Inicio > El pizarrón de Fran > Earle Herrera: Tronó, llovió y relampagueó

Earle Herrera: Tronó, llovió y relampagueó

Donald Trump y la derecha depositaron su confianza anticonstituyente en la convergencia intertropical. El fenómeno atmosférico no los defraudó, hizo su trabajo, pero la MUD no cumplió con su parte. La convergencia trajo lluvias, truenos y relámpagos, solo que no disuadió al otro factor que los pronosticadores del estado del tiempo olvidaron: el pueblo. Este se convirtió en una avalancha de más de 8 millones de votos contra los que no valieron paraguas imperiales ni amenazas terroristas.

Siempre subestimando al presidente Maduro, el imperio, la derecha y sus medios se burlaron cuando el Jefe del Estado sentenció que así lloviera, tronara o relampagueara habría Constituyente. En verdad, no se trataba de emular la proclama del Libertador Simón Bolívar ante el terremoto de 1812 y la herejía de la Iglesia de atribuir el fenómeno a un castigo de Dios. La expresión de Maduro iba dirigida a los obstáculos de la derecha nacional y las amenazas, incluida la militar, del imperio yanqui. No era la naturaleza la que se oponía, sino Estados Unidos y Europa.

La vaguada política se desató. Trump tronó, Almagro amagó y Kuczynski inundó la alfombrita donde los perritos mueven la cola. Nunca unas elecciones constituyentes de país alguno levantaron semejante reacción en el mundo entero. La Unión Europea “ordenó”, in extremis, que no se realizaran, y el Presidente de Estados Unidos amenazó con severas sanciones económicas si no le hacían caso. Esos truenos, sapos y relámpagos no detuvieron la voluntad del pueblo libertario de Venezuela.

Una vez que se expresó el poder originario, el imperio imprecó, Europa berreó y el capital amenazó. La MUD llovió pestes y culebras internas por su derrota sin pelear. La Iglesia tronó por prestar sus templos para un plebiscito inauditable en el que quemaron hasta las hostias. Cual Júpiter Tronante, Urosa relampagueó. Cuando la depresión tropical se disipó, la Asamblea Nacional Constituyente era una realidad. Como dijo el antichavista Claudio Fermín, usted la puede protestar y denunciar, pero no desconocer porque está allí, existe, es real, tanto como la lluvia con rayos, truenos y relámpagos que la precedió, pero no la pudo impedir. Maduro dixit.

Te puede interesar