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Mary Pili Hernández: ¿Dónde está la Iglesia?

Hemos visto con horror cómo se han generalizado los linchamientos de personas por “parecer” Chavistas, algunas de las cuales han sido prendidas en fuego y asesinadas. También evidenciamos cómo se promueve la participación de menores de edad en actividades violentas, inclusive en acciones terroristas, como incendiar un prescolar lleno de niños o un Centro Materno Infantil, sólo porque lleva el nombre de Hugo Chávez. También vemos cómo se alienta a la gente a que persiga a los hijos o familiares de cualquier funcionario, actual o anterior, del Gobierno Bolivariano. De igual modo, comprobamos cómo los informes demuestran que la gran mayoría de las víctimas mortales de estos días de “manifestaciones pacíficas” no tienen que ver nada con sectores opositores, sino que, muy por el contrario, los perpetradores de estos crímenes surgen de esas filas….

ESCANDALOSO SILENCIO

Podría seguir enumerando una lista muy larga de otras atrocidades, pero el punto es que, frente a ellas, la Jerarquía de la Iglesia Católica venezolana guarda un escandaloso silencio. Insólitamente, los pastores de TODOS los católicos venezolanos, parece que solo son capaces de observar una parte de la historia. Ni una palabra sobre los linchamientos por razones políticas. Nada sobre los asesinatos en contra de las personas vinculadas al proceso revolucionario o a los miembros de la Policía y la Guardia Nacional. Nada sobre las guarimbas, que impiden que la gente vaya a trabajar o los niños a la escuela. Ni un ligero pronunciamiento sobre las más de 70 unidades de autobuses incendiadas, algunas con las personas adentro, hechos que han dejado cientos de heridos. Nada sobre la participación de menores en manifestaciones violentas de carácter político. Ni siquiera un llamado a las familias de esos niños. Mutismo sobre los saqueos y actos vandálicos contra negocios de todo tipo e instituciones públicas, especialmente estaciones del Metro. Nada. Silencio.

¿Será que los Obispos venezolanos solo se informan por Dollar Today y la Patilla? ¿Será que no tienen a nadie, ni a un feligrés, ni a un conocido, que les cuente la otra parte de la historia? ¿Será que no han visto los linchamientos a personas por “parecer” Chavistas? ¿Serán que no han escuchado o leído los comentarios de personas muy reputadas llamando a perseguir, acosar y “no dejar vivir” a los hijos de los funcionarios? O ¿será que eso sí les parece bien? O ¿será que estos no son hijos de Dios y no merecen una palabra de nuestros queridos obispos?

TEMPLOS SECUESTRADOS

Lo peor no es sólo este silencio de los Obispos venezolanos que clama al cielo, frente a esa otra parte de la realidad de Venezuela que ellos no quieren mirar, sino que inclusive muchos de los templos han sido secuestrados por lo que pudiéramos llamar, los “guarimberos religiosos”. Disfrazan los altares con la simbología folklórica de los supuestos “manifestantes pacíficos”, graban videos en el momento de la consagración, aplauden frente a las homilías incendiarias de algunos de los sacerdotes que ahora usan el púlpito para promover su posición política, con la excusa de que supuestamente están ejerciendo un carisma profético, y  con esto excluyen a una parte del país que también somos hijos de Dios e hijos de esa Iglesia, aunque mis queridos Obispos no lo quieran reconocer. (Y ojo, esto de “queridos obispos” no lo digo con ironía, lo digo de verdad, verdad, porque una buena parte de ellos son mis amigos personales, y los quiero y los respeto en serio, desde hace décadas).

Estas acciones impiden que las personas que tenemos posiciones a favor del proceso revolucionario podamos participar de los sacramentos y de la comunidad de la parroquia que nos corresponde, porque la Jerarquía ha promovido un discurso reduccionista de la realidad venezolana, que propicia que, si un Chavista se acerca por un templo, pueda correr el peligro de ser acosado o hasta linchado en la propia iglesia o al salir de ella. Como se justifican las acciones violentas de los supuestos “manifestantes pacíficos”, eso les concede una licencia moral a las señoras muy católicas que asisten a Misa, de gritar, acosar, perseguir y expulsar de los templos a cualquiera, porque ahora las iglesias están secuestradas por estos supuestos “demócratas”.  Sobre esto, tampoco los Obispos dicen nada.

AHORA SÍ LES GUSTA ROMERO

Me ha sorprendido mucho cómo de repente muchos de mis queridos obispos hoy han redescubierto a Monseñor Oscar Arnulfo Romero. Qué bueno que aquellos que tenemos años, desde su asesinato, pidiendo que sea canonizado por haber muerto mártir, ahora contemos con ese apoyo de los Obispos venezolanos, algunos de los cuales se negaron durante décadas a que se adelantara su causa de beatificación y que, junto con Msr. Ratzinger, cuando dirigía la Congregación para la Doctrina de la Fe, satanizaron a la Teología de la Liberación. Sorprende ahora esta conversión, al mejor estilo paulino, pero más vale tarde que nunca.

EXHORTACIONES PASTORALES ESCRITAS POR LA MUD

Yo no les pido a los Obispos que no opinen sobre la realidad política de Venezuela. Como activa promotora de la Teología de la Liberación toda mi vida, difícilmente podría tener una posición que indique que los pastores solo están para rezar. Lo que si les pido a los Obispos, es que los textos de sus comunicados no sean una copia al calco de las exigencias de la MUD. Estoy convencida que tantos años de estudio, más la iluminación del Espíritu Santo, cuyos dones siempre deben solicitar en oración, puede ayudarles a escribir algo menos tendencioso.

Y si no es mucho pedir, ¿será que pueden decir algunas palabritas sobre esa otra realidad que vivimos aquellos que también somos venezolanos, y que también somos hijos de la Iglesia, por el amor de Dios?

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