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“Después que uno se pensiona queda en la indigencia”

Pensionados y jubilados marcharon hasta la Defensoría del Pueblo para exigir el cumplimiento de la Ley de Bono para Alimentación y Medicinas, aprobada por la Asamblea Nacional el 30 de marzo de 2016. Los manifestantes eran principalmente extrabajadores del Ministerio de Educación y del de Salud, Centro Odontológico Metropolitano, Ipasme, Instituto Venezolano de Seguros Sociales (Ivss), entre otros entes.

“El Gobierno nos tira al abandono porque piensa que nos vamos a morir pronto”, aseguró Valentín López, miembro del Frente Unido por los pensionados y jubilados (UFAJUP), quien además es paciente oncológico del Hospital Luis Razetti desde hace varios años.

Valentín López (der) junto a José Gregorio Granadín (izq), trabajador del Hospital Luis Razetti

López solía estar al frente de la lucha sindical, pero se alejó debido al cáncer que padece y por las dificultades que debe atravesar día a día. “Después que uno se jubila queda en la indigencia”, aseguró a Efecto Cocuyo, y agregó que “de los 4.000 jubilados que hay en el país, más de 2.000 sufren de algún padecimiento y no consiguen ni pueden comprar medicinas”.

“No nos alcanza el sueldito ese. Todo se te va en comprar un kilo de carne. Tenemos más de un año esperando por el bono de alimentación, Maduro tiene que promulgarlo ya porque estamos pasando trabajo. Aquí no estamos mendingando nada, es nuestro derecho”, dijo la presidenta de la Asociación de enfermeros jubilados de Venezuela, María Marichales de Rondón, en la plaza Carabobo, donde partió la marcha.

Concentración en Parque Carabobo

Parque Carabobo fue el lugar donde se comenzaron a concentrar cientos de pensionados y jubilados que exigían el pago del bono de alimentación, la homologación de la pensión y el pago de tres meses de aguinaldos para los pensionados del Ivss.

“Estamos dispuestos a quedarnos en la calle por todo lo que nos deben. Por ahí hay unos a los que les regalan una tarjeta con 50 mil bolívares y nosotros pasando hambre”, dijo Carmen Loveira, quien es pensionada y tiene 79 años.

“Una caja de Valsartán pasa los 40 mil bolívares, ¿cómo comes y compras medicina con una pensión?”, agregó Areani Bruzual, pensionada de 57 años, quien acompañó a su madre de 90 años, también pensionada, a la marcha de este miércoles, 29 de marzo.

En el lugar, el presidente del Colegio de Enfermeros de Puerto Cabello, Carlos Mujica, denunció que una enfermera del Hospital Dr. Adolfo Prince Lara, falleció luego de infectarse con una bacteria y no ser tratada por falta de insumos médicos.

La concentración comenzó a las 8:30 am en la Plaza Carabobo ubicada en la avenida Universidad. Una vez que se congregaron más de 300 pensionados y jubilados, el grupo partió a las 10:00 am rumbo hacia la sede de la Defensoría del Pueblo, ubicada en el Centro Financiero Latino en la avenida Urdaneta. “¡Abuelo, arrecho, reclama su derecho!”, “¡Y no! Y no nos quitarán el derecho a protestar”, eran las consignas de la marcha.

Marcha entra a la avenida Urdaneta

Una vez en la Defensoría del Pueblo una comisión del Frente Unido por los pensionados y jubilados (UFAJUP), presidida por Luis Cano, subió al piso 26 de la torre donde se entregó una solicitud para conversar con el Defensor del Pueblo y exigir los beneficios que de la Ley.

El Secretario Ejecutivo de la Federación de Trabajadores de la Salud (Fetrasalud), Pablo Zambrano, agredeció a los efectivos de la Policía Nacional Bolivariana que resguardaron el trayecto de la movilización y aseguró que “los trabajadores nos estamos organizando y nos seguiremos movilizando por nuestros derechos”.

Pensionados y jubilados anunciaron también nuevas movilizaciones, como la programada para el día jueves, 30 de marzo, en la Plaza La Moneda frente al Banco Central de Venezuela. Esta vez se concentrarán para realizar una nueva protesta denominada #ElBonoEsLey, con la que reclamarán el ejecútese de la Ley de Bono para Alimentación y Medicinas aprobada por la Asamblea Nacional en 2016 y que aún no ha sido aplicada por el Ejecutivo.

Anzoátegui: Pensionados, si compras medicinas, no compras comida

Adultos mayores, que perciben Bs 40.638 mensuales por la pensión del Seguro Social, aseguraron que su poder adquisitivo disminuyó después del aumento de la Unidad Tributaria

Cuando el presidente Nicolás Maduro aumentó el salario mínimo y las pensiones de Bs 27.091 a 40.638 bolívares el pasado diciembre, los pensionados sintieron “un poco de alivio”, ya que tendrían mayor capacidad de compra.

En ese entonces el bono de alimentación se mantenía en Bs 63.720. Así lo recordó el septuagenario Juan Rossi, quien se encontraba en la Farmacia OK de la calle Democracia de Puerto La Cruz, en busca de antihipertensivos.

Sin embargo, cuando se anunció el incremento de la Unidad Tributaria (UT) de Bs 177 a Bs 300 y los cestatickets pasaron a Bs 108 mil, el poder adquisitivo de estos beneficiados se vio perjudicado.

“Esta situación me tiene inmensamente mal porque no cuento con otros ingresos. El costo de la vida actualmente es muy alto y 40 mil bolívares no me alcanzan para nada, por lo que mi hija también me ayuda”.

Rossi explicó que mensualmente necesita tres medicamentos para la tensión, que le salen en Bs 29.000 y una caja de Clopidogrel (para la arritmia cardíaca) que cuesta Bs 22.000.

“Si compras medicinas, no compras comida”, afirmó.

Aprovechan

En la Av. 5 de Julio, una cola de al menos 60 personas de la tercera edad salía de FundaFarmacia. Esperaban su turno para comprar dos cajas del antihipertensivo Losartán Potásico en Bs 200 cada una.

Dulbin Cedeño, quien se encontraba de duodécima en la fila, expuso que tenía que aprovechar la oportunidad de adquirir los fármacos a ese precio porque los bachaqueros los venden desde Bs 9.000. Tenía media hora esperando y no había avanzado nada, según indicó.

Dos puestos delante de ella, Francisco Hernández también se quejaba de que la pensión no alcanza para nada.

“Tengo que pagar el alquiler de mi habitación que me sale en Bs 10 mil mensuales, tengo que pagar los servicios públicos, comprar comida, medicinas y darle también a mis hijos porque no puedo dejarlos desamparados. Uno tiene que hacer magia para sobrevivir en este país”.

Ante la escasez del antihipertensivo a bajos costos, Hernández señaló que deja pasar tres o cuatro días sin tomar pastillas, para poder cumplir el tratamiento mensual.

“La presentación importada está demasiado cara. El Losartán es la harina pan de la farmacia”, expresó.

En el Farmatodo de Oropeza Castillo se consigue el medicamento, proveniente de Uruguay y Argentina, desde Bs 33.000, mientras que el Candesartán cuesta Bs 26.000, informó la farmacéutico Leida Sifontes.

Sacrificio

Carmen Núñez, de 77 años, se encontraba en el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (Ivss) César Rodríguez de Guaraguao, en Puerto La Cruz, para acompañar a su hija a una consulta con el ginecólogo.

Refirió que ha pasado hasta dos días sin comer porque en su casa, ubicada en el sector El Paraíso de la capital del municipio Sotillo, viven cinco personas y sólo cuentan con su pensión y la de su esposo.

Hace dos años sufrió un infarto, pero no cumple el tratamiento.

ETPLC

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