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Cuando el médico secuestrador hacía de secuestrador de película

Fotograma del cortometraje ‘Una historia de gangsters’, donde Eduardo Losif (a la izquierda) interpreta el papel de un secuestrador. 

La última pelicula de Eduard no fue ficción. Este actor y estudiante de Medicina se metió demasiado en su papelSecuestró a un empresario pidiendo un rescate de 1,5 millones de eurosLo drogó con sedantes robados de su hospital.

El primer papel que Eduard Iosif interpretó en España fue el de Joe El RubioUn arrepentido secuestrador que acaba con un tiro en la cabeza en un cortometraje sobre gangsters grabado en 2008. El último papel que Eduard Iosif interpretó fue hace un año en la pequeña pantalla, con el nombre de Andrei, un secuestrador de prostitutas. Apareció en tres escenas en el capítulo 15 de la serie Olmos y Robles. “Aparte de lo que se ve a simple vista, que es uno de esos chicos altos y guapos que impresionan, es un tipo inteligente, calmado y culto. Nadie imaginaba que iba a acabar como los personajes de malo que interpretaba, en la cárcel”, coinciden varias personas que han trabajado con él.

Eduard Andrei Iosif nació en Rumania hace 34 años, es actor, modelo y estudiante de Medicina en Madrid. Su historia es de esas donde el tópico de que la realidad supera a la ficción se cumple a pie de guión. Donde el actor se mimetiza tanto con el personaje que se acaba metiendo demasiado en el papel. Al más puro estilo Robert de Niro en Taxi Driver cuando se sacó la licencia de taxista en Nueva York o de James Caan (Sonny Corleone en El Padrino) que arrojó a un ladrón por la ventana de su apartamento.

Eduard pasó de ser un secuestrador en la ficción a serlo en la vida real. Era el cabecilla de una banda que raptó a un millonario empresario en Lloret de Mar(Gerona) y pidió un millón y medio de euros a su esposa para liberarle. Le tuvieron 11 días encerrado en un apartamento de Casarrubios de Monte (un pueblo de Toledo), drogado con benzodiazepinas que Eduard robaba del Hospital de Móstoles donde hacía prácticas rotando en distintas especialidades. Hasta que la Policía desbarató sus planes antes de que recibieran el dinero. Una trama real que tiene todos los ingredientes para convertirse en la mejor obra del actor: acción, violencia, personajes con carisma, agentes de policía haciendo bien su trabajo y un bonito desenlace con la víctima rescatada y los malos en la cárcel.

Nuestro protagonista se tomó demasiado en serio elmétodo Stanislavski en el que el actor debe vivir la vida de su personaje. Si se lleva al extremo en términos clínicos se conoce como trastorno de identidad disociativo.

Llevo muchos años trabajando con él y fue un shock cuando me enteré de lo del secuestro“, dice Elena, la que hasta hace un año fue la representante de Eduard, que pide que no desvelemos más datos de su agencia porque este asunto le puede perjudicar. “Es un chico tranquilo, con mucho temple y con un físico y características que le llevan a ser idóneo para el típico papel de malo de una mafia del Este“, cuenta Hugo Fernández, el director de uno de los cortometrajes que protagonizó el actor. Que ha sido policía en la película Kamikaze; oficial nazi enHeart Shots; fontanero en la serie Gym Tony; caballero romántico, villano y presa de una vampira en cortometrajes; y hasta ha hecho teatro en una obra sobre caníbales en un campo de concentración.

Al escarbar bien por su historial en internet encontramos que ha estudiado arte dramático en Madrid (desde 2011 a 2014). Ahora estaba cursando quinto deMedicina en la Universidad Rey Juan Carlos y rotaba durante 15 días por los diferentes servicios del Hospital de Móstoles como estudiante en formación.

En la red también hay un book de fotos en el que muestra su faceta como modelo(pelo rubio, ojos azules, 1,89 de altura), un posado de un ránking de 20 minutossobre los “hombres más bellos del mundo”, de 2009, donde aparece en primera posición con 1.215 votos por delante de David Beckham. Y una ficha de un equipo cadete de fútbol manchego con su nombre.

Losif también se promocionaba como modelo.

“Llegó a España en 2005 y se cambió uno de sus apellidos por Andrei porque tenía antecedentes en Rumania por tráfico de drogas“, asegura un amigo suyo que pide que le llamemos Omar. “Siempre ha estado metido en rollos raros con bandas peligrosas que cometían atracos. Incluso creo que una vez ya le pillaron”. Así fue,en 2015, en Guadalajara, le detuvieron por un robo con fuerza. “Estaba obsesionado con el dinero. Es un tipo brillante, que caía bien y que podía haber llegado donde quisiera. Pero creo que tuvo una infancia complicada que le marcó y aunque lo ha intentado, le salía la vena violenta y nunca ha podido dejar de rodearse de malas compañías“, añade el amigo.

En el último guión real que protagonizó el actor reclutó a un equipo de secuestradores. Tres compatriotas rumanos y otro hombre latinoamericano. La misión que tenían no era nueva: buscar a una persona muy rica, que manejase grandes cantidades de dinero negro, raptarla y pedir un rescate.

La víctima fue un empresario serbocroata de nacionalidad holandesa que vivía con su mujer y sus hijos en el municipio catalán de Lloret de Mar. El secuestro se realizó el 13 de junio. Le asaltaron a punta de pistola en la puerta de su casa vestidos con chalecos de policía. Le golpearon, ataron las manos, vendaron sus ojos, le drogaron con sedantes y le metieron en el maletero de un coche. Ya tenían a su presa. Después pusieron rumbo a Madrid.

A los 100 kilómetros – como adelantó el diario ABC el jueves- los delincuentes cambiaron de vehículo para dificultar la investigación que poco después llegaría a manos de los Mossos d’Esquadra. Los agentes, que han llevado la operación junto a la Brigada de Secuestros y Extorsiones de la UDEV Central, se pusieron manos a la obra cuando la banda llamó a la mujer del empresario para pedir un rescate de un millón y medio de euros. El 22 de junio dieron un ultimátum a la familia amenazándoles de que si no pagaban matarían al hombre de un disparo en la cabeza.

Fijaron el intercambio en el parking de un hotel de carretera en la A-42, en el pueblo toledano de Casarrubios de Monte.

La policía siguió la pista de las llamadas y localizaron uno de los coches con los que se movía la banda en esta localidad. Tras una exhaustiva vigilancia, el día 24, vieron como sacaban de un edificio al rehén, que estaba seminconsciente sentado en una silla de ruedas. Ya llevaba casi dos semanas secuestrado.

Tranquilo, somos policía española, está liberado“, se escucha en el vídeo que difundieron los Mossos tras el rescate. “¿Seguro?”, respondió dubitativo el rehén. En las imágenes se ve cómo la banda sale empujando a la víctima, con gafas de sol y gorra, de un portal de la localidad. De espaldas se aprecia a Eduard, con una camiseta negra, dando indicaciones a su equipo. Cuatro miembros de la banda, entre ellos el actor, fueron detenidos. El quinto consiguió escapar, pero fue arrestado al día siguiente en Madrid. “Los que hemos trabajado con él estamos alucinando con su historia. Parecía buen chico, muy profesional”, nos cuentan tres mujeres que han compartido escena con Eduard.

 

Un paseo por su cuenta de Facebook retrata la obsesión del personaje por las tramas de mafiosos. Imágenes de El Padrino, Al Capone, coches de lujo… su historia, la del médico que robaba sedantes del Hospital para drogar a su víctima, la del actor con un papel de secuestrador real, la del modelo de casi metro noventa con una doble vida… todo muy de película.

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