Inicio > El pizarrón de Fran > Froilan Barrios: Los vientos del este soplan sobre el oeste

Froilan Barrios: Los vientos del este soplan sobre el oeste

Más de un millar de manifestaciones en todo el territorio nacional reflejan que en este país “todo el mundo está alzao”, contra el gobierno de Nicolás Maduro, acciones como indicara el OVCS  comenzaron el 1 de abril de este año, constituyen un hecho inédito en la historia contemporánea de Venezuela porque, a pesar de la represión a la que han sido sometidos quienes participan en ellas, no solo se han mantenido sino que han aumentado. En el primer trimestre de 2017 el Observatorio Venezolano de Conflictividad reportó el mismo número de protestas que se han desarrollado en el lapso de un año.

Estamos en tiempo de rebeliones a pesar de la aviesa intención del régimen de sectorizar al país, en escuálidos y revolucionarios, de ricos contra pobres, de las zonas de clase media contra los barrios y cerros, ninguno de estos chantajes los ha aceptado la población, al pretender desde Miraflores establecer muros artificiales  en las principales ciudades del país, En el caso de Valencia señalar que es una guerra del  norte de la ciudad contra el sur, en el mismo tenor en Barquisimeto del este contra el oeste, y en Caracas se pretende descalificar con el fútil argumento que las protestas son de los riquitos del este contra los negritos del oeste.

En realidad presenciamos el inicio de una sublevación popular como jamás se conoció en nuestra historia republicana, que ha roto todas las barreras promovidas por el régimen madurista, de incansables y costosas campañas publicitarias para torcer un destino que ya le respira en la espalda, como lo resalta “el culillómetro” reflejado en los ajados rostros de los voceros oficialistas, quienes se empeñan en mirar al este, cuando el oeste de las barriadas caraqueñas comienza a resoplar su ira, contra la guerra declarada con la muerte de más de 50 jóvenes en todo el territorio nacional.

Como manifestara recientemente  un periodista internacional, el descontento no necesariamente está ligado a las exigencias de la oposición, que son políticas y no necesariamente sociales y económicas, que son las razones por las que están protestando los barrios. La clave  está en cuándo se entrelazan esas tendencias paralelas, que significaría presenciar una explosión general.

Sabedores los sátrapas de la Habana que la suerte irremediable del régimen está echada, se juegan por una parte la carta de la criminal represión, que ha significado las decenas de muertos, mas de 3.000 detenidos, 300 periodistas agredidos y por otra la constituyente comunal para evadir toda consulta universal. Es obvio que el aparato cubano no quiere repetir la historia de la Chamorro en Nicaragua, con quien el Frente Sandinista mordió el polvo de la derrota electoral en 1990.

En definitiva los procónsules de Cuba y Rusia se juegan la carta suicida de la constituyente comunal, ante un pueblo que está en la calle, dispuesto a no regresar tranquilo a su casa, mientras esta putrefacta dictadura se mantenga en el poder, cuyo destino no será otro que el basurero de la historia, por subestimar a un pueblo que les dio la oportunidad de cambiar el rumbo de la nación y la menospreciaron en una orgía de abuso de poder y corrupción jamás visto en nuestro país.