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Rafael Iribarren: El poder originario contra la constituyente madurista; y por las regionales

 

.- El ejercicio del derecho ciudadano a las regionales nunca puede ser una “trampa”.

No caeremos en la trampa de las regionales”; han declarado varios voceros partidistas de las oposiciones; principalmente de PJ, Borges, Guanipa.

Las regionales son un derecho constitucional de todos los venezolanos; cuyo ejercicio,  como tal, nunca puede constituir “una trampa”. Aparte del manejo traposo, fraudulento como se implemente; como ha sido por el CNE y anteriormente por el CSE; siempre en sintonía con las burocracias partidistas. “Trampa” fue suspenderlas en el 2016 cuanto tocaban; y lo sería prolongar esa suspensión. La “trampa” está en cómo se montan y manipulan; no en que se hagan cuando toca constitucionalmente. El madurismo, a estas alturas; en su crisis profunda;, no puede seguirlas posponiendo sino con un alto costo y riesgo políticos. Se ve obligado a convocarlas; sabiéndose que intentará trampearlas y, en tal caso, hasta  suspenderlas;  si el costo político; si resulta inferior al de hacerlas. La posición de JB y TG de PJ; como  la de otros oposicionistas; aparte de anticonstitucional y antidemocrático; le facilita las cosas al madurismo;  propicia que la use como pretexto fácil; y descuento del costo político que le toca; que pasa a compartir con ellas;  vuelva a posponerlas.

.- La trampa es la constituyente madurista.

La constituyente madurista, es la trampa; en todos los sentidos. Y  particular  y coyunturalmente lo es en dos sentidos concretos: 1. En que en dándose, el madurismo logre que algún grupo, o varios, de las oposiciones, oportunistamente jueguen a la táctica con ella; haciéndole el juego; con la manipulación del discurso de “la antipolítica”. Y/o invocando la leyenda negra, demostradamente falsa; pero hecha matriz de opinión;  de “la abstención en las parlamentarias del 2005” cuyos efectos ahora, según, se repetirían; 2.- Si ambos bloques burocráticos polarizantes, logran convertirla en el tema polarizante de la política; como en el 2016 lograron con el revocatorio. Concretamente si logran que la gente se desentienda y desinterese de las elecciones para gobernadores legisladores  y alcaldes.

En ningún sentido la pretensión fidelista-metzarozniana de la constituyente de Maduro; obvio engendro de alguna encerrona de ideologización decimonónica; probablemente en el Instituto de Planificación de La Rinconada; tiene ni viablidad; concreta inmediata; ni, más allá de la circunstancia, ningún resultado aprovechable para el país; para ninguno de sus sectores; en ningún aspecto. Se trata, en neto, de una operación de legitimación; burguesa, por lo demás; del secuestro del Poder por unos burócratas militares y civiles conjurados, sin más propósito que mantenerse en él

Se trata, entonces; sin relativismo  ninguno; primero, de rechazarla absolutamente;  de responder a su convocatoria con un ¡NO! NACIONAL. Segundo, de derrotarla políticamente en la subjetividad nacional hasta en las mismas bases chavistas. Y tercero; de promover la organización y la  movilización de base ciudadana, popular, para impedirlas, en y desde las regiones. Para que no se de; precisamente a partir de la movilización y beligerancia y lucha regional para garantizar que se hagan las elecciones regionales y en las condiciones que la gente imponga.

.- Sin contradicción; contra la constituyente madurista y por las regionales, una sola lucha.

No solo es que no hay contradicción entre rechazar terminantemente, la pretensión de Maduro; y presionar y movilizarse por las regionales. Sino que ambas posiciones son complementarias; e implican  una sola lucha . Con el mismo desarrollo político-organizativo y el mismo impulso  desde los ámbitos regionales Se trata de promover el debate regional; la organización y movilización regionales para presionar y garantizar;  para imponer; 1.- que. se hagan las elecciones regionales; y 2,- Que sean transparentes,; regionalizadas y ciudadanizadas. Coyunturalmente, a partir y sobre el rechazo absoluto de la CM. En otros términos; o, al revés; que la organización y movilización ciudadanas contra ella; para derrotarla e impedirla; para sabotearlas, en tal caso; sean la base concreta, ciudadana, regional, para las elecciones regionales

.-  Toca negarla y derrotarla políticamente; llamar a abstención y sabotearla cívicamente.

La constituyente madurista, de entrada está derrotada políticamente. Movida por el chavismo más descalificado; no ha sido asumida el chavismo en general; por sus  burocracias medias ni sus bases. Muchos de sus voceros la cuestionan abiertamente; y es rechazada por sus aliados internos del  GPP. Y hasta  por sus aliados internacionales del CARICOM ni  del ALBA. Algunos de sus más petro-beneficiados caribeños, le piden a Maduro que retire su convocatoria.

Sin embargo; ni política ni político-institucionalmente hay en el país mecanismos y capacidad para, impedirla; para imponer que se eche atrás o se haga de acuerdo a la Constitución. Ni el alcance concreto de las movilizacio0nes y protestas de calle; hasta ahora y de la forma y términos en que se han dado; da como para frenarla fácticamente. Siendo impensable; imposible; que suceda por la vía de alguna acción  internacional. Ni se atisba posibilidad concreta alguna de que se dé por presión militar interna. De lo que se concluye en que lo previsible es que, pese a ser un fracaso; a  estar derrotada sin nacer; seguirá siendo atropelladamente  implementada como Maduro y el CNE han anunciado.

Frente a la pretensión de darle legitimidad institucional a tal secuestro militar-cívico del Poder por el madurismo; los venezolanos no tenemos sino la opción de negarla y derrotarla  políticamente; llamar a la no participación y a la abstención; y sabotearla cívica. masiva, ciudadanamente; en y desde todos los 23 estados y 335 municipios del país.

.- Maduro pretende garantizarse la reelección y controlar las gobernaciones y alcaldías mediante la elección de segundo grado.

La constituyente madurista; es, vale el énfasis redundante, exclusivamente madurista; no es chavista. Es antichavista. Aunque el discurso formal  responde, según, a la  implementación del Plan de la Patria; parte; 1.- de cambiar la CRBV;  de Chávez; y 2.- de imponer el madurismo al resto de los chavismos.

Solo, el PSUV; aunque  propiamente Maduro y el madurismo; ni siquiera el 4Febrerismo; aunque  se votará solo por la tarjeta del PSUV; va a postular candidatos ”chavistas”; rigurosamente seleccionados y listados sobre la marcha cerradamente por las cúpulas maduristas.

Todo responde a un único propósito político concreto; su reelección en el 2018. Lo demás es retórica. Igual que cuando en el 2009, Chávez impuso lo único que lo movía realmente: la reelección indefinida; luego del primer intento en el 2007, sorpresivamente frustrado, porque el CNE-SMARTMATIC no implementó el fraude suficiente. Con la  diferencia de cuando los referendos sobre la reelección de Chávez; de que Maduro  ahora no se atreve a  correr ningún riesgo; ni siquiera la simple recolección de firmas para postular. No habrá, consulta electoral ni  sobre si el país aprueba la constituyente; ni luego  para aprobar la nueva constitución madurista. Y tampoco habrá votación; “universal directa y secreta”; sino listados de electores elaborados a la medida; territorializados y sectorizados; para que  “voten” por candidatos de listas seleccionadas controladamente; a la medida.

Según la evidencia y lo que se sabe de qué y cómo  se  mueve; todo se maneja, por sobre cualquier otra consideración, en función de garantizarse la incondicionalidad de una mayoría de “constituyentistas” estrictamente seleccionados; no ya chavistas; sino maduristas; comprometidos con aprobar un cambio básico; según “revolucionario”, del sistema electoral. El de implantar un sistema de elecciones de segundo grado; general; tanto para la elección del presidente, los gobernadores, y los alcaldes; como, obviamente bajo control partidista; para la elección de los parlamentarios legisladores y concejales; integrantes de los entes legislativos; “representativos”; que serían los electos en primer grado; en los que se produciría la elección de segundo grado.

 .- Su constituyente es la última carta contra la AN; luego de la, torta de las sentencias. 155 y 156 del TSJ.

Es la última carta formalmente institucional que tiene Maduro para resolver la cuestión de la AN; con una mayoría calificada oposicionista y buena parte de la fracción oficialista, no-madurista y hasta antimadurista.

Luego de año y medio de amagos y amenazas de disolverla, de eliminarla, de intervenirla; etcétera; de acosarla extremamente; de sabotearla y trancarla; pero sin atreverse a concretar sus amenazas; montó la perversión de las sentencias 155 y 156 del TSJ para quitarle definitivamente sus facultades legislativas. Una perversión que se le revirtió con la posición de la Fiscal; un verdadero sismo político de 11  más grados Ritcher; que obligó, a Maduro y el madurismo a echar atrás en 24 horas. Cuando, si hubiera habido las condiciones  hubieran mantenido dichas sentencias; no habrían tenido, sobre la marcha y atropelladamente, que jugarse esta última carta de la  constituyente.

.- Sin unidad de mando; bajo la presión de una nueva “contraofensiva fulminante ahtifascista”.

Vale señalar, sin entrar ahora en el tema; que a las oposiciones, a sus politólogos candidatos y burócratas; no les ha merecido dedicarle ni 144 caracteres; un twit; a entender a fondo lo que significa que luego de año y medio de contenerse contra la AN; y de la torta de las sentencias; Maduro haya tenido que lanzarse en la desesperada huida hacia delante de su constituyente. Un fracaso total anunciado; ya de entrada y resulte lo que resulte; incluso si llega a instalarse. Lanzarse improvisada y atropelladamente gastando sus últimos cartuchos políticos; sin garantía de nada. Un salto adelante que da ahora y en las condiciones más desfavorables. Siendo obvio, aunque sea totalmente claro; que lo da bajo una presión y/o amenaza grave e inminente; que no viene ni de las protestas de calle ni de la comunidad internacional; sino de lo interno de los chavismos. Y más concretamente; de lo interno del madurismo; de la propia alianza miltar-cívica, tensa, que conforma su gobierno.

Maduro lanza la constituyente como su última balsa salvavidas. Solo; en contra de la mayoría de los chavismos; evidentemente, bajo una presión intensa e inmediata; interna. El país, hace rato ido de sus manos; y, por lo visto; sin unidad de mando en el ejercicio del poder fáctico represivo.

El proceso represivo de estos meses abril y mayo; aunque inicialmente no fue así; desde un cierto momento y ahora; reproduce exactamente lo que fue la represión contra la guarimba en febrero y marzo del 2014. Cuando el golpe chavista antimadurista que fue “la contraofensiva fulminante antifascista”; fue anunciada por Améliach como inminente, cuando ya estaba en pleno desarrollo.

Dicho rápido; la constituyente se promueve en el peor momento de  Maduro, el madurismo y los chavismos. En el momento de su extrema inconsistencia y descontrol; de implosión de los chavismos y del madurismo. Por eso, no se permite  ninguna consulta popular directa real; ni siquiera con las burocracias chavistas que están puestas de lado. No confía; porque no lo controla totalmente; ni siquiera en el CNE; según, estando, ya en la fase de postulación de solo dos días; aun sin definir el diseño de los procedimientos y normativa al efecto; para garantizarse el procesamiento y los resultados de las totalizaciones. Pendiente el madurismo del fantasma de los resultados de las parlamentarias del 2016

.- En la fase terminal del madurismo; las regionales  serán su trampa; el foso, en que se hundan los chavismos todavía en el Poder.

Igual que con la constituyente; las regionales las convoca el madurismo; le da luz verde al CNE para que las convoque; bajo la misma impronta de su profunda crisis interna y la presión inminente a que está sometido. Simuladamente, digamos, como compensación o concesión, y, si se quiere como factor de distracción de la atención política nacional. Pero básicamente porque no tuvo alternativa; habiendo tenido que negociarlas con las rectoras. Y sin posibilidad concreta de controlarlas; ni siquiera con el fraude del CNE-SMARTMATIC; que ya no tiene garantizado. Estando por verse si su constituyente; primero, resulta; y segundo. si en llegándose a instalar; da  como para imponer cambiar el régimen actual de gobiernos regionales y locales y su base de legitimación que es el voto directo; la elección de primera instancia.

La elecciones regionales; no solo que le tocan a los venezolanos como un  derecho cuyo ejercicio no admite relatividad alguna; a partir de ningún discurso de nadie; y que no es tal “trampa” de Maduro para las oposiciones: Sino que, al contrario; todo apunta a que  montándose el país en ellas; a fondo; convertidas por la  gente desde todos los estados y los municipios en una jornada nacional de confrontación con el autoritarismo; serán “trampa”, sí, pero para ellos; para los chavismos todavía en el Poder. Serán el foso en que se hundan; inmediatamente el 4Febrerismo; y en perspectiva de solo meses, Maduro y el madurismo.

De tal forma que, la peor y más regresiva actitud y posición posible es la de asumir  que como el madurismo tiene  o se supone que tiene tal o cual  propósito con las regionales; y, según,  la implementaría  en su constituyente; hay que  darlas por perdidas y desentendernos de ellas.

.- En su peor momento del madurismo; que se active la movilización y beligerancia ciudadanas regionales.

La constituyente de Maduro y las elecciones regionales son dos eventos de un solo y mismo proceso; de una sola y misma confrontación y lucha. Como han sido y son las movilizaciones y confrontaciones de calle  Que han de asumirse a consciencia como variantes en una misma dinámica de choque con al mismo autoritarismo. A partir del hecho real de que no habiendo sido posible derrotarlo de una vez; totalmente; por la asimetría de la absoluta concentración de poder fáctico de que dispone, frente a la inexistencia de contrapoder en la sociedad. Toca es irlo derrotando progresivamente; en fases y planos secuenciales;  ya políticamente acorralado como está, sin política ni bases; y fácticamente en desgaste sostenido. En su peor momento; de una extrema debilidad política y sociopolítica. Tal, que si aún se permite manipular a nivel burocrático, político-institucional las relaciones de poder; concretamente sobre el CNE; en relación a la constituyente; le será imposible controlar y manejar las dinámicas regionales y locales; sobre todo si, como toca, se activan desde ya las  capacidades de movilización y beligerancia regionales.

.-  Llevar al autoritarismo al terreno de la gente; el regional y local.

Además; lo peor; peor que  negar y  descalififcar las elecciones regionales; y, en tal caso volver a  jugar con el madurismo a posponerlas; o sea, “volver a pisar la misma piedra” que en el 2016; sería insistir en empujar al país a la misma polarización inmediatista revocatoria del 2016;  del “todo o nada ya”;  del ultimátum; que le permitió a Maduro, pese a estar “bailando en un tusero” terminar el año cantando victoria.

Promover que la confrontación con el madurismo, se plantee, como confrontación nacional;  en el plano nacional; del Poder; en el que tiene todas las ventajas; las sigue teniendo; de la asimetría absoluta fáctica entre del gobierno; y la sociedad sin capacidad ninguna de confrontación; es entrar en su propio terreno;  desaprovechando y pasando por alto sus debilidades contradicciones e inconsistencias generalizadas. Y obviar, el agotamiento del 4Febrerismo; espúreamente hegemónico en los gobiernos regionales; rechazados en la mayoría de los casos; ya ilegales todos  los gobernadores; particularmente de los seis reemplazados por Maduro. Confrontarlo desde las regiones; en la perspectiva y el marco de las elecciones regionales; es llevarlo al terreno de la gente en el que el Poder pierde ventaja y se achata.

.- Que la gente se active en sus regiones como Poder Originario asuma su Soberanía Ciudadana y active su beligerancia ciudadana.

Las elecciones regionales pueden ser convertidas por la gente, en unas jornadas históricas de gran alcance político. En un primer momento de ejercicio de la Soberanía Ciudadana; de la beligerancia ciudadana; de activación del Poder Originario; en buena parte, o en la mayoría, de los 23 estados de la República; y los 335 municipios. No solo en Caracas y en tres o cuatro  estados más. Hasta ser   un proceso incontrolable por el gobierno y los factores de Poder; y  por las burocracias partidistas de todo signo, oficialistas, incluidas las chavistas y la maduristas; y oposicionistas y por el gobierno. Tanto espontáneamente, como por la inter-incentivación entre los estados; se activarían las contradicciones en ambos bloques partidistas de Poder;  desatándose los impulsos socio-políticos de base regionales y locales

Confrontado simultáneamente en  varios o todos los  estados; en  los ámbitos y escalas regionales y locales; la asimetría del poder nacional; achatada, igualada políticamente al de la gente en sus espacios y neutralizada subjetiva y  fácticamente; pierde su ventaja; su superioridad.

Se trata de que se asuma y active como el PODER ORIGINARIO; concreta y subjetivamente. Que en las regiones y los municipios;  la gente se active como el  PODER CIUDADANO, que le toca ser  Desde ya; y simultáneamente; para enfrentar y derrotar y sabotear la constituyente de Maduro; y presionar para imponer que haya las regionales y que sean transparentes; ciudadanizadas. Para imponer una nueva correlación de poder regiones-centro Y en perspectiva,  para dimensionar lo regional frente a lo central y presidencial; desde la base  ciudadana

.- Activarnos en las regiones como PODER ORIGINARIO, como PODER CIUDADANO; ejerciendo la SOBERANÍA CIUDADANA.

Igual y a la misma vez que nos movilizamos contra la constituyente madurista; ya;  desde ya nos movilizamos por las regionales. Para impedir aquella; para sabotearla; y para imponer estas; para garantizarlas; en iguales términos en que se la enfrenta;  como evento de organización y movilización ciudadana; contra el madurismo y sus pretensiones  de controlarlas. Para que sean como quiere la gente que sean; no como él  pretende.

Las regionales y las regiones son el momento y el ámbito: 1.-en que se da una acumulación básica de poder originario; de contrapoder ciudadano; 2.- en que se concreta la contradicción entre el Poder Central, presidencial; nacional; y la gente; 3.- en que se dimensiona la necesidad vital de la federalización del país; a partir de la pluralidad la diversidad y la desigualdad entre las regiones. Frente al centralismo la concentración de poder y la homogeneización de la gestión; 4.-.en que se muestra el impacto del desconocimiento los derechos de la gente de las regiones al aprovechamiento y la gestión soberanas de sus recursos y potencialidades. 5.- en que ´puede desplegarse la mayor beligerancia ciudadana; activarse un NUEVO SUJETO POLÍTICO; el VERDADERO PODER ORIGINARIO.;  el PODER CIUDADANO, e implantar unja nueva forma de hacer política; su ciudadanizacióin  y  regionalización.

 

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