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Willy McKey: El ministro Padrino López y el vocablo “atrocidad”

 

De todas las palabras que caben en el discurso de Vladimir Padrino López, “atrocidad” fue la que escogió para referirse a los hechos que han cometido varios guardias nacionales en la calle.Y “atrocidad” no es una palabra cualquiera.

El adjetivo atroz, en sus orígenes, está vinculado con el luto. Es una palabra derivada de ater, el color negro y sin brillo de lo luctuoso que resultaba del humo negro de las quemas destructivas.

Atrocidad es una palabra que viene del humo, de ese humo que no deja ver.

Visto así, detrás de tanto humo, resulta lícito preguntarse qué mueve a un Ministro de la Defensa a decir “No quiero ver un guardia nacional más cometiendo una atrocidad en la calle”.

Aquí mismo, en Prodavinci, se han recogido testimonios vinculados con el ater, con el color del duelo. En uno de ellos un padre afirma que los destacamentos no han puesto a la orden de la investigación a los efectivos que asesinaron a su hijo. En otro, una mujer recuerda cómo aguantar el espanto de saber que a un ser querido le ha pasado una tanqueta por encima. En varios la muerte llega en forma de terror uniformado.

Hemos conocido el testimonio de quienes ya no necesitan de gas lacrimógeno para llorar, porque las fuerzas públicas los han obligado a vivir un funeral, uno de los ritos atroces que hemos padecido durante dos meses de represión.

Dos meses de atrocidades.

Y aquí de nuevo aparece el timing como un elemento fundamental durante las crisis políticas.

En las declaraciones del ministro Vladimir Padrino López hay una palabra mucho más pequeña que pone en evidencia la profunda deuda que implica decir “No quiero ver un guardia nacional más cometiendo una atrocidad en la calle”. Ese brevísimo adverbio: “más”.

¿Cuántas atrocidades tuvo que ver el ministro para no querer más?

Después de dos meses, utilizar la palabra “atrocidades” en el discurso oficial puede dar la impresión de que el ministro reacciona a los registros audiovisuales de efectivos robando.

¿Es eso lo único nuevo?

¿Es eso lo que despierta está advertencia?

Atroz es un adjetivo muy grave como para tomárselo a la ligera.

Según Padrino López, la conducta de un soldado venezolano debe estar dirigida a garantizar la paz, advirtiendo que quien “se aparte de la línea de Estado, de la preeminencia de los Derechos Humanos, el respeto de los Derechos Humanos” y que no se comporte “como un profesional”, debe “asumir su responsabilidad”.

Son dos meses de actuaciones, de videos, de denuncias y humo negro. Y desde hoy le resultan atroces.

¿Quién asume la responsabilidad de esas atrocidades cometidas hasta hoy?

¿Quién responde?

¿Quiénes son los responsables de las armas largas, de los casquillos de balas, de las lacrimógenas vencidas en la cabeza, en el rostro?

¿Algo comienza a cambiar, ministro?

 

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