Inicio > El pizarrón de Fran > El pizarrón Noticias > JP Morgan: Comercio con monedas virtuales puede ser fraudulento

JP Morgan: Comercio con monedas virtuales puede ser fraudulento

Según la publicación El Economista, la banca inversión de JP Morgan lanzó duras críticas al bitcoin y otras criptomonedas. La firma cuestiona la legitimidad de estos conos monetarios “emergentes” y compara esta clase de activos con un esquema piramidal, en un reporte del periodista José Luis de Haro.

“Si bien no sabemos si el precio de las criptomonedas subirá o bajará a corto plazo, la historia de las divisas, los gobiernos y el fraude financiero nos hace pensar que el futuro de las criptodivisas probablemente no será brillante”, señala el analista Mario Kolanovic en el documento distribuido entre los clientes de JP Morrgan.

Considera que actualmente hay pocas razones legítimas para usar las criptodivisas, salvo para especular, debido a que el mercado mueve alrededor de 150.000 millones de dólares en activos. Entre ellos no solo si incluye el bitcoin, sino los cientos de divisas virtuales registradas hasta la fecha en el mercado.

“El suministro de las criptodivisas no está controlado por los bancos centrales y pueden utilizarse para evitar controles de capital, permitir la evasión de impuestos o financiar transacciones ilegales en la web”, apunta el director global de estrategias macro y de derivados de JP Morgan.

Al respecto, dice que las divisas digitales no pueden ser valoradas de forma efectiva y plantean un importante “riesgo de cola”, especialmente cuando los reguladores comienzan a prohibir la compra y venta de estos activos, como ha ocurrido en China.

Desde su punto de vista, no es posible calcular el valor de las criptodivisas porque no hay una economía subyacente para evaluar la oferta y la demanda de bienes y servicios, no hay inflación, no hay “diferenciales de tasas” ni tampoco un poder organizado que garantice su viabilidad a largo plazo.

La estructura piramidal

En su comparación de las criptodivisas con un esquema de Ponzi, Kolanovic pone de manifiesto que existen varios paralelismos. Cuando se inicia un fraude de este tipo, la persona o personas encargadas de estructurarlo se encargan de asegurarse una propiedad desproporcionadamente alta de los beneficios futuros.

En el caso de bitcoin, por ejemplo, se cree que una persona (o grupo de individuos) bajo el pseudónimo de “Satoshi Nakamoto” minaron entre uno y dos millones de unidades de esta divisa digital, alrededor del 10% del total en circulación, con un valor actual de entre 4.000 y 8.000 millones de dólares.

“Si bien la emisión inicial requiere un esfuerzo insignificante, los beneficios para los participantes posteriores comienzan a disminuir a medida que la emisión se vuelve progresivamente más difícil y eventualmente no rentable, marcando el probable final del esquema”, explica este experto. En el caso de las criptodivisas, la analogía con el esquema de Ponzi reside fundamentalmente en crear una nueva divisa digital si esta es más rentable que otras ya en circulación. Este fraude funciona “siempre y cuando haya suficiente demanda, generalmente desinformada, dispuesta a comprar”, añade.

El pasado martes, el consejero delegado de JP Morgan comparó el aumento del precio del bitcoin con una burbuja, y dijo que esta criptodivisa es solo útil para traficantes de drogas y países como Corea del Norte. Dimon amenazó a sus empleados, asegurando que si alguno realiza operaciones de inversión con bitcoin en nombre del banco, será despedido “en un segundo”.

La Otra Vía

Te puede interesar

Compartir