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Alfredo Infante: Sufrir haciendo el bien

Durante estas semanas de protestas, hemos recibido la dolorosa noticia de alrededor de 49 víctima de la represión militar y cientos de heridos y juzgados en tribunal militar. Muchos hogares enlutados y  toda Venezuela con ellos; excepto quienes ordenan y ejecutan la represión. Estamos en un escenario de liberación que esta suponiendo mucho sufrimiento. Los jóvenes que han muerto como Paul Moreno, estudiante de medicina de La Universidad del Zulia y miembro de La Cruz Verde han sido asesinados realizando una labor humanitaria,  sirviendo a la vida. Hoy, la primera lectura tomada de 1Pedro 3,1.15-18 *”es mejor sufrir haciendo el bien, si así lo quiere Dios, que sufrir haciendo el mal”* No hay que buscar el sufrimiento, pero si este llega a consecuencia de nuestro empeño por el bien, ese sufrimiento no es en vano, como no ha sido en vano la pasión de nuestro Señor. Quien entrega su vida por amor al prójimo, por defender la dignidad humana, nos dice el mismo San Pedro *”es vivificado en el Espíritu* Los que desde el poder asesinan la vida que es sagrada, nunca podrán asesinar el Espíritu. En el evangelio de Juan se nos recuerda, *si me aman, guardaran mis mandamientos* para que esta lucha por la defensa de la dignidad y la Constitución sea en el Espíritu de Dios debe fundarse en el amor al prójimo, incluso, como nos lo recuerda Jesús, en el amor a nuestros enemigos. El poder buscará todos los recursos y estrategias para sacar este proceso de liberación de la ruta No Violenta y llevarla a su terreno: la violencia. Para de esta manera llevar  al otro a separarse de, *el principio salvífico de No matar* y justificar sus acciones.  La tentación de la violencia es grande, pero ese camino no libera, no salva, solo nos salvará el mandato del amor al prójimo. La escena de Felipe en la 1era lectura de los hechos es elocuente, dos pueblos históricamente heridos y fracturados por el resentimiento se encuentran como hermanos, reconciliados, al tomarse en serio el mandamiento del amor, Cristo Jesús. Todo lo que hoy hagamos debe estar ordenado a que todo este sufrimiento, todas  estas muertes, fecunden en un país reconciliado y fraternal.

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