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Nelson Totesaut Rangel: Hiperinflación constitucional

Recuerdo a un querido profesor, Don Rogelio Pérez Perdomo, afirmar que una constitución fuerte era medida por su estabilidad en el tiempo. Considerando, por consecuente, la del año 1999 débil (al incluir los artículos 347, 348 y 349, es decir: su propia Declaración de Defunción), no repelía a la Carta Magna porque fuera mala en sí, sino que la criticaba por no ser lo suficientemente estable por contemplar su propio suicidio. Hoy, con la euforia constituyentista, vemos claramente la llamada de alerta: una constitución fuerte se mide por su duración; ni más ni menos.

¿Quién lo diría? Chávez mató a “La Bicha” añadiéndole (con el fin de justificar su propio nacimiento) la receta de su muerte. Para ello, primero, tuvo que hacer una exagerada interpretación de una Constitución que era muy estable: la de 1961. Esa Carta Magna no contemplaba forma alguna de ser cambiada. Sin embargo, con periplos democráticos, el Presidente de entonces, se hizo del artículo 4to para lograr su cometido. Sin embargo, lo que le era inimaginable es que quienes se encargarían de sepultarla no fueran sus enemigos, sino aquellos mismos que jurarían defender su legado.

No considero parte de la discusión si podemos o no ir a una constituyente. Por supuesto que se puede. De hecho, no habíamos tenido una Constitución que abriera mejor el camino a ello.

La verdadera pregunta es: ¿una constituyente es la vía a la resolución de los problemas? Veintiséis hemos tenido en Venezuela en contraste con, por ejemplo, Inglaterra, que no ha tenido ninguna escrita; o EEUU, que aún sigue llevando la Constitución de sus padres fundadores (con decenas de enmiendas encima). Esto, por lo tanto, evidencia nuestra tradición de destruir y empezar de cero. Con 26 constituciones encima, cada una prometiendo ser la última; la última antes que la próxima. Estas han sido: Constitución de 1811: la de Juan Germán Roscio, gran jurista artífice de nuestra independencia; no duró ni 6 meses. Constitución de 1819: la del Libertador Simón Bolívar; duró 2 años. Constitución de 1821: la de Colombia (conocida hoy en día como Gran Colombia); duró hasta que se disolvió la integración. Constitución de 1830: la de Páez; duró casi 4 décadas. Constitución de 1857: la de Monagas; duró 1 año. Constitución de 1858: la de Julián Castro; interrumpida por la Guerra Federal. Constitución de 1864: la de Falcón. Constitución de  1874: la de Guzmán Blanco. Constitución de 1881: la otra de Guzmán Blanco; conocida también como la Constitución Suiza. Constitución de 1891: la de Raimundo Andueza Palacio; 2 años. Constitución de 1893: la de Joaquín Crespo; 8 años. Constitución de 1901: la de Castro. Constitución de 1904: la otra de Castro (básicamente, más de lo mismo). Constitución de 1909: primera de Gómez. Constitución de 1914: segunda de Gómez. Constitución de 1922: tercera de Gómez. Constitución de 1925: cuarta de Gómez. Constitución de 1928: quinta de Gómez. Constitución de 1929: sexta de Gómez. Constitución de 1931: séptima de Gómez; todas, básicamente, lo mismo. Constitución de 1936: la de López Contreras. Constitución de 1945: la de Medina Angarita. Constitución de 1947: la adeca. Constitución de 1953: la Pérezjimenista. Constitución de 1961: “la moribunda”; por cierto, la que más ha durado en nuestra historia. Constitución de 1999: la de Chávez. Constitución de 2017 (¿?): la de Maduro.

Esto es solo un somero esbozo de nuestra historia constitucional. Como se puede evidenciar, muchas de las constituciones han servido para brindar condiciones favorables al gendarme de turno. Si bien es cierto que la sociedad evoluciona y estamos obligados a refrescar el derecho (a la par de ella), esto puede realizarse a partir del presente; cosa que nos ayudaría a llegar más rápido a ese prometido futuro, que cada vez se nos pone más lejos.

Por cierto, la oposición debería de ser el principal promotor del proceso constituyente, ya que -de aprobarse la nueva constitución- el desenlace inmediato sería una elección presidencial. Sin embargo, la duda es pertinente: eso hizo Chávez, ¿eso hará Maduro?

@NelsonTRangel