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Nicmer Evans: La nueva etapa de la polarización

Algunos de manera simplista, infieren que porque hoy más del 80% está contra el gobierno de Maduro, se acabó la polarización. La génesis de la polarización en Venezuela no sólo es un asunto de clase social potenciada en la colonia y desarrollada en la guerra de independencia y la guerra federal, sino traída al siglo XX de la mano del bipartidismo, para ser tomada y catapultada por Hugo Chávez Frías como un asunto ideológico. El objetivo del presidente era claro: resumir entre dos pensamientos antagónicos la posibilidad de desarrollar una hegemonía con base en la legitimidad, que guste o no, basaba en su carisma.

Sin embargo esto se escapó de sus manos, y permeó hacia una polarización social que retomo no una lucha de clases sino una confrontación social estéril, que tenía mucho de confrontación y muy poco del carácter clasista que se le pretendía imprimir.

Pero su degeneración hoy es profundamente exacerbada, ya que el llamado “madurismo” sin el carisma y la legitimidad, ha pretendido mantener la polarización solo y exclusivamente por la confrontación del poder por el poder mismo, sin proyecto y sin ideas, haciéndose una copia de la dirigencia de la MUD, ante lo cual la gente ha optado electoralmente por el original.

Esta nueva etapa de la polarización además tiene una característica muy particular, ya que la misma pasó de un autoidentificación polarizada del 75% en 2013 a menos del 35% en 2017 (datos de Visor 360 Consultores), lo que significa que aunque el 6 de diciembre el 60% del electorado votó por la MUD, como castigo, y el 80% o más está contra Maduro, la MUD no ha logrado capitalizar todo ese espectro de matices y diversidades políticas y sociales.

Una de las cosas que demuestra el fracaso de interpretar la realidad desde una visión clásica de la polarización, es el resultado del diálogo mediado por El Vaticano, esquema que si se sigue ensayando de esa manera, traerá consigo rotundos fracasos. De otro lado están los que piensan que todo se resuelve aplastando al otro, y tanto el gobierno como sectores de la MUD, de manera insensata e incluso estupidizante, no entienden que ningún conflicto político y social en el mundo se ha resuelto de manera real sin que medie el diálogo y la negociación.

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