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Alberto Mansueti: Por qué borro de mi muro

En especial cuando hablo de Venezuela.

Porque mi Muro es para expresar mis opiniones, y mis opiniones son por lo general muy impopulares, aunque los hechos al tiempo me dan la razón, pero a veces se demoran demasiado.

Un ejemplo: a mediados de 2004, siendo Hugo Chávez presidente, publiqué mis opiniones sobre la oposición venezolana. Dije que los dirigentes opositores eran todos socialistas, buenos para nada, ignorantes, corruptos, mentirosos y vividores, incapaces de desplazar al oficialismo.

También dije en ese 2004, que las bases opositoras, si querían de verdad un desplazamiento del oficialismo, debían dejar de creer en las promesas irrealistas, las mentiras y las justificaciones estúpidas de los tales dirigentes. Dije que “sin otra oposición no habría otro Gobierno”.

Y escribí “Cuba, ¿cuándo y cómo se dejó someter? Lecciones para Venezuela”, explicando que el curso político de un país no depende sólo de su Gobierno sino también de su oposición, y la de Venezuela iba por el mismo camino que la de Cuba.

Me salieron al cruce con toda clase de comentarios adversos, incluso improperios; me dijeron de todo menos bonito. Pero gracias a Dios, en la madrileña publicación “Libertad Digital” está aún mi artículo “Los errores de la oposición venezolana”, de fecha 20 de agosto de 2004, hace exactamente 13 años.

Me gusta apoyar mis dichos con acciones, en lo que me sea posible; por eso al año siguiente 2005 malvendí mi apartamento en Caracas, y me mudé al Zulia, para apoyar a “RUMBO PROPIO”, la “otra oposición” que se requería urgente en Venezuela, junto con el Economista Néstor Suárez, el Capitán Hildemaro Ferrer, y algunos otros bravos e inteligentes liberales zulianos que nos acompañaron en la aventura.

Corrimos gravísimos riesgos personales, porque enfrentamos las iras tanto del chavismo bolchevique como de la oposición menchevique. El Gobierno nos hizo un proceso judicial, y la oposición nos hizo dos asaltos nocturnos, con fractura y escalo, a nuestras modestas oficinas, para quitarnos las modestas computadoras.

Otra vez nos salieron al cruce, con comentarios adversos de toda clase, e improperios. Sufrimos la indiferencia, la incomprensión y el rechazo, tanto de la dirigencia opositora, como de sus bases. Sin embargo, enfrentamos las adversidades, con la ayuda y el favor de Dios. Y en ese empeño duramos tres años, hasta 2008, cuando me fui de Venezuela porque el proyecto resultó imposible en aquel entonces.

Ha pasado una década entera, incluso murió Chávez, y los hechos nos dan la razón. Pero se demoran demasiado. Ahora ha pasado demasiado tiempo. La MUD, tan inútil como siempre, ya con la soga al cuello y el lodo hasta la coronilla, no puede hacer nada bueno por Venezuela. Por eso se agarra de las bravuconadas que Trump dice para ganar simpatías entre los electores hispanos de Florida.

Y las bases opositoras creen ciegamente en una eventual “invasión militar” de EEUU, o en cualquier “Rambo” uniformado que robe un helicóptero, o que filme un video.

Al mismo tiempo, en el colmo de contradicciones, muchos opositores, candidatos y electores, como si estuviéramos en Suiza, se preparan alegremente para ir a votar en las elecciones regionales por los partidos de la oposición menchevique.

Pero cuando digo estas cosas, me salen al cruce con toda clase de comentarios adversos, incluso improperios; me dicen de todo menos bonito. Por eso borro comentarios: porque quizá deba esperar más tiempo, tal vez otra década, para que los hechos me den la razón.

Mientras tanto, estamos otra vez, ahora con “CINCO REFORMAS”, ahora a nivel continental, junto con mucha gente liberal brava e inteligente de otros países latinoamericanos, construyendo la otra oposición que se sigue requiriendo urgente en Venezuela y en América Latina. El que quiera sumarse, está cordialmente invitado; pero lo siento, no tengo tiempo ni ganas de responder comentarios adversos, y por eso los borro.

¡Saludos a los buenos!

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