Inicio > El pizarrón de Fran > Néstor Francia / Análisis de Entorno: OEA y Venezuela: La pelea es peleando (21-06-217)

Néstor Francia / Análisis de Entorno: OEA y Venezuela: La pelea es peleando (21-06-217)

En el afán de mantener en alto la moral de la base social de la conspiración, la derecha criolla elabora sus propios argumentos para palear los posibles efectos desmoralizadores, para ese sector, del resultado de la reunión de la OEA del lunes. Los mismos van de lo ofensivo a lo ridículo. Uno de estos argumentos se basa en el mismo cuento de la “chequera petrolera”, como si las relaciones comerciales de los países no jugaran siempre un papel importante en el ajedrez geopolítico. Pero esa no es la razón única, también están las ideas solidarias y de soberanía que sembró Hugo Chávez a lo largo del continente y que no han podido ser desterradas por la contraofensiva derechista continental. El presidente pro imperialista de la Asamblea Nacional venezolana, Julio Borges, afirmó que “Lamentablemente cinco países lo que vieron fue sus negocios, cinco países lo que vieron fue la deuda que tienen de petróleo, el petróleo regalado… pero esos países al final son países que tienen su conciencia comprada”. Bien, cada ladrón juzga por su condición, aunque en realidad Borges lo que quiere es criminalizar a cualquiera que se niegue a ponerse al servicio del imperialismo, y de paso contribuir a que el ejército guarimbero no se sienta decaído por este descalabro internacional.

Otro connotado derechista, Luis Florido, cargó igualmente contra los 8 países que se abstuvieron: “cuando eres neutral en momentos de injusticia, eliges del lado del represor y también se llenan las manos de sangre, porque mientras se realizaba la sesión, jóvenes venezolanos eran asesinados”. De paso, drenó su amargura afirmando que el pueblo venezolano evidentemente esperaba más de la OEA y que esta permanecía supuestamente en mora con ese pueblo.

También en tono de reproche, el coordinador nacional del partido fascista Voluntad Popular, Carlos Vecchio, aseveró que “Mientras en la consulta de cancilleres se contaban votos de los países, en Venezuela se contaban muertos y balas durante las diversas protestas que se registraron ayer en donde funcionarios de la Guardia Nacional atacaron a los manifestantes con armas de fuego”.

De todas maneras, la derecha trata de sacar ventaja de los cálculos cuantitativos de la reunión de Cancún. Por ejemplo, el hecho de que 20 países hayan votado por las propuestas de Estados Unidos, lo que no es del todo malo para ellos. 20 es un número redondo y representa una mayoría significativa aunque no decisiva, a qué negarlo.

Ahora bien, han sacado otra cuenta bastante bizarra, esta de la mano de los medios digitales opositores Diario de Caracas e Informe21. Según la misma, los 20 países que votaron a favor del imperialismo representan a 867 millones 607 mil habitantes, es decir, el 93,42% de la población de América. Pero omiten que más del 75% de esa cifra corresponde a solo 3 países: Estados Unidos, Brasil y México. Es una argucia aritmética para engañar a los idiotas que fungen de efectivos en las guarimbas. Si sacas a esos tres gigantes gobernados por la ultraderecha extremista, las proporciones cambian radicalmente-

Por supuesto, es natural que los perdedores traten de controlar el daño, no se puede esperar otra cosa. También los derrotados foráneos lo hacen. Interrogado en rueda de prensa sobre la posibilidad de que el caso de Venezuela sea retomado por la Asamblea General, Almagro pidió “paciencia” pues los objetivos en política internacional “a veces demoran, pero se van a cumplir”.

Por otro lado, la derecha continental se resiste a rendirse. Ayer se dijo, en informaciones de agencias noticiosas, citando fuentes diplomáticas, que un grupo de países de la OEA, liderado por México, estaría negociando un proyecto de resolución sobre Venezuela para aprobarlo en la 47 Asamblea General, tras no lograrse el acuerdo el lunes. Esas naciones, que incluyen a Estados Unidos y a gobiernos lacayos, tratarían de convencer al menos a 3 países caribeños para que se sumen a los 20 que el lunes apoyaron su propuesta y así lograr una mayoría incontestable de dos tercios. Es claro que el imperialismo no se quiere ir de Cancún con las manos vacías y está trabajando para evitarlo.

En ese sentido, el subsecretario de Estado de EE.UU., John Sullivan, propuso ayer la conformación de un grupo de naciones para “facilitar una salida” a la “crisis venezolana”, lo que la canciller Delcy Rodríguez, rechazó por “inútil e innecesario”.     Durante su intervención en la 47 Asamblea General de la OEA, Sullivan afirmó que es un momento decisivo para que la organización “pruebe su relevancia” y autorice ese “grupo de naciones”. Delcy Rodríguez le salió al paso y se las cantó claras, cuando le replicó que la única forma en que EE.UU. podría imponer su voluntad sobre Venezuela sería “con sus marines”, y que estos tendrían “en Venezuela una respuesta contundente, si se atreve a dar ese paso en falso en nuestra región”. Así es que se gobierna.

Como se ve, todo lo que hemos venido diciendo desde hace al menos tres años, de que acá y en todo el continente se iban a profundizar las contradicciones y que en Venezuela no venía diálogo sino confrontación, se ha venido cumpliendo. Esto solo puede cambiar si una de las dos fuerzas históricas que se enfrentan por el poder en el país, es derrotada por la otra y obligada a capitular (o si aparece un outsider “despolarizado” y se impone). Aquí la pelea es peleando, como hemos dicho tantas veces.

Te puede interesar