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Crecidas de ríos en Bolívar, Amazonas y Delta Amacuro dejaron 4500 familias afectadas 

Inundaciones en el Estado Bolívar

Gobierno improvisa con refugios habilitados para familias afectadas por crecida del Caroní

El testimonio de Quijada se repite en toda Ciudad Guayana, en donde hay cerca de 600 familias afectadas por la crecida del río Caroní. Los vecinos no solo reportan que Protección Civil (PC) no les avisó con tiempo del aumento del caudal, sino que los refugios se fueron activando sobre la marcha, a medida que crecían el número de familias afectadas y damnificadas.Hace tres semanas que Pedro Quijada está refugiado en la escuela Brigada Forestal, de Sabana de Piedra. Vecino del sector cuenta que es la segunda vez que el río inunda su casa y tiene que reubicarse en el plantel. “Esa agua nos sorprendió a las 9:00 de la noche, y no pudimos sacar casi nada. Si ellos (Gobierno) le hubieran avisado a uno que el río iba a crecer, uno podía sacar sus cositas con tiempo”.

En la escuela Brigada Forestal hay cinco familias que todavía permanecen allí, como la de Quijada. Entraron allí y solo les donaron agua embotellada y colchones, la primera semana. Del resto, solo cuentan con una poceta sin agua. “Tenemos que cargar tobos en el río para poder usarla (…) trajimos bombillos de nuestras casas y conectamos unos cables”, explica, para poder tener luz en los salones que ahora son su casa temporal.

Los bombillos externos los trajeron de sus casas los afectados, que recibieron atención solo durante la primera semana

Esto contrasta con la situación de otros refugios que se activaron recientemente, como la escuela Manoa, que ahora abriga a 15 familias también de Sabana de Piedra.

Las personas entraron allí este sábado 5 de agosto, y cuentan con jornada médica y de vacunación, mejores baños, seguridad por parte de la milicia y servicio de comida por parte de la Corporación Nacional de Alimentación Escolar (CNAE) y apoyo de Ferrominera Orinoco (FMO).

Según la secretaria de Educación de la Gobernación del estado Bolívar, Brizeida Quiñones, en la ciudad hay 11 refugios activados para las familias afectadas y en riesgo, nueve de ellos son escuelas públicas, y dos, iglesias cristianas protestantes.

Entre los refugios de Campo Rojo y Manoa se trasladaron al Distrito Sanitario 12 personas afectadas por las inundaciones, enfermas de paludismo. Esto, junto a “cuadros febriles indeterminados”, son las afecciones que han encontrado en las jornadas médicas.

En los otros dos refugios visitados, en liceo Oscar Luis Perfetti, en Puerto Ordaz y la escuela Puerto Ayacucho, en Campo Rojo, San Félix, el acceso fue denegado al equipo de Correo del Caroní.

Vale resaltar que muchas de las familias afectadas están con familiares o allegados, por lo que el total de personas en refugios no es el total de aquejados por la situación.

Espacio insuficiente

Ahora, que se activó este refugio, a ellas les dicen que no hay espacio para cada una de sus familias. “El guardia nos dijo que hay mucha calor (sic), que los niños se paran a media noche llorando… que no nos recomienda, pues, que vengamos para acá”, dijo una de ellas, madre soltera.Dos muchachas esperaban en las áreas verdes de la escuela Puerto Ayacucho, en Campo Rojo. Desde hace tres semanas se anegaron sus casas, ubicadas en la calle Los Pinos, del sector, y viven arrimadas con sus vecinos.

No tienen otra opción. Por eso decidieron esperar a que llegara “el comandante” de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) que tenía potestad para admitirlas o mandarlas a otro lugar.

En Puerto Ordaz ocurre algo similar. En Puerto Libre todavía hay familias que alegan no haber sido atendidas por autoridad alguna, aunque seis de las afectadas ya están reubicadas en el liceo Oscar Luis Perfetti, y otras, en la casa comunal: el espacio es insuficiente para atender a todas.

En el Perfetti hay 19 familias más, del sector Los Monos. Entraron allí el jueves pasado, el mismo día en el que los vecinos decidieron protestar y cerrar la avenida principal de Castillito para denunciar las anegaciones que vivían en su sector, informó Natividad Moreno, vecino afectado de Puerto Libre. “Aquí estamos bien, dentro de lo que podemos, pero lo que faltó fue un plan de contingencia del Estado”, reiteró.

Esperanza de reubicación

Estas 12 personas ahora viven en un salón de la escuela Manoa. Medrano no quiere regresar a vivir a esta zona vulnerable de San Félix. Hace cuatro años, en la crecida más reciente, el Gobierno la censó para darle una vivienda. “Dije ‘yo firmo si es posible para que demuelan esta casa y no haya problema’, y me dieran otra, pero eso nunca se dio”.Tres familias vivían en la casa de Betsabel Medrano, en Sabana de Piedra. Ni las barricadas que hizo con arena frenaron al río que hace más de dos semanas entró a su hogar.

Los censos han sido retomados recientemente. Todos los afectados esperan que, esta vez sí, sea verdad. “La vez pasada, después que se secó el río, dejamos de ser prioridad”.

“Es hora de que el Estado asuma su responsabilidad y es reubicar a todas las familias que estamos en riesgo y que pasamos por esto, prácticamente, todos los años”, reclamó Moreno. Comentó que, en 25 años, la promesa de reubicación y los censos siempre aparecen… y también desaparecen.

“En todas las partes del mundo desalojan a la gente cuando va a ocurrir algo, pero aquí no le avisaron a nadie que este año se iba a inundar y siempre tenemos que estar padeciendo las mismas calamidades”, lamentó, corroborando la improvisación del Gobierno para dar respuesta a las familias aquejadas por una de las más grandes crecidas del Caroní de los últimos años.

En el refugio de Campo Rojo, escuela Puerto Ayacucho, no permitieron el acceso a Correo del Caroní

En Manoa hay refugiadas 15 familias. Aquí sí han prestado jornada médica y de vacunación, y FMO ha donado tres comidas al día, desde el sábado

Más de dos mil familias afectadas en Delta Amacuro por crecida del Orinoco

Dos mil familias están damnificadas por la creciente del río Orinoco, uno de los más caudalosos de Venezuela, en el estado Delta Amacuro. Las comunidades afectadas pertenecen a los municipios Casacoima, Tucupita y Antonio Díaz.

El nivel del río aumenta a diario a causa de las lluvias, y con ello también la cifra de los afectados. Algunos han alertado que la crecida de este año podría traer consecuencias fatales, por lo que advierten a los entes gubernamentales expandir la atención inmediata a los sectores que se encuentran inundados.

El reporte de Protección Civil este 7 de agosto en la mañana habla de 2.107 familias afectadas por la crecida del río, que totalizan 8.967 personas, producto de 726 viviendas anegadas. Solo 238 familias están en refugios.

La comunidades con presencia indígenas son las más afectadas. A raíz de la crecida, los habitantes de la zona se han visto envuelto de brotes de diarrea, fiebre y vómitos. Además, aseguran los lugareños, el río se ha  llevado las plantaciones, dejando prácticamente sin nada los conucos.

Los llamados de auxilio por parte de los damnificados se hace cada vez más intensa. Exigen comidas, medicinas, agua potable, hamacas o colchones y otros enseres para la sobrevivencia.

La gobernadora del estado Delta Amacuro, Liceta Hernández, hasta la fecha, no se ha presentado en ninguna de las comunidades afectadas.

Esta semana el ministro de Interior y Justicia, Néstor Reverol, activó comités de operaciones de emergencia en los estados Bolívar, Amazonas y Delta Amacuro, luego de que las lluvias ocasionaran inundaciones y pérdidas materiales y de viviendas en esos estados.

Correo del Orinoco

Inundaciones en Bolívar, Amazonas y Delta Amacuro dejaron 4500 familias afectadas 

Unas 4.500 familias han sido afectadas por inundaciones provocadas por torrenciales lluvias en el sureste de Venezuela, informaron este lunes las autoridades.

La crecida de los ríos Orinoco y Caroní, los principales del país, ha causado serios daños en los estados Bolívar, Delta Amacuro y Amazonas, señaló un balance de Protección Civil.

Fotografías y videos difundidos por la prensa local muestran calles y casas anegadas, así como a sus habitantes tratando de rescatar muebles y electrodomésticos de las aguas.

Igualmente se divulgaron imágenes de las compuertas de la represa hidroeléctrica de Guri (Bolívar), proveedora del 70% de la electricidad de Venezuela, completamente abiertas, con fuertes torrentes de agua pasando a través de éstas.

Según Protección Civil, 1.200 familias se han visto golpeadas por la situación en Bolívar, 2.100 en Delta Amacuro y 1.200 en Amazonas. El ministro de Interior, general Néstor Reverol, señaló que desde el sábado está activado el Sistema Nacional de Prevención y Atención de Emergencia y Desastres.

Dirigentes de la oposición han pedido al gobierno atención urgente y alertan sobre la posibilidad de que empeore la situación.

“Guri colapsado. No pueden cerrar (las) compuertas porque podrían romperse los muros”, manifestó el fin de semana en la red social Twitter el diputado opositor Jorge Millán.

Otros parlamentarios como Ángel Medina denuncian “mal manejo técnico” de la represa como una de las causas de las inundaciones.

Panorama

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