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Jesús Castillo: La verdad por delante

En el artículo anterior alertamos sobre la incorporación de una serie de obras de inversión en el Presupuesto del Municipio Bolívar, ejercicio fiscal 2017, sin la previa convocatoria y aprobación del Consejo Local de Planificación Pública (CLPP), tal como lo establece la Constitución vigente, la Ley Orgánica del Poder Público Municipal y, por supuesto, la Ley Orgánica de los Consejos Locales de Planificación Pública. Esta advertencia ha causado un revuelo en los actores cercanos al alcalde de esa jurisdicción, donde luchamos y vivimos. Algunos de ellos han querido satanizar nuestra advertencia y asociarla al pretendido asalto que el chavismo intenta hacer de esa gestión. Situación que no logramos comprender, porque son dos episodios totalmente ajenos y diferenciados entre sí. Veamos el tema en profundidad.

En lo personal, contribuimos modestamente con el triunfo del actual alcalde del municipio Bolívar y apostamos a su éxito por el bien de la gente. Pero no podemos ser cómplices de prácticas que se alejan de la verdadera participación ciudadana. Es público y notorio que tuvimos la responsabilidad de dirigir la televisora “Guarichama” por un año para posicionar la gestión, cuestión que logramos en corto plazo y con un rating tremendo en los televidentes. Por cierto, asumimos el cargo ad honorem (el único entre todos los directores). Gracias al éxito de nuestra gestión, al año siguiente el alcalde nos sugirió la Dirección de Comunicación Corporativa, la cual desistimos de llevar adelante por cuanto teníamos unos compromisos académicos por delante. A partir de entonces nos dedicamos con mayor empeño a servir desde otra tribuna, el CLPP.  En esa instancia fuimos electos Vicepresidente por la representación de la sociedad civil y apostamos a la eficiencia de la gestión municipal a través del presupuesto participativo y la planificación local.

Sin embargo, ese bello sueño no se concretó debido a la falta de voluntad por darle funcionalidad y vida al CLPP. A pesar de las frecuentes exigencias y peticiones por escrito que hicimos los representantes de la sociedad civil, el alcalde no le dio importancia a dicha instancia y ha intentado con los concejales decidir cuáles obras son las que deben distribuirse en el presupuesto local.  Por supuesto, uno no puede callarse ante este hecho irregular. No podemos cuestionar al chavismo si actuamos semejante a sus dirigentes. La verdad y la ética siempre han guiado nuestros pasos y estamos en la obligación de alertar a la comunidad de esta situación que ocurre con el presupuesto 2017, el cual debe ser aprobado por el CLPP. Estamos en paz con nuestra conciencia y no vamos a caer en el burdo chantaje de que estamos sirviéndole al chavismo. A decir verdad, el oficialismo no tiene autoridad moral para estar interviniendo una alcaldía que está en manos de la oposición. Ya su discurso manipulador y político asfixiante hacia el municipio Bolívar tiene caliente a la gente. Pero el alcalde debe rectificar y respetar al CLPP, órgano del cual es presidente.

Nos resulta incómodo alertar públicamente esta situación, porque en lo personal apreciamos al burgomaestre. Pero las prácticas indebidas hay que denunciarlas. Igualmente, lamentamos que haya usado a algunos intermediarios para convencer separadamente a varios voceros a que firmen una supuesta sesión del CLPP que jamás se realizó. He allí la diferencia que nos separa, no en lo personal. Nuestra postura es y será firme. Hasta tanto no se convoque al CLPP del Municipio Bolívar, las obras que están incorporadas en el presupuesto del 2017 son nulas de toda nulidad y no pueden ejecutarse. No vamos a validar con nuestra firma ninguna reunión fantasma que intente legitimar esta indebida práctica que tanto le hemos cuestionado al chavismo. Esperamos que prive la sensatez y podamos sentarnos por el bien y progreso del municipio Bolívar. Allá aquellos que traten de pescar en río revuelta y quieran satanizar nuestra justa advertencia, al final ellos se mueven por intereses políticos oscuros. ¡Tiene usted la última palabra señor alcalde!

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