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Hugo Hernández Raffalli: El mercado petrolero

Se llevó a cabo la elección para la Asamblea Nacional Constituyente, el pasado 30 de julio. Los resultados anunciados por el Consejo Nacional Electoral avalan la legalidad de ese proceso electoral.

Por tanto, ahora entramos en otra etapa. Estos próximos días serán muy propicios para iniciar unas conversaciones entre el Gobierno y la Oposicion, para buscar los caminos de la paz y el entendimiento.
Mientras todo ello sucede, los mercados petroleros han reaccionado con un aumento en los precios, producto de la inestabilidad en Venezuela.

Las sanciones económicas en contra del país impuestas por el Gobierno americano no tienen ninguna repercusión en las relaciones comerciales entre ambas naciones. Se siguen exportando cerca del millón de barriles diarios a USA, a las diferentes refinerías de Citgo y de otras empresas.
La reacción de algunos Gobiernos que han manifestado que no reconocerán la Asamblea Nacional Constituyente son elementos de presión internacional, pero que en nada afectan las decisiones soberanas, independientes y libres que tomen las Instituciones en Venezuela.

Se afectarán algunas relaciones internacionales con países que se han prestado para una posición injerencistas. Muy a nuestro pesar, países como Colombia y México, donde  uno es el mayor productor de cocaína en el mundo, con una guerra de años, donde la burguesía se ha apoderado del poder por largas décadas, y el otro, México sometido al imperio y donde se violan, sistemáticamente, los derechos humanos y el respeto ciudadano.
El comportamiento del mercado petrolero, puede verse afectado por la percepción que tengan los países consumidores, respecto al suministro de crudo por parte de Venezuela.

Para lograr aislar a Venezuela del contexto internacional, tendrán que contar con la aprobación de China y Rusia, aliados de Venezuela.
El petróleo venezolano, hoy en día, está siendo explotado, en gran parte, por las empresa a mixtas conformadas por empresas privadas y públicas de más de 32 países. De manera que los intereses internacionales son diversos, y cada uno de ellos, hará lo necesario para defenderlos.

Nuestra conclusión es que el tiempo de diálogo,el tiempo de conversar y acordar llegó. Venezuela demanda seriedad y responsabilidad  de sus dirigentes. No se pueden seguir inflando a la población de esperanzas y al final no lograr nada. Lo advertimos, solo un diálogo serio y constructivoes lo que nos puede llevar a la paz.
Venezuela seguirá adelante, sin duda alguna. Es un país joven, rico y con ciudadanos que amamos a nuestra nación.

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