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Rafael Iribarren: Las Regionales, Lo Regional, La crisis

 

.-1.- Carácter de la crisis / Un absolutismo presidencial.

.- La crisis venezolana no es coyuntural; es estructural. Está en crisis el Sistema de Poder. En Venezuela, el único poder real, es y siempre ha sido así, el presidencial Es un autoritarismo absoluto El poder que ejerce el Presidente es absoluto: concentrado, centralizado, presidencial. En nuestros doscientos años de república; cambiaron los regímenes políticos y los gobiernos; manteniéndose siempre el mismo sistema presidencial, absoluto, de Poder. Pese a que en todas nuestras constituciones la República de Venezuela se define como “federal”; siempre el ejercicio concreto del Poder; y el gobierno; han sido centrales.

La crisis actual, irresoluble, del Sistema de Poder, deriva de su concentración y centralización; histórica, bolivariana, decimonónica; actual; ante un país, una sociedad, recrecida ya totalmente urbanizada a una escala y con una complejidad, diversidad y desarrollo subjetivo, inabarcables e inmanejables central y verticalmente.

Ningún autoritarismo; en ninguna de las variantes que hemos tenido; y que en perspectiva tendríamos; sea cual sea el aparato de control y represión de que disponga o pretenda disponer; es o sería capaz de manejar los problemas de una sociedad como la venezolana de hoy; las acumulaciones de deterioro y ruina territorializadas se le salen de las manos. La caotización inercial es imparable.

Mientras; la sociedad venezolana; igual históricamente sin ninguna institucionalidad consistente; no tiene capacidad para imponérsele; ni siquiera para confrontar al autoritarismo; ni condicionarlo ni pautarlo. En los dos siglos de historia republicana nunca se permitió un desarrollo sociopolítico real; cuando fue posible la activación ciudadana autónoma, soberana; desde el Poder, se le pervirtió y/o reprimió. Hoy en Venezuela no hay nada que contrapese el poder fáctico absoluto del Presidente.

Los amagos de descentralización y regionalización que hubo durante los últimos seis decenios; con las corporaciones regionales y la elección directa de los gobernadores y alcaldes, mostraron su potencial; pese a que la concentración del poder; histórica nacional, entonces se copió o reprodujo a nivel de las gobernaciones de estado.

Ante el carácter la profundidad y la dimensión de la crisis; para los venezolanos, en función de salir de ella, no hay nada inmediato ni a corto plazo ni suficientemente prioritario. Mientras no haya contrapoder ciudadano acumulado suficiente; o, un proceso de acumulación de conformación y acumulación de capacidad social de confrontación al Poder; no avanzaremos.

.-2.- Venezuela es una nación sin regiones.

.- Venezuela es una Nación sin regionalización política ni político-administrativa. Sin instancias intermedias de Poder. La división político-administrativa; en general; no responde a ninguna racionalidad; ni es base para una gestión consistente de desarrollo. Las problemáticas concretas, estructurantes, determinantes; son regionales; no estatales. ni municipales; menos. Pero se manejan o pretenden manejarse nacional, centralmente; con los gobernadores y alcaldes como simples ejecutores.

Las regiones no cuentan para nada políticamente en la gestión gubernamental nacional; ni siquiera en la de sus propios recursos, que, en general es nacional; no tienen dinámicas económicas propias específicas; ni poder de decisión. Las regiones son sometidas y despojadas nacionalmente. Las decisiones y el manejo de sus dinámicas y recursos están en Caracas; centralizados.

Como nación, Venezuela fue y está armada, desde el Poder Central hacia y sobre el resto del territorio. Aunque en varios momentos se planteó alguna variante de regionalización; nunca se asumió ni propició consistentemente la conformación de regiones ni su desarrollo específico integral; endógeno.

El centralismo y el presidencialismo; han sido muy onerosos para el país. El estancamiento y el atraso, subdesarrollo y desarrollos desiguales en general, del interior del país; la discontinuidad administrativa; han sido determinados por ese sistema de Poder. “Venezuela entró en el siglo XX en 1945”; dijo Mario Briceño Iragorry. La pérdida; “sin un tiro” de la mitad o más del territorio original de la Capitanía De Venezuela que nos correspondía; tuvo que ver con regiones fronterizas, absolutamente sometidas al centro; sin la mínima autonomía ni capacidad de decisión propias ni suficientes. Si las regiones de Oriente y Guayana hubieran tenido un desarrollo básico y alguna capacidad de manejo, y respuesta; la cuestión del Esequivo no sería la cuadratura del círculo que es hoy.

.-3.- La crisis económica nacional deriva de la crisis política.

.- La economía venezolana; los últimos setenta años de rentismo moderno; absoluto; siempre fue manejada; autoritaria y discrecionalmente; en función política por quien estaba en el Poder. Para imponer liderazgos mesiánicos, para armar partidos y convertirlos en partidos nacionales; y para desarrollar sus propios clientelismos y burguesías.

La crisis en que estamos hoy es el remate terminal del desmantelamiento del “Estado de Bienestar” de economía mixta, de los sesenta; iniciado a mediados de los setenta en el primer gobierno de CAP. Desde 1979 con aquel “Recibo un país hipotecado”; hasta 1999; con el “Sí, juro ante esta constitución moribunda”; en cada toma de posesión el presidente electo denunció las condiciones en que el gobierno saliente le entregaba la economía nacional.

Pese a la planificación quinquenal; cada burocracia partidista-empresarial que ocupó Miraflores, incluso hasta del mismo partido; implantó su propio “Gran Plan”, descartando el anterior Entre el “Vo Plan de la Nación” y el “Socialismo del Siglo XXI” y su concreción en el “Plan de la Patria”; cada nuevo gobierno impuso el suyo. “El Estado Promotor”, “La Gran Venezuela”, “El Gran Viraje”; lo principal en común entre todos siempre fue la discrecionalidad y el autoritarismo con que se impusieron, la discontinuidad administrativa; y el rentismo propio manejado en forma ilimitadamente corrupta.

Entre el “Vo Plan” y y el “Socialismo del Siglo XXI” la única diferencia real es de la retórica “ideológica”; formalmente opuestas; con que se pretendieron justificar; y el grado de centralismo.. Ambos, como todos los planes presidenciales intermedios; respondieron al mismo propósito de manejar discrecionalmente la renta para mantenerse en el Poder; para garantizar la continuidad del autoritarismo de turno.

La larga crisis del medio siglo último de la economía venezolana; ha sido y hoy es. la proyección neta de la crisis y agotamiento políticos del presidencialismo

4.- Las crisis simétricas de las dos burocracias, son partes de la crisis del sistema de poder.

.- Las crisis de los dos bloques burocráticos, de los chavismos y las oposiciones, son partes de la crisis del sistema de poder.

La llamada “política” en Venezuela es presidencialista. Ambos bloques burocráticos son presidencialistas autoritarios, centralistas. Con liderazgos mayormente “mediáticos”; con proyectos personales mesiánicos y de factores de poder; siempre y desde su arranque, presidenciales. No hay política sino campañas electorales; no hay políticos sino candidatos; No hay partidos sino empresas personales; asociadas a alguna dinámica de poder que invierte. Diseñado en algún conciliábulo de politología corporativa; armado mediáticamente sin vinculaciones; solo superpuestos; con las dinámicas socio políticas ni las realidades concretas.

Ninguno de los bloques político-partidistas-empresariales actuales; oficialista y oposicionista; tiene un verdadero proyecto ni proposiciones concretas ante las cuestiones estructurantes de la crisis nacional Solo se plantean la cuestión del Poder; el madurismo para mantenerse en él; el mudismo para alcanzarlo. Los problemas nacionales son solo temas de campaña y para la retórica.

5.- En el 2017 las burocracias repiten la polarización del 2016 a favor de Maduro.

.- 2017 comenzó igual que el 2016; sigue igual; con la misma creación de expectativas con la CD de la OEA, el entrampamiento y la ralentizacióin de las elecciones regionales. La tendencia es que termine también igual; sin ningún cambio importante en la dinámica político-institucional; incluso hasta sin nada de lo electoral definido. Y, que, pese a estar bailando en un tusero; Maduro termine, en diciembre próximo, como el pasado, cantando victoria.

Aunque menos explícitamente que con el revocatorio; algunas de las oposiciones mudistas siguen en su “estrategia” de polarizar con él. Pasando por alto la determinación fundamental de las relaciones de poder existentes; la asimetría absoluta en cuando al poder fáctico; del presidencialismo con la ventaja de concentrarlo absolutamente y manejarlo a discreción; y que ha sido la clave de su permanencia y estabilización en el Poder. La polarización ha sido clave para que Maduro siga en Miraflores.

Además de, con la, polarización, ayudar a Maduro e estabilizarse en Miraflores; ayudan igual a los chavismos en conjunto; en concreto a los antimaduristas; a pasar por debajo de la mesa de las elecciones regionales mientras no resuelvan sus crisis y lucha internas; y particularmente la cuestión del control y manejo del sistema electoral; la piedra de tranca de esa lucha interna.

6.- La revalidación de los partidos; no es contra las oposiciones sino un exterminio de partidos chavistas.

.- En este momento, al involucrarse en la relegitimación de los partidos en el CNE; las oposiciones entran en el juego de Maduro de promover y armar el madurismo como expresión única del chavismo.

Para el madurismo en específico; obviamente no para el resto de los chavismos; el alcance concreto de la revalidación de los partidos no es contra las oposiciones, que mientras más fragmentadas estén, más lo favorece. Sino que es reducir a los chavismos, electoral y político-organizativamente, al madurismo y a su propio partido específico; incluso con la posibilidad de descartar al PSUV.

Según y como se desarrolla la validación de los partidos; al final se verá que la verdadera masacre; el verdadero y mayor exterminio organizativo-electoral; será de partidos chavistas. Que no quedará sino uno solo nacional; de entrada, el PSUV; con el mismo o con otro nombre; y, además de la MUD; a lo más, seis o siete partidos nacionales de oposición

7.- La prioridad constitucional y política no es sacar a Maduro; sino elegir nuevos gobernadores.

.- La torpe estrategia mudista de insistir en polarizar con Maduro; aunque variando el discurso, de “revócalo ya”; que tan buenos resultados le dio a él, a Maduro, en el 2016; y tan malos a las oposiciones y al país; se reforzó con la nueva propuesta; inicial; de Almagro de activar la CD de la OEA; de su Informe al Consejo Permanente de 28 de marzo. Era regresar al punto en que estuvimos un año atrás; de concretar “el derecho al voto” de los venezolanos; a que Maduro aceptara ir inmediatamente a elecciones presidenciales; desentendiéndose de las regionales; condicionándolas a éstas; con las consecuencias que están a la vista.

Pues quedó de bulto; nuevamente ahora en el Consejo Permanente del 3 de abril; igual que entonces; que la comunidad internacional en general; y concretamente la OEA; no decide sobre la marcha. Sino luego de una fase declarativa y evaluativa; junto a que, precisamente por “las insuficiencias del multilateralismo“ que el mismo Almagro lamenta en su último informe; la salida de la crisis la tenemos que abrir internamente nosotros mismos; los venezolanos. Y que no comienza por confrontar a Maduro con una estrategia presidencialista; insistiendo en polarizar precisamente en el plano en que tiene la máxima ventaja; sino donde no la tiene o puede ser puesto en desventaja. En general, políticamente; y en concreto, electoralmente; en el plano de lo regional en el que la polarización prácticamente no opera; concretamente en el de las elecciones regionales.

Además de que, esa inconsistencia de la propuesta de Almagro, se concreta, en que proponer que se exijan elecciones presidenciales inmediatas. Cuando constitucionalmente están pautadas para el 2018; mientras que las regionales, previas, lo están para el 2016; por lo que en no habiéndose hecho entonces; son las que tienen que hacerse este 2017. Ni siquiera ahora luego del reculado golpe madurista de la sentencias del TSJ contra la AN; menos todavía; la OEA puede promover la violación de la Constitución que implicaría exigir cualquier variante de adelanto de las elecciones presidenciales.

8.- Elecciones regionales presidencializadas; regresión bipartidizante forzada; trampeada.

.- Con o sin la OEA; las elecciones que toca hacer ya; que tocaban el año pasado; son las regionales; de gobernadores y legisladores; y de alcaldes. Que no están condicionadas a la participación de los partidos nacionales; pues se trata de postulaciones locales. Sin embargo; tanto lo político-institucional procedimental de revalidación de los partidos nacionales en el CNE; como la actuación y el manejo político sintonizado que ambos bloques burocráticos-partidistas hacen de lo electoral y de ese proceso; es en función de las elecciones presidenciales. Sin nada en concreto que ver con las regionales; de hecho supeditándolas a aquellas; reduciéndolas a una simple proyección regional de lo nacional presidencial.

La reducción de las elecciones regionales a una simple proyección de las políticas nacionales; además, de impuesta político-burocráticamente; es la negación compulsiva del derecho electoral ciudadano; con el efecto directo de la precarización de la representatividad. De que los resultados son de los partidos no de las comunidades electorales ciudadanas. Y es regresiva: cuando no se avanza nada o casi, ante la crisis, con solo cambiar el gobierno sin desmontar el presidencialismo. Preservando tal cual el mismo sistema de Poder

Las elecciones regionales están siendo presidencializadas; como siempre; e indicativamente desde 1989 desde las elecciones directas de gobernadores. Pero ahora, como nunca antes con un alcance partidizante más regresivo y agresivo, ilegal. La relegitimación de los partidos apunta a una repartidización compulsiva; forzada; trampeada; impuesta desde arriba; a una reducción de los partidos políticos nacionales; en una perspectiva de bipartidización inducida sin un verdadero soporte socio-cultural ni socio-político.

La bipartidización, parcial o “imperfecta”, como la consideran algunos; que empuja el madurismo; que no todos los chavismos apoyan porque es contra ellos; en su proyecto del Plan de la Patria; apunta, igual o pretende apuntar al monopartidismo; madurista; no chavista; con la eliminación de la mayoría de los partidos chavistas; con Maduro como gran elector. Hacia lo de “con Fulano, un solo gobierno con Maduro”.

La sintonía de hecho en que están las principales oposiciones con tal partidización; y nacionalización y presidencialización de las elecciones regionales; impone prever que de no producirse nuevas condicionante políticas regionales; el resultado de las elecciones regionales que vienen; será el de otro mapa de gobernaciones y legislativos totalmente partidizados.

Un cuadro nacional de gobernadores partidistas no resolverá nada o casi de los problemas nacionales; como no se resolvió nada o casi con la AN partidizada que resulto del 6D. De hecho será aplicar o seguir aplicando; lo de “con Fulano, un solo gobierno con Chávez”; que es regresar a cuando los gobernadores eran designados por el Presidente. Ccuando “…un solo gobierno con…(quien sea)”; no es una perversión regresiva, porque sea con Chávez; o con Maduro; sino que lo sería con quien sea. Porque el gobernador; o el alcalde; lo será del Presidente o del partido; no de la gente; de quienes lo eligieron.

9.- Un nuevo sujeto político para rearmar el país desde las regiones hacia lo nacional.

.- La salida de la crisis será, de acuerdo a su caracterización y naturaleza reales; a sus mismas escala profundidad y alcance; estructural; de fondo. Y de su propia calidad; la política. Llegamos al llegadero, histórico; político; y derivadamente, económico; con el agotamiento del presidencialismo como sustancia de la política nacional, Tanto del ejercicio y la preservación del Poder; como de la lucha por alcanzarlo. Un llegadero y un estancamiento desde donde no avanzamos sino mediante un salto histórico. Pues, toca es armar el país que no existe; que nunca existió; el país de las regiones Es la coyuntura para una inflexión histórica.

La salida de la crisis es política De ella no saldremos sino políticamente; con una morfogénesis de lo regional hacia lo nacional; Inversa a la histórica que fue de lo nacional hacia el resto del territorio. Una morfogénesis que tiene que ser promovida y activada por un nuevo sujeto político, desde una nueva instancia política y con una nueva forma de hacer política.

10.- Las regionales y la crisis interna de los chavismos.

.- La crisis y la lucha interna entre los chavismos; y, como se evidenció con la torta de las sentencias del TSJ; dentro del madurismo y el mismo gobierno militar-cívico; paraliza a Maduro y el madurismo; particularmente en cuanto a decisiones políticas frente al caos nacional inercial en que estamos.

Mientras entre los chavismos no haya algún acuerdo interno; sobre el liderazgo, la reelección de Maduro y el control completo por el madurismo del sistema electoral; un acuerdo impensable pues sería el harakiri del resto de los chavismos: en las condiciones actuales; motu propio el madurismo hará todo lo posible por que no las haya; rodándolas como hizo en el 2016. Partiendo de que; sin relativismos; hoy, por su control burocrático del CNE; es Maduro quién decide si hay o no elecciones; cuándo, cómo.

A contrapelo de tal manejo absoluto de lo electoral por Maduro; elecciones; regionales primero; este año; aparte de las presidenciales; las habrá en la medida de que se les impongan. En la medida de que se active una nueva correlación sociopolítica de poder, nacional, despolarizada; que confronte el autoritarismo totalitario madurista, desde la base de la sociedad; no de las cúpulas oposicionistas. Y que la presión nacional; política, de la gente; tienda y alcance su punto de “masa crítica”. De forma que, puesto contra la pared; tenga que hacer elecciones.

Entonces; en la in-institucionalidad y la asimetría absoluta en cuanto a poder fático en que estamos; además de lo arriba dicho; porque no hay con qué; la prioridad no es; no puede ser; sacar a Maduro

La prioridad, entonces, es crear las condiciones y acumular, armar, la capacidad social para confrontarlo eficientemente; en tal caso, para sacarlo o imponerle que se vaya. En concreto para imponerle que haya las elecciones regionales. Y en condiciones de transparencia suficiente.

Maduro y el madurismo No van a salir por un golpe militar; ni por “la calle” de las retoricas de las burocracias y candidatos presidenciales de la oposición; “la calle” que no es la de la gente, sino de ellos. Ni va a salir por una insurrección, u otro “caracazo”; que, en tal caso ya se hubiera producido o ya se estaría produciendo. Ni por invasión de Trump ni bloqueo internacional ni aislamiento ni que el petróleo siga bajando y se le siga cerrando el financiamiento internacional Ni porque en llegándose a aplicar la CD; sea suspendido de la OEA. A Maduro lo va a sacar la gente desde su calle.

11.-Motu propio Maduro no va a ninguna elección con este CNE. La mayoría de los chavismos es antimadurista.

.- Maduro y el madurismo se soportan; primero; en la sociedad cívico-militar para la militarización del manejo concreto de la renta; base principal del poder fáctico que tiene; pragmática; crematística; segundo; en la partidización absoluta de todos los poderes; tercero; ya en el postchavismo; en alianzas circunstanciales oportunistas con chavismos antimaduristas; cuarto; sobre el negocio y la corrupción administrados; y quinto; en el control partidista; de las nóminas públicas; un control, muy incómodo y precario, al tenerlo que compartir con los chavismos el PSUV y el GPP. Sociopolíticamente está en el aire, No cuentan ni siquiera con el apoyo de las bases y el activismo medio chavistas; mayormente antimaduristas; que aunque ya no se ve en las calles en las mediciones electorales anda cerca de un 30%; el chavismo. Mientras el apoyo concreto a él está en un 10%.

El madurismo se maneja en el escenario de unas elecciones generales en el 2018; con una correlación partidista determinada por los resultados de la revalidación de los partidos. Con un solo partido chavista y varios de oposición. Habrá que ver entonces; pero hoy, con el actual CNE, no se atreve a ir a ni ninguna elección; ni regional ni nacional; sabe que la pierde seguro. Como perderá las presidenciales; sin contar, como hoy ya no cuenta; ni posiblemente contará entonces; con el control total del sistema electoral; que el chavismo, unido, tuvo y manejó discrecionalmente, incluso hasta el 2013. Además está consciente de que las bases chavistas fuera del control de las burocracias; se activarán regionalmente y votarán, contra Maduro en cualquier elección sea regional o nacional.

En el 2012 cuando la segunda reelección de Chávez; cuando hizo separar las elecciones presidenciales regionales y locales; pese al liderazgo y control absolutos que tenía sobre todos los chavismos; no pudo evitar que en unos diez estados se postularan a las gobernaciones candidatos chavistas disidentes; en contra de sus candidatos designados directamente por él. Si entonces las cúpulas chavistas; todavía unidas; no pudieron controlar políticamente las insurgencias y beligerancias de las bases y cuadros medios chavistas; el madurismo, hoy; bailando en el tusero de chavismos en que está; es impensable que lo logre. Por cierto; Igual que las cúpulas de las oposiciones.

Para que Maduro; por su propia decisión; vaya a cualquier elección; requiere haber resuelto dos cuestiones internas duras. Una, la unificación en torno a su liderazgo y su reelección de las burocracias chavistas. Dos, tener el control completo del CNE.

12.- Activar la movilización y el debate ciudadanos sobre el Poder. El momento de la despresidencialización; de la regionalización; del ejercicio de la soberanía ciudadana.

.- La coyuntura de crisis total en que estamos es el punto extremo; sin retorno, del agotamiento del presidencialismo y el centralismo que han sido nuestra historia republicana. Llevados, o intentado llevar al extremo en el delirio pseudo-revolucionario, absolutista, chavista. Una historia de negación total de todo lo que no reforzara el Poder factico centralizado o no se supeditara a él. De manejo discrecional autoritario del país por los caudillos y mesías; militares y civiles; de las burocracias cúpulas y los factores de Poder asociados a ellos. Y, determinantemejte; de negación política absoluta el arrase de lo regional y local; y del ciudadano y la soberanía ciudadana.

Y tiene, la coyuntura, la necesidad morfogenética de un salto histórico; hacia una sociedad de ciudadanos; de dinámicas políticas regionales; específicas, endógenas; y locales. Bases determinantes de lo nacional moderno.

Este es el momento de la gente; del ciudadano haciendo por ejercer real e integralmente su soberanía sobre el Poder; sobre el autoritarismo; sobre la gestión y manejo públicos de sus asuntos. No es el momento de burocracias nacionales ni oficiales ni oposicionistas; de jefaturas ni de supuestos líderes nacionales por designación; de candidaturas presidenciales. Por el contrario es el momento, de la ciudadanización y la regionalización de la política: en concreto, inmediatamente, de la política regional; y en perspectiva; de su proyección nacional. Es el momento de la despresidencialización; obvia e inicialmente de la política regional; y más allá y a partir el ella; de la despresidencialización de la nacional. De reducir y achatar al poder la Presidencia de la República

13.- Elecciones regionales; debate y proceso constituyente originario regional.

.- La perspectiva concreta; es de que las burocracias de ambos bloques; sintonizados con el CNE; impongan que político-institucionalmente las elecciones regionales no sean sino una simple proyección neta de la polarización nacional Entonces, el sentido de la acción ciudadana de base sería el de darle; incluso desde ya; en esta fase de pre-regionales; el carácter de un proceso constituyente originario, regional. De debate ciudadano regional sobre el Poder y lo regional; y la activación cuantitativa y cualitativa de poder y la capacidad político-organizativa de base ciudadanos; regional y local; para confrontar políticamente tanto el Poder Central Nacional; como sus derivas de las imposiciones de las burocracias nacionales. Y para manejar soberana y ciudadanamente todo el proceso electoral; regionalizado.

Confrontar el Poder en general; el poder en todas sus variantes y niveles; inmediatamente se concreta en la confrontación del autoritarismo madurista; hacia ponerlo políticamente contra la pared; incluso enfrentado por las propias bases chavistas. En el marco de la crisis nacional; bajo los efectos de la intensificación de las contradicciones en sus luchas por el poder interno.; hacia que la crisis interna de los chavismos y del bloque chavista se acerquen a su “masa crítica”.

Las elecciones regionales; cuando sean; preelectoralmente; son un marco para el debate y la activación de las subjetividades y las fuerzas regionales; hasta independientemente de lo específicamente electoral. Para promover consensos y convergencia. despolarizadas de bases contra todo autoritarismo y burocratización de la política; circunstancial e inmediatamente contra el autoritarismo madurista. Pero no solo contra él

.-14.- El nuevo sujeto político La Agenda Ciudadana. El debate ciudadano sobre lo regional.

.- El tema de fondo, no es lo electoral regional; sino LO regional La agenda; en el fondo; no es para las elecciones regionales sino para el ejercicio de la soberanía ciudadana sobre lo regional; y a partir de ello; sobre lo nacional. El sujeto político no son las burocracias partidistas; sino la gente, las bases ciudadanas.

Entonces; el tema no es el de los candidatos; sino de los electores; no es el de lo que van a hacer las burocracias partidistas; sino de lo que hagan las bases ciudadanas y sus mismas bases militantes. El tema es que la gente, los ciudadanos elijan; que dejen de ser solo votantes y sean verdaderos electores. que sean quienes determinen; desde la “a” hasta la “z”; toda la dinámica y la concreción del proceso del que deben salir los gobernadores y legisladores; y alcaldes. Desde determinar quiénes se acepta que se postulen; pasando por a quienes se apoya; hasta finalmente determinar por quienes se vota Y sobre cuales compromiso y agenda de gestión regionales se avalan ciudadanamente como candidatos. Todo sobre haber armado la gente; y hecho comprometer con ella a los postulados; la Agenda Ciudadana; base de lo que se quiere que sea la gestión de quien resulte electo, De forma que los gobernadores electos lo sean realmente de la voluntad ciudadana; y garanticen responder a la voluntad y expectativas regionales y locales de la gente. Partiendo del debate ciudadano sobre el Poder y su relación concreta con el ciudadano, con la gente; con la región con el municipio; con su vida concreta. Sobre las relaciones de Poder del municipio y el estado; de la región; con el poder central; con el Presidente. Hacia dimensionar lo regional y emparejarlo con lo nacional.

No es ni la cuestión de los jefes nacionales ni de los candidatos presidenciales; sino de los dirigentes y activistas, de las organizaciones y movimientos locales y regionales; del nuevo sujeto político; la gente; asumiendo su protagonismo y soberanía y armando su propia capacidad fáctica de base; originaria. Para lo pre-electoral, inmediato; lo de ya, todavía no-electoral; para lo electoral; cuando sea;, y, sobre todo para lo político-no-electoral y lo postelectoral; para el ejercicio permanente continuado de la soberanía determinación y control ciudadano permanente sobre la gestión pública regional y local.

Un debate ciudadano sobre la región y la regionalización; para la regionalización. Sobre el centralismo y la descentralización; para la descentralización. Sobre la concentración del Poder y la desconcentración; para la desconcentración del Poder. Sobre el presidencialismo y la despresidencialización para la despresidencialización. Sobre el partidismo y la despartidización; para la despartidización / Sobre el ciudadano y la ciudadanización.

Rafael Iribarren dice