Inicio > El pizarrón de Fran > Arsenio Henríquez: La falacia de la “Estatolatría”

Arsenio Henríquez: La falacia de la “Estatolatría”

“Definitivamente y no me queda duda de que se necesita un Estado fuerte para resolver los problemas que padece la Sociedad Venezolana”. Palabras más, palabras menos, fueron los argumentos con apariencia de validez  de un político de carrera en un evento en la Cámara de Comercio del Estado Vargas. La cosa era para salir corriendo. En la Venezuela de hoy existe en el discurso político una variedad de falacias que desarrollan las causas de la crisis que afrontamos. Y una de esas falacias es la Estatolatría. Es decir, la idea muy generalizada por cierto; que desde el Estado se puede organizar y administrar con eficiencia los recursos que generan los ciudadanos. Vale decir, ese agente parasitario, expoliador, explotador y represivo que es el Estado, es la alternativa ofrecida por los políticos como propuesta para superar la actual situación de riesgo país.

El Estado venezolano junto con sus defensores (políticos, economistas, sociólogos, juristas, historiadores, entre otros) han fracasado de manera estrepitosa y la mejor prueba de ello la encontramos en los servicios públicos los cuales no son eficientes, y no hay empresa pública que no haya sido declarada en quiebra por despilfarro o corrupción.

Cabe destacar que su mejor especialización es la de expropiar, perseguir, eliminar, corromper, liquidar a todo individuo y a toda organización independiente que se oponga a sus caprichos y desmanes.

Su modus operandi es la persecución y eliminación física e ideológica del individuo, de la creatividad y de la iniciativa de los ciudadanos, controlando la economía, estableciendo regulaciones que obstaculizan el libre mercado, y censurando la participación de los trabajadores a través de legislaciones laborales inoperantes.

La falacia de la Estatolatría in crescendo en el discurso político venezolano es de suyo el principal enemigo del ciudadano, de la libre competencia económica, del emprendimiento, de la propiedad privada y de la libertad política.

El Estado Venezolano como decía Nietzsche en su obra Así Habló Zaratrusta, “Es el más frío de todos los monstruos fríos. Es frío incluso cuando miente y ésta es la mentira que se desliza de su boca: Yo, el Estado, soy el pueblo”.

Te puede interesar

Compartir