Inicio > El pizarrón de Fran > Néstor Francia / Análisis de Entorno: Gringo, mátame suavemente (16-08-2017)

Néstor Francia / Análisis de Entorno: Gringo, mátame suavemente (16-08-2017)

Las declaraciones de Donald Trump en las que profiere la amenaza militar contra nuestro país han removido las distintas posiciones, poniendo en aprietos a quienes respaldan la intervención yanqui en América Latina pero tratan hipócritamente de guardar las formas para no quedar en evidencia. Es el caso de gobiernos como los de Colombia, Chile y Argentina que reciben al segundo de Trump, se dejan acariciar la cabeza y asienten con sumisión a las insolencias de Mike Pence contra Venezuela. Que los gringos intervengan, pero que no echen tiros por ahora, porque los lacayos no van a aceptar que el presidente yanqui los deje desnudos ante sus pueblos.

A lo interno, las reacciones son aparentemente variadas. Van desde la relativa contundencia de Henry Falcón, pasando por el vergonzoso comunicado de la MUD, las declaraciones del mismo tono del cura fascista Urosa Savino, los apoyos poco disimilados a la injerencia gringa y los muy malos disimulos de medios como El Nacional.

Precisamente, el editorial del día de ayer del diario fascista El Nacional nos da pie para algunas citas y comentarios en nuestro Análisis de hoy. Empecemos con esta perla: “Los republicanos y los demócratas saben cómo se bate el cobre de los negocios políticos, es decir, cómo es más la bulla que la cabuya  en el predicamento de un jefe deslenguado y egocéntrico, pero aquí tenemos ganas de tomarlo en serio”. Con ese tonito irónico propio de la clase media supremacista, el editorial coloca las amenazas de Trump en el plano de las locuras de un individuo y se burla de la respuesta firme, soberana, patriótica de la mayoría de los venezolanos y de nuestro Gobierno.

El Nacional no puede sino aparentar un patriotismo que le es ajeno, al igual que a los gobernantes de la derecha latinoamericana: “Aun cuando estemos ante una declaración irresponsable, debemos rechazarla en forma inmediata y enfática… los países latinoamericanos relacionados con la crisis venezolana han manifestado su desacuerdo con la amenaza de Trump. Ya pasó el tiempo del gran garrote y de las invasiones armadas, han declarado al unísono. Se trata de una conducta que no puede pasar inadvertida en el norte, ni entre los venezolanos”. Lamentablemente, los redactores saben muy bien que no ha pasado el “tiempo del gran garrote”, aunque ciertamente ese garrote a veces es envuelto con una especie de forro amortiguador , no porque los yanquis tengan algún prurito en invadir países y masacrar pueblos, sino porque las circunstancias los obligan a alternar los métodos.

Acercándose al verdadero espíritu que mueve al editorial, se asienta allí que “La declaración le viene como anillo al dedo a Maduro. El muchacho que llora y la mamá que lo pellizca. Las palabras del plutócrata convertido en inquilino de la oficina oval alimenta la retórica agotada del sujeto sin ideas que pernocta en Miraflores… Ahora puede divulgar la imagen del gran garrote que ha formado parte de sus peroraciones sin sentido”. Así se va aclarando el objetivo principal del diario de Puerto Escondido: la denuncia del imperialismo sería una perorata de Maduro y el gran garrote yanqui una elucubración “sin sentido”. Son vainas de Trump, pero el imperialismo no existe.   Así se pretende desarmar a un pueblo, anular toda prevención ante el matón que -tiene razón el presidente yanqui- tiene armas regadas por todo el mundo, hasta en los lugares más lejanos.

La verdad verdadera es que la acción intervencionista imperial, que es más que una simple amenaza, sigue avanzando, con el beneplácito de los lacayos del continente: el vicepresidente Mike Pence aseguró ayer que Estados Unidos “no puede quedarse de brazos cruzados mientras Venezuela se derrumba”. Tras reunirse con el cipayo Mauricio Macri, Pence invitó a los países de la región a tener la “certeza de que Estados Unidos va a continuar implementando todo el rigor de su poderío económico y diplomático” hasta que se reinstaure la “democracia” en Venezuela.

Por supuesto, los títeres del patio siguen alentando la intervención imperialista, convirtiéndose cada vez más en reos de traición a la Patria. El terrorista vicepresidente de la Asamblea Nacional, Freddy Guevara, afirmó ayer que “Las calles están apagadas, pero hoy el mayor elemento de presión es la comunidad internacional, ellos (el Gobierno) no saben lo que son las sanciones impuestas, esto va a escalar, miren a Irán que tenía una amenaza nuclear y tuvo que ponerse en el carril… Ya no tenemos una comunidad internacional que se expresa en los medios sino que ya emite sanciones… todo lo que ocurrió, todo el sacrificio no ha sido en vano, para lograr la salida de la dictadura”. Bien, como reza la consigna callejera, para meternos a nosotros “en el carril” van a tener que echarle bolas, como ha quedado demostrado.

Por su parte, el terrorista fugitivo Ramón Muchacho, destituido alcalde del municipio Chacao, uno de los centros de la violencia guarimbera derrotada, aseveró desde Miami que en la Venezuela actual no hay posibilidad de una salida democrática. Entrevistado en el programa Conclusiones de CNN en Español, se dio el tupé de declarar que aunque no cree que la opción de intervención militar sea lo más idóneo para el país, la misma puede ser “inevitable” para Estados Unidos y que, en efecto, Venezuela “es un peligro para América Latina”.

El editorial de El Nacional no deja de justificar el intervencionismo imperial, a pesar de la pose “nacionalista” ante la metida de pata de su amo Donald Trump: “pese a la trivialidad del amenazador, ciertamente se sigue con atención en Estados Unidos lo que pasa en Venezuela, según lo prueban las medidas tomadas por el Departamento del Tesoro contra numerosos burócratas de la dictadura que, hasta ahora con total impunidad, han violado derechos humanos y han cometido numerosas tropelías contra la sociedad”. O sea, parafraseando la conocida canción de Roberta Flack: “mátame suavemente”.

Néstor Francia 16/08/17

Te puede interesar

Compartir