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Guillermo García N.: 34 años de devaluación e inflación: ¡Ya basta!

En materia cambiaria y de inflación, Venezuela tiene una muy larga historia y ha experimentado una amplia gama de políticas, buscando corregir las presiones al alza en el precio del dólar y abatir la inflación sin lograrlo en 34 años.

Cronología del desastre

Luego de la maxidevaluación de 1983 (Viernes Negro), tras varios años de fuga de capitales y de un tipo de cambio fijo, se establece un régimen en el que coexistían tres tipos de cambio: dos de ellos para importaciones prioritarias y pagos de deuda y un tercero libre, lo que introdujo una serie de distorsiones en el mercado cambiario.

El régimen de crawling peg, que fuera adoptado en octubre de 1992 con el fin de frenar la tendencia especulativa que había generado la liberación cambiaria de 1989 en un clima de fuertes presiones inflacionarias y expectativas de devaluación y que consistía en pequeños ajustes (entre 10 y 15 céntimos diarios) sucesivos anunciados en función del diferencial inflacionario, fue sustituido el 29 de abril de 1994 por un esquema de subastas que entró en operación el 4 de mayo, partiendo con un TC de 118.2 bolívares por dólar.

El nuevo esquema, también de subasta, permitía que el precio del mercado paralelo fuese el marcador para la cotización de divisas, sobreviniendo una rápida y acentuada devaluación del TC, que llevó el precio de la divisa más allá de los 200 bolívares por dólar. Ante estas circunstancias el gobierno, luego de intentar intervenir en el mercado expandiendo la oferta de dólares  con lo que logró reducir el precio del dólar a 180 bolívares, se vio obligado  a establecer de facto un control de cambios y fijar el TC en 170 bolívares, circunstancia que se mantuvo hasta diciembre de 1995 cuando el bolívar fue objeto de una nueva devaluación, esta vez a 290 Bs./$. En 1996, se deja al tipo de cambio fluctuar dentro de una banda, alcanzando ese mismo año el techo de la misma y manteniéndose esta presión alcista hasta 2017 con un dólar paralelo sin control.

Como vemos los controles de cambio han llevado que el valor intrínseco del bolívar se haya pulverizado, generando cada día mayor presión sobre la tasa de tipo de cambio y en la desconfianza y función del bolívar como moneda de reserva, referencia, ahorro y patrimonio, lo que genera a su vez mayor presión sobre la moneda, creando un círculo vicioso de mayor devaluación y mayor inflación y perdida de la confianza. Resultado de 34 años: Empobrecimiento brutal de la población más vulnerable, reducción del poder de compra del salario, hiperinflación  y desmejora de la calidad de vida de las mayorías.

¿Cuáles han sido las consecuencias de estas malas políticas? ¡Pobreza!

El incremento de la pobreza en los últimos  14 años es consecuencia, entre otros factores:

•      Controles de cambio y precios. La brecha cambiaria entre el dólar oficial, Dipro a 10,00 bolívares, (Absurdo) y el tipo de cambio Dicom de  bolívares (2.649 bolívares por dólar)  pasa de 20.000% de diferencia. Arbitraje fenomenal que crea inmensa corrupción y sobrefacturación.

•      Del aumento generalizado y continuo de los precios de los bienes y servicios, el proceso inflacionario incide en la pérdida del poder adquisitivo del salario real, y en la capacidad de compra del ingreso, en especial en los componentes de la Canasta Básica, repercutiendo en los más pobres. Ya la economía venezolana se encuentra con una inflación de tres dígitos (media de 889% y un máximo de 1.819%. Proyección 2017)

Salario mínimo en términos de US$

Con el nuevo aumento del 50%, el sueldo mínimo pasa de Bs. 65.021,00 a Bs. 97.531 y el salario integral en Bs. 250. 531,00  Si lo calculamos al precio del mercado paralelo, el sueldo mínimo en Venezuela es de US$ 31. Es bueno resaltar que el salario mínimo en Cuba es de US$ 19,00 dólares y en Ecuador el salario mínimo es de US$ 375,00.

Dolarizar en Venezuela una alternativa. La dolarización plena en Venezuela para lograr definitivamente un quiebre total de las expectativas de devaluaciones futuras del bolívar, eliminar la desconfianza y abatir la inflación a un dígito en el mediano plazo, mejorando la calidad de vida de los venezolanos.

Beneficios

Estabilización y reducción de la inflación a niveles internacionales de un dígito

Bajas tasas de interés y con ello mayor acceso a los capitales.

Eliminación de riesgo de emitir dinero sin respaldo lo que provocaba altos índices inflacionarios.

Se descarta cualquier influencia política en el manejo monetario y fiscal del país.

Credibilidad en el esquema monetario y en consecuencia atracción de capitales extranjeros (Inversión directa).

Mayor integración a mercados internacionales, de capitales y valores atrayendo inversión foránea de portafolio

La dolarización, no es la fórmula mágica para resolver los problemas económicos del país, pero logrará, a corto plazo, una estabilidad monetaria que incluye una reducción drástica de la inflación a nivel de un dígito, tasas de interés bajas, y de la incertidumbre para invertir. ¡Ya basta de devaluaciones e inflación!

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