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César Miguel Rondón: Ridículo en Washington

 

Se apresta la ametralladora verbal y salen cual balas los insultos. “Mentiroso, deshonesto, malhechor, mercenario”. La andanada va contra Luis Almagro que, hierático, con cara de piedra, la miraba sentada a su lado. Hablo, por supuesto, de la Canciller de Nicolás Maduro, Delcy Rodríguez, quien ayer se lució en la OEA. “Almagro carece de independencia y actúa como agente burocrático, viola el derecho internacional, utiliza información falsa, carece de imparcialidad al utilizar el dinero de la institución para propaganda del país que paga su salario”, entre las perlas que disparó contra el Secretario General.

Pocas veces se ha visto una actuación tan lamentable, penosa y vergonzosa como la de la señora Delcy ayer –lunes 29- en la sede de la OEA. Ella pidió esa reunión para tratar de evitar que hoy -martes 28- se diera la reunión del Consejo Permanente donde se discutirá el informe de Almagro sobre Venezuela. Atacó a la OEA con calificativos gruesos, de su boca no salieron argumentos sino insultos, y al final terminó con las tablas en la cabeza: la reunión va y ahora más cargada y despertando mucho más interés. Lamentablemente para el gobierno de Maduro, gracias al flaco servicio que ayer le hizo la señora Delcy, hoy se conocerá más a fondo y al más alto nivel la dramática y terrible realidad que se está viviendo en el país. Porque cuando ayer la señora pintó un mundo que no existe, asumía que le estaba hablando a seres extraños recién llegados de Ganímedes: “Somos un peligro para los oligarcas porque pasamos de tener 300 mil pensionados a tener 3 millones (…) Amenazamos al atroz capitalismo porque dedicamos el 74% de nuestros ingresos a la inversión”. ¡Qué tupé el de la señora! Justo cuando se ha revelado que el presupuesto del Ministerio de la Defensa rebasa a los del Ministerio de la Salud y de Educación juntos.  En fin, hizo el ridículo.

Cuando terminó, la Embajadora del Paraguay, Elisa Ruiz Díaz, la puso en su sitio con una breve intervención: “Señora Canciller, usted hace referencia y le define a la OEA como una ‘oprobiosa organización disfuncional de naturaleza injerencista’. En ese sentido le consulto, ¿si acaso su Estado no es cómplice de esta ‘oprobiosa organización’ al ocupar una banca en este Consejo? Pero por sobre todas las cosas al pedir la convocatoria a esta sesión del Consejo que le cuesta a los Estados ‘injerencistas’ alrededor de 6 mil dólares cuando su país adeuda por cuotas la suma de 8 millones 764 mil dólares americanos”. Y remató con una bomba cargada de ironía: “Le enviamos felicitaciones a Venezuela por el envidiable desarrollo económico que la prensa internacional reporta”.

Al final quedaron en el ambiente las amenazas de la señora Delcy: “Vamos a tomar acciones severas y definitorias”. (¿?) Quizá no más que un ladrido distante y afónico.

Y mientras la señora miente en el exterior, aquí sigue mintiendo el régimen. Diosdado Cabello juega con la idea de la guerra. En Efecto Cocuyo le citan: “La propuesta de Almagro supone una amenaza de invasión a nuestro país, quienes piden una intervención buscan una guerra, quienes bombardeen a este país quieren dar un golpe de estado”. Entonces convoca a la militancia chavista a marchar. “Insta a todos los poderes públicos a ejecutar acciones en defensa de la nación y pide máxima unidad en defensa del país.”

Sus palabras nos recuerdan la reciente incursión de soldados venezolanos en territorio colombiano. La provocación pretendía crear un ambiente en Venezuela que obligara a la unión de todos frente a Colombia. Unidos, se entiende, en torno al gobierno que nos defendería. Pero, como decíamos ayer, el pueblo ni se inmutó.

¿Va ahora el pueblo a unirse porque en la OEA supuestamente decidirán un bombardeo sobre Venezuela? No, Cabello, olvídese, los venezolanos están muy ocupados haciendo colas. Con decirle que la Canasta Básica, según informa hoy El Nacional, aumentó 10%, y según El Informador de Barquisimeto, la malnutrición ya reduce en 15 años la vida del venezolano. ¡Cómo creerles más mentiras si la única verdad es que nos están acortando la vida!

 

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