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José Manuel Rodríguez: Es rigor y no vaguedad

No nos equivoquemos al calibrar la democracia. Ella va mucho más allá de lo electoral. Es decir, lo electoral no la consagra como si fuera una divina liturgia. La democracia se conquista luchando y aprendiendo, pues siempre estará más allá. Por eso hay que cabalgar hacia el horizonte.

Una democracia así está bien lejos de las formas liberales de Europa y USA que la reducen a un ritual donde se sacraliza el poder de la clase dirigente. No es fortuito que esa adjetivación de democracia tenga su patrón en la antigua Grecia, donde sólo los varones, nacidos en Atenas y dueños de la tierra la ejercían.

Ahora bien, lo electoral y su medición en lapsos preestablecidos también forma parte de la rigurosidad con que una sociedad asume sus asuntos colectivos. La indeterminación no es una opción, por el contrario, es fingimiento, más bien, alevosía.

Todo esto viene a cuento porque se escucha, cada vez con más frecuencia o con más caradura, que las elecciones que corresponden hacerse están en veremos. Obviamente los que así hablan son miembros, connotados o no, de esa cosa desviada que llaman “oficialismo”.

Tan extraña idea, surgida del análisis político que evidencia debilidades significativas para ganar una medición electoral, pretende ser presentada como expresión del sentido común: nadie hace elecciones para perderla… Inclusive, he escuchado a unos de esos dirigentes decir en TV, haremos lo que el partido decida…

Los que así piensa, entre las cosas importantes que olvidaron está el Plan de la Patria. Él habla, no de llegar al socialismo, sino de hacer irreversible el tránsito hacia él. ¿Cómo? Mediante la consolidación y expansión del poder popular a través de las Misiones y grandes Misiones Socialistas y el autogobierno en poblaciones y territorios específicos conformados como Comunas…

Este plan no se aplicó, los autogobiernos comunales no existen, y el gobierno va dando tumbos tratando de defenderse de una estúpida derecha perreada por el imperio. Lo asombroso es que, lejos de corregir, quiera insistir en su rumbo a ningún lado mediante la utilización de salidas insostenibles.

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