Inicio > Opinión > Ernesto Carrillo Tovar: La Perolución

Ernesto Carrillo Tovar: La Perolución

 

A ésta revolución que quiere ser original, única e innovadora le cabe también un nombre a la medida: Perolución, que vendría siendo la revolución del pero, de la excusa, de la culpa ajena. Veamos:

La Asamblea Nacional opositora no les ha permitido “avanzar”. Durante 17 años de gobierno, menos de dos años los han compartido con ésta asamblea, el tiempo restante gozaron de amplia mayoría oficialista. Ni con el TSJ que les apoya en todo, ni con un decreto de emergencia económica y amplios poderes han podido “avanzar”. Lo que pasa es que hace falta controlar la asamblea si no, no se puede “avanzar”.

A principio de la revolución gozaron de la más alta popularidad, gracias al desprestigio de los partidos tradicionales, gracias al mensaje que hicieron llegar al electorado.  El voto castigo. También quedó una oposición disminuida a tal punto que, despectivamente, la bautizaron escuálida. Insignificantes para incluirlos en la discusión necesaria para la vida republicana pero formidablemente poderosos para justificar las propias fallas; y esos pocos escuálidos siempre han sido los culpables de que no pudieran “avanzar”.

Junto a los mayores ingresos provenientes del petróleo, nacionalizaron, estatizaron, expropiaron y se apropiaron del sector primario y gran parte del secundario de la economía y siendo dueños de empresas y teniendo como aliados a los trabajadores y sindicatos en esas mismas empresas fueron “victimas” de la guerra económica. Se ha desplomado la producción en sus empresas, han endeudado al país a más no poder, han vendido gran parte de las reservas de oro , hipotecado y vendido activos y valores con grandes descuentos en el extranjero y no han podido “avanzar”. Los CLAP sería justo que se llamaran CLAI porque no hay productos de acá sino importados.

Durante 17 años en el poder el único plan exitoso sin duda ha sido ese: mantenerse en el poder, de resto aún están haciendo planes, propuestas, proyectos y motores, consignas, canciones, harto propaganda, cadenas. ¿Antes de ser potencia, podríamos ser un país normalito con agua, luz, gas, teléfonos, hospitales que funcionen, seguridad y educación?

Las misiones sociales han sido, comparativamente, más costosas que los servicios públicos de algunos países del primer mundo sin acercarse a su calidad ni cantidad, puesto que allá sirven a la población en general. Sin necedad ni necesidad de carnet.

Y ahora, después de 17 años de excusas, de haber probado sus mentes más brillantes en casi todos los ministerios, vicepresidencias y estados mayores, como viendo a ver en cual servían, ahora lo que hace falta para avanzar es una asamblea nacional constituyente pero eso si, sin consultar al pueblo porque aquí están todos equivocados menos ellos: los perolucionarios.

 

Te puede interesar