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Caos en el transporte público

En el sector de transporte de pasajeros reina la anarquía. Para los viajes al interior, el sobreprecio o remarcaje de los boletos en las taquillas de las líneas del Terminal de La Bandera es una de las denuncias más habituales.

La situación se puede constatar en la foto de la boleta del pasaje, donde aparece un costo mucho menor al pagado. Para tratar de ocultar sus acciones ilegales, los cajeros suelen sellar el espacio donde aparece el valor real del ticket.

Nelson Díaz relató haber comprado un boleto para Barquisimeto (Lar) con Expresos Obelisco, SA, en Bs 15.000, cuando este marcaba Bs 7.000. También reprochó la falta de pasaje para las personas de tercera edad.

Díaz manifestó que, además, su pasaje tuvo que ser pagado con efectivo pues las taquillas carecen de punto de venta, lo que obliga a los usuarios a solicitar avances en los comercios cercanos. Estos usureros que ofrecen el servicio se benefician cobrando el 20% del monto de la operación.

Por su parte, Maribel Bermúdez, quien viajaba a Maracaibo (Zul), constató que su papeleta señalaba que el costo oficial era Bs 14.000, pero pagó 30.000 por cada uno con la línea Aerobuses de Venezuela. Asimismo, denunciaron que Bayavamarca tampoco se escapa de esta irregularidad.

Los pasajeros que quieren escapar de la ola de especulación tienen que soportar largas colas para comprar con la Misión Transporte, donde se cuenta con la presencia de fiscales para controlar los precios.

Se quedan con los 20 bolos. En cuanto al pasaje urbano, aunque el costo del pasaje es Bs 180, anunciado en Gaceta Oficial por el Ministerio de Transporte, los choferes hacen de las suyas y cobran Bs 200 en las rutas urbanas e interurbanas de Caracas para quedarse con los Bs 20 extras, pues alegan no tener “sencillo”.
Por otro lado, pudimos constatar que hay choferes que piden hasta Bs 300, impuestos arbitrariamente por algunos conductores. La gente los paga por miedo a represalias o agresiones por parte del conductor o el colector, y si los dejan subir a la unidad en todo caso.

Un llamadito al ministro

La situación de las tarifas del transporte público es toda una maraña de dimes y diretes con mesas de trabajo que no concluyen nunca. Mientras, los transportistas hacen y deshacen. Desde ÚN hemos intentado numerosas veces comunicarnos con el ministro del área, Juan de Jesús García Toussaint, para preguntarle por las inquietudes de los usuarios en torno al tema; no ha sido posible. En lo que se refiere al transporte extraurbano, sucede lo mismo: nadie sabe, nadie supo. Carlota Reyes.

ÚN

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