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Enrique Meléndez: Callar a un gigante

 

Sin duda que fue una reacción propia de una gran soberbia y de una gran ignorancia esto de la sacada de CNN en español de las llamadas parrillas de las cableteras televisivas.

-¿A mí?–seguro que se dijo para sí Tarek El Aissami-; ¿que me echen esa vaina a mí?- Se referiría a lo que en la noche del día anterior había divulgado el periodista Fernando del Rincón por este canal de noticias, en el marco de una entrevista, que le había hecho a un militar colombiano, y quien había formulado serias acusaciones contra El Aissami, relativas a sus actividades en las que ha estado involucrado, como miembro de grupos terroristas islámicos; aparte de lo que se comenta también, en lo que atañe a su condición de alto narcotraficante, de acuerdo a lo que han dicho las autoridades de EEUU, y de modo que esto un vicepresidente, que se respete, no lo va a permitir, se diría El Aissami, y así que, en lugar de responderle al militar, en cuestión,, y aclarar ante la opinión pública venezolana acerca de su veracidad, acaba con el mensajero.

De hecho, el actual director de Conatel, según lo reseñaron algunos portales de noticias electrónicos, negó que se hubiera sacado del aire a CNN; dando a entender que se trataba de un procedimiento administrativo circunstancial; pues este señor está consciente del costo político, que una medida tan coercitiva, como ésta, arrastra; tanto a nivel nacional, como internacional.

En la teoría de la comunicación se habló mucho del llamado huésped; que, incluso, mi colega Marta Colomina, se permitió calificar de alienante; entonces estaba de moda la teoría marxista, que manejaba conceptos como el de la alienación; fetichismo de la mercancía, etcétera; es decir, que era un veneno lo que nos contaba ese huésped, que era la televisión, en ese monólogo suyo con nosotros, sobre todo, además que se volvía eso: un fetiche, dada la condición de dependencia, en que viene a inmiscuirse en nuestras vidas, de modo que nos programamos, de acuerdo a lo que ofrece determinado canal a una hora del día o de la noche en materia informativa o de diversión, en general, algo que nace con el hombre; pues no se olvide que la raza humana despliega una gran actividad, para su diario subsistir; pero también tiene unas horas de ocio, y que ha venido llenando desde que el hombre es hombre con eso, que se conoce como la diversión, y si en la época de los griegos estaba el famoso teatro, que dio lugar al género de la tragedia y de la comedia, hoy en día está la televisión que ofrece eso y más, es decir, información de primera mano, al instante, y que es un género literario, que también absorbe al hombre de hoy.

De modo que, por esta vía, el gobierno, en lugar de ganar adeptos o, en este caso, en lugar pretender mantener a oscuras una realidad, que se está ventilando a nivel mundial; en el mundo de la opinión pública venezolana, lo que hace es generar antipatía, más odio, del que se le tiene; tomando en cuenta la situación de penuria, que vive hoy en día nuestra sociedad a todos los niveles; una tendencia al empobrecimiento generalizado, y acentuación de la miseria, y que el venezolano está consciente de que el único responsable es el gobierno con sus políticas, que han fracasado en todos los tiempos y en todos los lugares; aparte de que por la forma arrebatada, como se actuó en este caso, al suspender un canal, y un canal bandera como CNN; que todo el mundo se pega, según su horario y según sus gustos, a seguirle determinada programación, lo que hizo fue llamar más la atención del asunto, y entonces yo me vine a enterar, de lo que pasó esa noche de marras con el periodista Fernando Rincón y el militar colombiano; es decir, yo que a esa hora de la noche, como serían las diez; cuando entonces se transmitió este programa, ya estoy recogido, y así como yo media humanidad; mientras CNN sigue vivo, y que es lo que deja una reacción tan soberbia como ésta, pues de inmediato todo el mundo se fue a Internet, y por allá buscó el canal. Lo que demuestra que esta gente del gobierno tiene los pies en la época de Marcos Pérez Jiménez; que no había sino periódicos y radios, y ya se comenzaba a observar la importancia de un medio radial, cuando se decía que lo primero que tenía que hacer un gobierno, para defenderse en caso de un intento de golpe de estado, era tomar las radios, y desde allí enviar mensajes, en lo que concierne a la permanencia del régimen, y es por eso que yo digo que hay mucho de soberbia en la medida, pero también mucho de ignorancia.

Es decir, se trata de desconocer el mundo digitalizado, y lo que se divulgó en la entrevista de Rincón por CNN, no sólo se reprodujo por otros canales televisivos, sino que también saltó a las redes sociales; de modo que se transformó en una bola noticiosa, y frente a la cual, repito, El Aissami no ha dicho esta boca es mía; como tampoco ha sido objeto de tratamiento por ningún órgano de difusión de la red mediática estatal, y sobre la que hubieran llovido desmentidos de toda naturaleza; burlas de por medio; mientras el mundo entero es testigo de la dictadura, que se cierne sobre nosotros, y es por esto que digo también que no sólo implica para el gobierno un costo político muy alto en casa, sino asimismo en el ámbito internacional, y que es lo que explica el hecho de que la canciller Delcy Rodríguez haya intentado colearse por la ventana de un salón; donde se realizaba una conferencia del Mercosur, es decir, porque el país no se ajusta a los cánones establecidos por los acuerdos internacionales, signados por el espíritu de democratización de los pueblos; que se ha venido imponiendo con la modernidad de nuestros tiempos, a partir de las famosas tres categorías, contempladas en la declaración de los derechos humanos: libertad, igualdad y fraternidad, y que para nada exhibe este gobierno, y de allí el que haya sido expulsado de un organismo como Mercosur.

Melendezo.enrique@yahoo.como

 

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