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Miguel Pérez: ¿Un Trimestre Inusual?: para los mercados financieros, petrolero y los bonos venezolanos

Expectativas

Con la toma de presidencia de Trump, el año 2017 comienza con grandes expectativas de cambios positivos de crecimiento para Norte América que impulsan a los mercados. Así, en Estados Unidos los índices bursátiles cerraron varias veces en un día rompiendo records históricos, desde que Donald Trump ganó las elecciones. El índice S&P 500 ha cerrado 11 veces por encima de su máximo histórico este año llegando a 2396 puntos el primero de marzo. Sin embargo, en marzo el impulso se ha desinflado.

Pues…

La política de Trump, tropieza con obstáculos que demoran o detienen al ejecutivo de materializar las propuestas planteadas en la campaña, que demostrarían la fuerza o debilidad política de la presidencia de ejecución del presidente.

Para el mercado petrolero

La percepción de crecimiento económico mundial unido a los cortes anunciados por la OPEP a finales de noviembre reducía la brecha entre la oferta y la demanda de petróleo global. Esto se tradujo en un barril que estuvo por encima de los 50 dólares para el WTI durante los dos primeros meses del año. Para Venezuela, el precio de la cesta petrolera se ubica para el primer trimestre en un promedio de 45 dólares por barril, un 73% mayor que el primer trimestre del año pasado.

Aunque, la producción de petróleo de PDVSA se ha reducido, el aumento de precios ha dado una mayor fuente de ingresos en comparación con el trimestre del 2016.

Los recortes de la OPEP han tenido un índice de cumplimiento bastante alto que oscila entre un 90% y 95% de los recortes acordados y se estima que la reducción en la producción perdurará en los meses siguientes. En el caso de los países no OPEP se estima que solo se han cumplido en un 60% los recortes, entre los que destaca Rusia.

El 25 de mayo será la reunión ordinaria de la organización en la cual se espera otro anuncio de recortes o ratificación.

Por el lado de la oferta: Disminución demanda de Norteamérica, por aumento de su producción

La reciente caída de los precios del crudo puede verse explicada por el aumento de la producción de shale, ahora la llaman segunda revolución shale, en Estados Unidos y Canadá y se añade la autorización del oleoducto Keystone XL que transportará 800 m/bd de petróleo de un país al otro, aunque este proyecto tomará tiempo en materializarse. A pesar de las oscilaciones del mes, el precio del WTI para la última semana de marzo cerró 80 centavos por encima de los 50 dólares.

Por el lado de lado de la demanda: Ejemplo India

En el caso de las economías emergentes sobresale India que se está considerando como uno de los motores del crecimiento mundial con un pronóstico de crecimiento más grande del mundo a una tasa 7% del PIB para este año. El actual primer ministro Narendra Modi ha ejecutado diversas políticas para asegurar un entorno de crecimiento e inversión que podría llevar a la India a superar a China en el futuro. Y será un país clave en la demanda de petróleo, al cual ya PDVSA ha llegado y continúa de la mano de Rusia (Rosneft).

Compromiso decisivo Venezuela

El mercado petrolero ha cambiado, la OPEP ya no tiene el mismo poder, las estrategias de posicionamiento de mercados se tornan más importantes así como las rutas de transporte y los intermediarios. En este contexto Venezuela debe tomar decisiones y posiciones estratégicas por lo menos a mediano plazo. Los productores deben diversificar y “amarrar” mercados. PDVSA lo hace con China y Rusia, que la han apoyado financieramente en los últimos años.

El país este año debe pagar por concepto de deuda un total de $9.700MM de los cuáles $5,700MM obedecen a interés y $4.000MM a amortización y vencimiento de capital.

Haciendo un ejercicio teórico, si PDVSA hubiese destinado los ingresos de la venta de petróleo solo para cumplir con su deuda externa tendría acumulado lo suficiente como para pagar sus obligaciones y aun así quedar con $4.500MM de excedente, como margen de maniobra para importaciones y pago a proveedores.

Esto asumiendo una producción destinada a cobranzas de 1,6 millones de barriles diarios y los precios mensuales reportados 90 días antes, ya que el flujo de divisas entra a Venezuela en promedio tres meses después de hacer el contrato.

Los dos primeros meses fueron para la deuda venezolana muy positivos, en comparación con el primer día del año y una volatilidad menor que en periodos anteriores.

El alza en esos meses fue impulsada por una corriente de ingresos hacia los mercados emergentes por parte de los inversionistas extranjeros que buscaban mayores ganancias y un precio del petróleo que se mantenía entre los 50 y 55 dólares por barril.

El mes de marzo en cambio fue uno lleno de oscilaciones, por reducción expectativas crecimiento EEUU, caída del precio petrolero y la percepción de que la carga de pagos del mes de abril sería muy alta para la situación de caja del país, aparte de factores importantes políticos internos ocurridos a finales del mes.

En el primer trimestre los bonos ganadores han sido aquellos con vencimientos cortos 2017, y los VENZ 18(7%), 19, 20, ubicándolos entre los bonos con mejor desempeño rindiendo 12%, 10% 10% respectivamente, superando el 4,5% que ha rendido en el trimestre el índice S&P. Y, los perdedores,  han sido los de vencimiento de largo plazo.

La tensión política, volatilidad precios del petróleo, incertidumbres mercados financieros internacionales y la cercanía a un pago de gran magnitud, han ocasionado una caída de los precios de los bonos venezolanos en el mes de marzo, sin embargo, aun así, se podría decir que los precios han mostrado resistencia correlacionado a estos factores, es decir si hace unos meses atrás, se hubiese planteado el escenario actual, muchos hubiesen pronosticado caída de precios mayores, lo cual podría manifestar, que otras fuerzas en el mercado, apuntalan los precios de los bonos, en especial los de corto vencimiento.