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Guillermo Ortega: El circuito de la inflación

Es cierto que la inflación es un tema de finanzas públicas y puede ser analizado desde el punto de vista de cuál es el nivel óptimo del impuesto. A veces puede ocurrir que el Gobierno genera mas inflación de la que necesita para financiar el déficit. Para ello es necesario entender cuál es el circuito mediante el cual se recauda el impuesto y dónde pueden estar las filtraciones.

Cualquiera que le dé un vistazo al balance del Banco Central, resumido en la cuenta de base monetaria, una de las pocas cifras que todavía se publican de forma regular, no dejará de sorprenderse por la frenética actividad que ha desplegado el instituto emisor a lo largo del año. La política monetaria básicamente se expresa en la hoja de balance del Banco Central, a través de movimientos en sus cuentas de activos y pasivos. Los pasivos del Banco, lo que se conoce como base monetaria, el movimiento de monedas y billetes y la cuenta que mantienen los bancos en formas de reservas, han aumentado en lo que va de año en cerca de 8,4 veces.

El financiamiento del Banco Central al sector público ha crecido aún más, el crédito a las empresas públicas no financieras se ha multiplicado por 24, y el dirigido al sector financiero lo ha hecho en un orden de 10 veces. Básicamente ese mayor crecimiento del crédito interno ha estado contenido por una pérdida de activos internacionales por casi 5.000 millones de dólares. Es decir, de haberse monetizado toda esa expansión del crédito interno, la tasa de inflación hoy pudiese ser aún mayor.

El impuesto inflación se recauda sobre los saldos monetarios reales que mantienen los agentes económicos, la cual es la base de recaudación, y la inflación actúa como la tasa de recaudación. Al final, los ingresos así obtenidos financian gastos del Gobierno. Pero esto es solo parte de la historia. Pdvsa entrega dólares al Banco Central a una tasa preferencial, pero sus costos crecen a una tasa cercana a la inflación domestica. Sin embargo, la contrapartida de ese financiamiento monetario en bolívares son papeles que el instituto emisor mantiene en dólares. Cuando se produce una devaluación se genera una ganancia patrimonial para el Banco Central.

Es un circuito curioso, por cuanto la inflación termina beneficiando al Banco Central, mientras el Gobierno recibe solo una parte de la recaudación. Para Pdvsa, el financiamiento monetario viene a compensar la diferencia de las tasas de cambio y con los bolívares paga impuestos al Gobierno que de otra forma no podría pagar. Sin embargo, en tanto la deuda se mantiene en dólares, al producirse una devaluación necesita más bolívares. Alguien podría pensar que ese dinero finalmente es recaudado por el Fisco.

Lo curioso es que una parte importante del impuesto se queda en el instituto emisor y otra en el sistema financiero. En medio de una situación económica como la actual, resulta paradójico que los bancos, el instituto emisor incluido, terminen beneficiándose de un impuesto que solo debería financiar el gasto. Es un problema serio de filtración, una parte en la acumulación de ganancias patrimoniales en el Banco Central y la otra, en parte por el financiamiento primario, hacia el resto del sistema financiero. Es lamentable el signo de la descoordinación entre la política fiscal y la monetaria.

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