Inicio > Opinión > José Machillanda: La invitación como una trampa

José Machillanda: La invitación como una trampa

 

¡Qué NO se equivoque la MUD con la invitación de la Constituyente comunal! Es imposible discutir esa inconstitucional propuesta por cuanto lo que reclama, demanda y requiere el sistema político es un cambio del régimen por un sistema democrático que atienda lo establecido en la Constitución vigente. La autocracia militarista de Nicolás Maduro y Padrino López es repudiada nacional e internacionalmente por las atrocidades cometidas contra la ciudadanía, contra jóvenes hombres y mujeres que protestan pacíficamente en defensa de la democracia y sus derechos políticos, quienes han sido tiroteados por un grupo de vándalos que bien pueden entenderse como criminales.

La Invitación hipócrita de la Comisión Presidencial para la Constituyente tiene que tener una respuesta cívica por parte de la MUD, convertida en la más grande y extraordinaria manifestación de civismo de todos los venezolanos que creemos en la democracia. La respuesta es simple… la MUD debe convocar a todos los venezolanos para que expresen su desconocimiento al régimen frente a los espacios del repudiado Consejo Nacional Electoral, que de manera cobarde e inmoral dio la espalda a los demócratas el 20 de Octubre de 2016. La respuesta es, entonces, la Participación Política Contendiente de rechazo a cualquier desviación a la demanda de cambio político categórico.

La MUD tiene una responsabilidad histórica con la democracia, con la ciudadanía venezolana y no puede caer en esta trampa artera. La MUD tiene que dejar claro que el concepto de Unidad gira alrededor de la democracia y sus valores, lo que es igual al ciudadano decidido a reinstalar la democracia que no sabe de acuerdos, mucho menos de diálogo. Lo que sí reclama -con derecho- es la realización del hecho electoral que corresponde para producir un cambio político categórico. Ese cambio político, una vez ocurrido, enjuiciará de acuerdo a la Constitución y las leyes a todos los responsables por los desafueros ocurridos desde el 20 de Octubre hasta cuando suceda el cambio político que reclama la Venezuela democrática.

La MUD tiene que enseñarle a quienes jefatura el socialismo a juro que la mayoría de los venezolanos rechazamos cuanto ha venido ocurriendo en la República, que no hay tiempo para ninguna posibilidad de acuerdo o negociación. Mucho menos para violar el artículo 347 que es lo que pretende el régimen. Lo que sí deseamos los demócratas es crecer en la resistencia política y, de ser necesario, en la rebelión para que sepan los socialistas del siglo XXI que el gen democrático del venezolano es la gran relación de alianza, acuerdo o convencimiento para que por la vía de un nuevo orden social podamos vivir en paz democrática y sepultar el militarismo cobarde y primitivo, que representa Padrino López y el cuerpo de Generales vendidos al chavismo primitivo.

La ciudadanía está atenta a la decisión de la MUD. La ciudadanía está harta de la violencia y los desafueros del régimen. La ciudadanía está llorando sus muertos, le embarga la tristeza pero le sobra el coraje -aún con un gran luto- para defender a los héroes caídos por los tiros de hombres armados que fueron capaces, siguiendo las locuras de un régimen comunistoide de abatir hombres y mujeres jóvenes que sólo aspiraban vivir en democracia como aprendieron de la Constitución, anclados en el gentilicio democrático del venezolano.

La acción ciudadana que se construya como respuesta ante la cínica invitación para una Constituyente comunal írrita, absurda y violatoria plasmará la decisión diáfana de hombres y mujeres que han sido maltratados y ofendidos por un cuerpo de bastardos. Bastardos, cobardes, irresponsables que violaron el juramento cuando recibieron la daga, violaron el juramento público de defender la patria cuando se hicieron Oficiales y desconocen la Constitución por no ser profesionales de las armas, sino actuar como mercenarios del régimen. Mercenarios que actúan conjuntamente con colectivos y bandas armadas para tratar de contener a una ciudadanía bravía que con legítimo derecho reclama un cambio político categórico.

La MUD debe tener claro el momento histórico, saber que la maniobra de Nicolás Maduro -además de inconstitucional- es absurda. Sobre todo tiene que contar con recta intención y clara decisión política para interpretar la firme convicción de la mayoría demócrata del país. Esa invitación es una trampa, una maroma, pero puede ser una oportunidad para que más del 85% de la población muestre su decisión única y definitiva de reinstalar la democracia.

@J MachillandaP
Director de CEPPRO