuntos vínculos con el “narcotráfico” y “movimientos extremistas del Medio Oriente”. En la reseña se asegura que El Aissami será incluido en la lista negra del Departamento del Tesoro, siendo señalado de ser “uno de los más importantes contactos que estas organizaciones en América Latina”. Además, le acusan de  mantener a su cargo, “una red financiera sofisticada y de múltiples niveles que funciona como una tubería criminal terrorista para traer militantes islámicos a Venezuela y a países vecinos”. Según otras informaciones, un supuesto comunicado del

Departamento del Tesoro de Estados Unidos destacaría que “hoy en conjunto con la Oficina de Controles en el Extranjeros (OFAC) se designó a Tareck El Aissami como un traficante de narcóticos por jugar un papel significativo en el tráfico internacional de droga”.

Para muchos una posible intervención imperialista en Venezuela es una exageración o una fantasía. Será que no conocen la historia del imperialismo ni la importancia del petróleo en este mundo de hoy. Venezuela es un blanco del tamaño de la luna. Acaso no será hoy, ni será mañana ¿y pasado mañana?

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