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Las 7 hipótesis sobre el “billetazo”

 

Tres meses después del caos que creó la abrupta salida de los billetes de 100 bolívares anunciada en diciembre pasado, todavía no está claro el porqué desde la Presidencia se tomó tal decisión. ¿Corralito? ¿Mafias malvadas? ¿Experimento fallido? Un abogado y un sociólogo hablan sobre las posibles causas y los efectos que produjo un fenómeno que atentó contra la única moneda en el mundo que no está protegida por ley alguna

Lorena Meléndez G. @loremelendez

El 11 de diciembre de 2016, el presidente Nicolás Maduro hizo el anuncio más polémico del año: en solo 72 horas, el billete de 100 bolívares, el de mayor denominación en el cono monetario para aquel entonces, saldría de circulación sin mayores explicaciones. La respuesta de la población se tradujo en colas kilométricas alrededor de los bancos y, cuando sólo faltaban horas para que acabara el plazo, la frustración se expresó en saqueos y protestas. Cuando la situación se volvió incontrolable, el primer mandatario informó que se daría dos semanas más para recolectar la moneda que hoy, tres meses después, sigue vigente. Y así permanecerá hasta este lunes 20 de marzo.

La conclusión a la que llegan Luis Cedeño, sociólogo y director de la ONG Paz Activa, y el economista Óscar Torrealba, es que, después de cinco prórrogas de la salida del billete de 100 bolívares, el venezolano dejó de creer en su propia moneda. Hubo un descontento generalizado, además de pérdidas económicas, que impactaron duramente en el Producto Interno Bruto y esto solo se sabrá cuando el Ejecutivo revele las cifras pendientes.

“Yo no creo en la improvisación del Gobierno porque en estos 18 años no la ha habido. Han demostrado que están muy bien organizados y han sido más eficientes que su competencia. No son torpes y toscos como muchos piensan”, advierte Torrealba. “Aquí hubo algo de experimento, algo de delito organizado, algo de ver qué sucedía si se tomaba esta medida. Todavía hay que ver si un grupo, dentro del mismo Gobierno, realmente quería vender el efectivo al Estado”, recalca Cedeño. Ambos presentan las hipótesis y efectos luego de esos días en los que hubo, de acuerdo con registros recabados por Runrun.es, al menos 566 saqueos, 393 detenidos, la sustitución de Nelson Merentes en la presidencia del Banco Central de Venezuela, y ninguna investigación dirigida hacia autores del caos.

 

Un origen incierto

1.- Grupos irregulares acaparan los billetes para revenderlos al Estado

“Te quedas con tu estafa en el exterior, compadre (…) ¡Hay que golpear las mafias!”. Con esas palabras, Maduro contestó a los supuestos grupos irregulares que habían sacado del país miles de millones de billetes de 100 bolívares. Sin embargo, nunca explicó cuál era “la estafa”, ni tampoco en qué consistía la supuesta “guerra financiera” que fraguaban contra la nación. ¿Cómo sacaron esos billetes? ¿Con qué intención se los llevaron?… Esas son las preguntas que al respecto se hace Cedeño. “Nuestra hipótesis es que esos grupos actuaron con la anuencia de alguna autoridad del Estado”, sentencia el director de Paz Activa, y advierte que el efectivo podría haber tenido dos usos: revenderlo al gobierno venezolano a un precio mucho menor del que cuesta imprimirlo (eso explicaría la estafa de la que habló Maduro), o utilizarlo para gastos transaccionales como pagar a quienes ejecutan el contrabando de bienes como la gasolina. Esta teoría ha estado respaldada por dos hechos recientes: la incautación de 25 toneladas de billetes venezolanos en la ciudad de Saltos de Guairá, en Paraguay, los cuales supuestamente se destinarían a comprar dólares en el mercado negro en Bolivia; y el hallazgo de 40 millones de bolívares en una favela de Rio de Janeiro que se canjearían por armas de fuego (fusiles AK 47) provenientes de Venezuela.

2.- Un pequeño corralito
Torrealba pensó, durante los primeros días posteriores al billetazo, que las medidas implementadas por el Ejecutivo como expandir la base monetaria sin imprimir billetes; mantener desactualizado durante años el cono monetario, y limitar el acceso al efectivo a través de taquillas bancarias y cajeros automáticos, eran parte de un “corralito implícito” (la restricción gubernamental que impide que las personas puedan disponer del dinero que tienen en sus bancos) que perseguía como fin último la nacionalización de la banca. “Si el gobierno anunciaba la nacionalización, los venezolanos iban a tener expectativas negativas”, señala Torrealba, quien apunta que el riesgo de corrida bancaria siempre ha existido. La estatización de los bancos, de la que aún no se tienen señales, permitiría al Gobierno ejercer el control del sistema bancario y manipular el dinero a través de créditos.

 

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3.- Dinero electrónico

Más allá del efectivo que tenían las “mafias” citadas por Maduro, hay una tesis que explica por qué Venezuela se quedó sin billetes de 100. Según Torrealba, la forma ideada por el Ejecutivo para permitir que el dinero continuara su circulación en el mercado –sin que eso conllevara a una costosa impresión de billetes– fue la creación de dinero electrónico que se  otorgó a través de préstamos e instrumentos financieros de los bancos públicos. “Para el 29 de septiembre de 2016, el BCV amplió la base monetaria en 29 o 30 % y lo hizo creando dinero inorgánico en la banca. Lo que pasó es que el efecto de esa decisión se visualizó en noviembre, cuando la gente tenía plata y quería efectivo, pero no lo podía obtener”, afirma el economista. Tal hipótesis fue ratificada por el mismo presidente de la República durante la presentación de su Memoria y Cuenta de 2016 ante el Tribunal Supremo de Justicia. Allí admitió que su administración debió buscar una fórmula para redistribuir el efectivo disponible en el país entre los empleados públicos y jubilados, a quienes les acababa de pagar los aguinaldos y las utilidades.

4.- Un experimento social fallido

Para Torrealba y Cedeño, esta es la teoría más conspirativa de todas. “Lo que pasa es que este gobierno ha aplicado la misma operación varias veces: corren el rumor, ven cómo la gente reacciona y, luego, deciden si lo aplican o no”, dice el sociólogo, quien recuerda un par de casos: la implementación de horarios de apagones en Caracas, en 2010, y el revuelo creado alrededor de los supermercados y farmacias en 2016, cuando se dijo que estos reservarían sus productos básicos para venderlos a los miembros de los Comités Locales de Alimentación y Producción (CLAP). Los especialistas apuntan que probablemente se buscaba ver cómo actuaba la población al no tener efectivo para así lograr que se bancarizara. “Eso sería una utilización forzosa de la banca y podría estar relacionado con la emisión del Carnet de la Patria, que está enlazado con la banca pública. Por esta vía podrían controlar más el dinero y emitir más dinero inorgánico”, añadió Torrealba.

5.- El adiós a los controles

Otra de las hipótesis comentada por los especialistas fue la posibilidad de que el billetazo hubiese sido concebido como una gran operación para lavar dinero. La economía se congeló a raíz de la falta de efectivo y esto, a su vez, hizo que tanto el Banco Central de Venezuela como los bancos privados, tuvieran que levantar los controles regulares que evitan la legitimación de capitales: se permitieron cuantiosos depósitos en efectivo y se aligeró el papeleo requerido para abrir cuentas bancarias. En Apure se desataron las reacciones más contundentes ante las irregularidades que se presentaron por este fenómeno. Una fuente de ese estado contó a Runrun.es que durante la primera jornada posterior al anuncio del billetazo, un camión cava cargado de notas de Bs. 100 llegó al Banco Bicentenario de la población fronteriza de El Nula para ser depositado. Los funcionarios de la entidad dejaron de atender al resto de los clientes para dedicarse a contar el cargamento que, supuestamente, provenía de la guerrilla colombiana. Dos días después, el episodio se repitió en las oficinas de los bancos públicos de Guasdualito. El resultado fue que los habitantes, enardecidos por no poder hacer sus transacciones, quemaron las agencias en ambos lugares.

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6.- ¿Dólar Today y billetazo?

Torrealba recuerda que, a finales de noviembre de 2016, el precio del dólar negro subió el doble en cuestión de días luego de haberse mantenido estable durante meses. Esa diferencia de solo 15 días entre esa subida abrupta y el fenómeno del billetazo le creó suspicacia. “Si bien la divisa de Dólar Today tiene un precio exagerado, especulativo y generado por elementos de mercado que no son representativos, es el que se toma como referencia al hacer una operación”, señala. “La única forma para lograr que baje el precio del dólar rápidamente, es tener a un río de gente que los quiera comprar en un mismo período de tiempo, y eso se impulsó con el billetazo”, agrega Torrealba, quien advierte que aún le falta por identificar qué puede estar detrás de ese canje. Aunque la disminución del precio de la divisa lo considera más un efecto que una teoría, subraya que en economía “no hay coincidencias sino causalidades”.

7.- Un freno (momentáneo) a la escasez

Esta tesis también puede ser considerada como un efecto intencionado del billetazo. Cedeño explica que diciembre pasado se preveía como un mes complejo porque se sabía que no había suficiente mercancía que pudiera ser intercambiada por todo el dinero que circularía a raíz del cobro de los aguinaldos y las utilidades. “La gente iba a tener dinero pero no en qué gastarlo. ¿Cómo se podía paralizar la economía para que la escasez no se sintiese tanto? Con el billetazo la gente no pudo vacacionar, no pudo comprar regalos, no pudo salir, y todo esto sucedió en el mes en que, históricamente, se registra la mayor inflación y la criminalidad”, dice el sociólogo. Pero si bien los índices de inseguridad y precios se mantuvieron bajos, estos reventaron en enero, justo cuando la gente tuvo la certeza de que podía gastar y mover sus billetes sin considerarlos una “papa caliente”.

Bolívar desprotegido

Venezuela es el único país del mundo donde los delitos relacionados con la moneda nacional no están establecidos en ley alguna. Cualquier falsificación o acaparamiento de billetes quedaría despenalizado porque el marco legal sobre este aspecto no existe. Así lo afirma el abogado y experto en Derecho Penal Económico, Fernando Fernández, quien rememora que desde 2003, cuando se derogó la Ley del Banco Central de Venezuela vigente hasta entonces, los artículos relacionados con estos crímenes fueron eliminados.

Fernández explica que, antes de 1992, estos delitos estaban dentro del articulado del Código Penal, pero fueron sacados de allí para ser incluidos en la ley del BCV que se publicó durante el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez. Con ese nuevo instrumento legal, según el experto, se buscaba fortalecer el monopolio del principal banco del país. “Ya no se iba a proteger a la moneda como especie sino a todo el género de la única moneda de Venezuela, que es el bolívar”, sentencia. Ahí reposaron las penalidades hasta que comenzaron las reformas de leyes de la era Chávez.

La Convención de Ginebra de 1929, elaborada para condenar la falsificación de la moneda, tampoco protege al bolívar. La razón es que este tratado internacional nunca fue suscrito por Venezuela, debido a que la creación del BCV fue muy posterior a esta fecha.

De esta manera, Venezuela queda como un Estado “corrumpente y criminógeno”, sostiene Fernández, porque la moneda está a merced del contrabando. “La existencia misma del Estado es el poder coactivo de las leyes, porque para eso son”, ratifica. Pero en el país, no hay normativa que vele por los billetes nacionales.

¿Por qué derogaron estos artículos? Fernández responde que lo que venía en camino era el fallido proyecto de moneda comunal que iba a tener el respaldo del BCV. Se trataba de un instrumento de trueque con un valor libre que podía ser fijado por las comunidades que lo usaran.

 

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