Inicio > El pizarrón de Fran > Néstor Francia / Análisis de Entorno: El síndrome de La Carlota (26-06-2017)

Néstor Francia / Análisis de Entorno: El síndrome de La Carlota (26-06-2017)

Chávez definía la Revolución Bolivariana como una revolución pacífica pero no desarmada. En realidad, ninguna revolución verdadera puede serlo, ya que tratándose de cambios profundos en las estructuras del poder, siempre tendrá el rechazo, la obstrucción y la conspiración de los poderosos a los cuales quiere desplazar. Es lo que subyace en el fondo del planteamiento de Mao Tse Tung: el poder nace del fusil.

En una carta a Engels (del 25 de septiembre de 1857), Marx reveló la importancia que concedía al papel de la fuerza armada en la Historia. Allí el gran pensador comunista afirmó que “Toda la historia de las formas de la sociedad burguesa se resume notablemente en la militar”.

Es un hecho el importante rol que ha jugado la fuerza armada en la Revolución Bolivariana. Para empezar, uno de los más destacados puntos de inflexión de esta Revolución fue una acción armada, la rebelión militar del 4F. Luego fue decisiva tanto en la caída de Chávez en 2002, cuando el Estado Mayor de entonces se le volteó al Presidente e hizo posible la consumación del golpe de Estado, como en su retorno, al unirse el factor militar a la rebelión popular que enfrentó aquella asonada. Y el apoyo sólido de la FANB al Gobierno ha dado al traste con todas las intentonas de la derecha por derrocarlo.

Por todo lo dicho, no tiene nada de raro que en la actual conspiración violenta (y armada) contra el Gobierno de Maduro haya tanto interés por parte de los complotados por involucrar a los militares. A medida que se desarrolla el plan golpista, se incrementan los llamados de los cabecillas de la subversión para que la Fuerza Armada se rebele contra el Gobierno. Los ejemplos estuvieron a la vista la semana pasada.

El concejal del municipio Chacao, Alfredo Jimeno, expresó: “Quiero enviar un mensaje a la Guardia Nacional Bolivariana para que no se conviertan en el ejército de Taita Boves el cual dejaba a su paso muerte y desolación, sino que se pongan del lado del pueblo que un día juraron proteger”.

Y David Smolansky: Queremos enviarle un mensaje a nuestras Fuerzas Armadas, al Ejército, a la Armada, a la Aviación. Son ustedes quienes pueden dar un paso al frente y hacer cumplir el hilo constitucional al poner fin a la brutal represión que ha ordenado Nicolás Maduro”.

También el comunicado de la MUD del 21 de junio: “Hacemos un llamado a todas la instituciones y en especial a la FAN, para que en esta crisis hoy más que nunca cumplan con su deber constitucional establecido en el artículo 328 de la Constitución y con su salvaguarda establecida en el 333”.

Julio Borges aseveró que a las “FAN” les “está llegando la hora de decidir entre defender la Constitución o continuar disparando a un pueblo que jamás va a permitir que se declare una dictadura con la trampa de la Constituyente”.

Y Miguel Rodríguez Torres, vía Twitter, en mensaje a la FANB: “Bien dice nuestro himno, ‘Nuestra sangre es la savia del pueblo’ Hagamos honor a su letra y defendamos la República. Feliz Día del Ejército”

La derecha seguramente cuenta con algunos seguidores en la FANB, ya que esta no es ajena a la situación social del país, que no es favorable al Gobierno, desde el punto de vista del apoyo popular. Sin embargo, pareciera claro que no cuenta con fuerza militar, que es muy otra cosa. Es decir, los elementos opositores de la FANB no son mayoría, ni tienen coherencia ni influencia importante en las cadenas de mando, ni organización ni poder de fuego.

Sin embargo, así como una de las intenciones de la escalada de violencia es ir minando la estabilidad y la gobernabilidad del país, e incidir negativamente en la moral del pueblo, entre las intenciones de la convocatoria a los militares para que se alcen contra el Gobierno está la de ir erosionando la lealtad de la Fuerza Armada, alentar a quienes conspiran desde adentro de la institución y afectar la moral de los militares. En ese propósito hay que ubicar también los recientes ataques a la base militar de La Carlota. Es un asunto que hay que mirar con cuidado        .

Muchos compatriotas nos han comentado sobre el peligro de mostrar debilidad en el frente militar de esta guerra. En ningún  país del mundo nadie puede atentar contra la seguridad de una base militar sin sufrir muy graves consecuencias, inclusive la muerte, ya que una acción como esa no puede ser considerada un simple disturbio social ni algo que pueda entenderse como plausible de ser enfrentado con medidas de control de orden público. Es una acción de guerra y así debería ser tratada. Tal como dijo el Presidente: “¿Qué pasaría si un grupo enmascarado atacara una base militar en Estados Unidos? ¿Qué creen ustedes que pasaría?”.

Nosotros concordamos con la opinión de alguien que nos señaló que ante la lamentable muerte de David Vallenilla en el borde de la base militar de La Carlota, fue justo que se ordenara una investigación y se procediera a la detención del ejecutor del disparo que le cegó la vida, pero que esto debió ser acompañado de una declaración contundente del Comandante en Jefe de la FANB, Nicolás Maduro, advirtiendo que cualquiera que ataque, por cualquier medio, una instalación militar, sería considerado un enemigo militar y así sería tratado, sin excluir el uso de armas de fuego, como ocurriría en cualquier país del mundo.

Ya vimos como al día siguiente de la muerte de Vallenilla y después de la débil reacción del Gobierno, el ataque a La Carlota fue aun peor, e inclusive se produjo el derribo de una reja protectora de la base y la penetración a la misma de elementos terroristas. Sospechamos que este tipo de debilidad influye también negativamente en la moral de nuestros militares.

 

Te puede interesar