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Néstor Francia / Análisis de Entorno: MUD: Nuevas ideas, viejas mañas (04-07-2017)

Dentro de su plan de echar el resto en el mes de julio, la MUD se presenta con nuevas ideas. Sí, nuevas ideas, pero con viejas mañas. La más notoria de todas es la convocatoria, el domingo 16 de julio de una “consulta” o “plebiscito” contra el presidente Nicolás Maduro, contra la Asamblea Nacional Constituyente y sobre el papel de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana ante la “violación de la Constitución”.        Valga decir que la derecha se ha apuntado rápidamente un nuevo fracaso, la convocatoria a un acto para la firma de un fulano “Acuerdo de la Sociedad para Avanzar en el Rescate de la Democracia y la Constitución”, que fue pautado para el día de ayer a las 10 de la mañana en el Teatro Chacao, y cuyo texto avalaría la “consulta” de marras, contentiva de tres preguntas: “¿Apoya usted que Nicolás Maduro continúe como presidente?; ¿Está de acuerdo con una constituyente comunal?; y ¿Cuál debe ser el papel de la FANB ante la violación de la Constitución?” ¿Se realizó este acto? Sí se hizo, pero tuvo muy poca cobertura mediática, se trató de una convocatoria fallida que sigue la tradición de esta seudo dirigencia de hacer mucho ruido y mostrar pocas nueces.

Uno de los principales problemas de esa convocatoria es que se había invitado a “disidentes” del chavismo, como la Fiscal General de la República, los ex ministros de Chávez y otros que han montado tienda aparte del Gran Polo Patriótico, pero ninguno fue. Así que terminaron juntándose los mismos de siempre. Aparte de la MUD, asistieron los tradicionales comensales de esa mesa: Consejo Nacional Evangélico, Frente Institucional Militar, Fuerza Liberal, Gente del Petróleo, la Asociación de Alcaldes (opositores), Fedecámaras, Conindustria, Conseturismo, Provea, Foro Penal, las directivas de los colegios de abogados, de periodistas y de médicos, el SNTP y sindicatos de la CVG y UNETE. Esto, por supuesto, no es noticia, son los mismos de siempre, como quedó dicho.

¿Por qué no asistieron los “disidentes”? Porque la MUD es una raya. Es verdad que tales “disidentes” a veces se le juntan en cuanto a visiones y propuestas políticas, pero  ninguno quiere terminar de retratarse con esa alianza de ineptos. Los “disidentes”, en realidad, son dados a pescar en río revuelto, piensan que pueden convertirse en esa “tercera opción” que podría llenar el espacio social mayoritariamente minoritario (valga el oxímoron) de los “no alineados” que aparece en la sociedad venezolana de la actualidad.

Pero estamos divagando, volvamos a los planes de la MUD. El mencionado “plebiscito”  tiene una consistencia bastante previsible. Es claro que una consulta tal no tendrá ningún valor legal ni vinculante, ya que será en verdad un acto privado organizado por un sector político, como si fuera una misa. Igualmente, es imaginable que tendrá una respuesta relativamente densa en sectores de clase media alta, aunque muchos escuálidos ya andan despotricando en las redes, porque no entienden eso de que ahora la MUD se aparece con otra aparatosa propuesta, que se parece demasiado a la fracasada recolección de firmas para el referendo, una morisqueta más que parece no tener destino cierto. En cuanto al resto del país, difícilmente se tragará ese anzuelo, no porque apoye al Gobierno, sino precisamente por tratarse de una idea bastante estrambótica, aparentemente de poca utilidad y trascendencia.

Pero no nos engañemos, la MUD no está tan descaminada con este tema del plebiscito. No son tan tontos como para creer que con eso tumbarán al Gobierno, ese no el objetivo de tal acción. En nuestra opinión, el domingo 16 de julio la oposición se ha fijado dos fines principales. Uno es escapar del callejón sin salida en el que se ha metido con la violencia, cuyos frentes crecen en una desesperada intensidad, pero languidecen en cuanto a asistencia y apoyo popular. Esto último nunca lo tuvo el terrorismo, pero ahora es cada vez más notoria la soledad de los trancazos y las manifestaciones que convocan. El capítulo de la violencia cotidiana tiende a cerrarse con más pena que gloria y se ven obligados a huir hacia adelante con algún artificio: ya lo armaron, con el “plebiscito”.

El otro objetivo es recurrente: el espectáculo mediático. Se esmerarán en conformar algunas colas con espontáneos y militantes en zonas donde cuentan con suficiente fuerza para ello, trucarán las cifras de participación y montarán el concierto de los medios del mundo para simular el éxito. Se tomarán la foto y armarán el reportaje, y el mundo “sabrá” que el “pueblo” venezolano votó para sacar a Maduro, rechazar la Constituyente y convocar a la FANB para el golpe de Estado. Así continuarán echando la siembra que supondría la cosecha futura. Más que eso no parece posible que logren, por más amenazas de “Hora Cero” que proclamen. Pensarán, sin embargo, que tanto va el cántaro al agua hasta que se rompe.

Uno de los principales problemas de la MUD es su errónea -o acaso impostada- lectura de la realidad. Eso se ve en el juicio que resalta en su más reciente comunicado: “Durante 93 días de lucha, la resistencia ciudadana y democrática, principalmente asumida por nuestros jóvenes, ha inspirado a toda Venezuela, llevando al régimen de Nicolás Maduro a un estado de fragilidad, división y aislamiento severo. Y una de las razones para esta conquista democrática ha sido la unidad del pueblo ciudadano y el respeto de su dirigencia, generando una relación más compacta y dinámica que nunca”. Todos sabemos que nada de esto es verdad, no es más que bazofia para tratar de mantener en alto la moral de su mermado público de galería.

Ahora bien, tampoco es como para que cantemos victoria. Los desaguisados de la MUD pueden actuar, en cuanto a nosotros, como consuelo de tontos. Que ellos estén mal no quiere decir que nosotros estemos bien. Pero ese es otro cuento.

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