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José Antonio Gil Yepes: Día de la Paz

El primero de octubre se celebra el Día Internacional de la Paz y está dedicado especialmente a Gandhi, aunque, de hecho, también pudiera estar dedicado a todos los que han enseñado y mostrado ejemplo de amor, convivencia, paz, tolerancia, caridad y compasión; tales como Cristo, Buda, Confucio, Mandela, Martin Luther King, entre tantísimas personas que hicieron o hacen de su vida un faro de buena luz. La gran pregunta está en “¿cómo hacernos más pacíficos de lo que somos?”.

Nuestro aprendizaje puede empezar por caer en cuenta de que los ejemplos antes citados son plurales: provienen de diversas culturas, regiones y religiones, pero todos convergen en el mismo mensaje de paz. Entonces la paz necesita de la convivencia y tolerancia entre seres diferentes.

Ese mensaje es particularmente adecuado para la sociedad moderna que, por definición, es diversa, plural. En ella, mientras más moderna se hace, más diferenciación surge entre sus miembros y sus intereses. Por eso, cuando interactuamos unos con otros en la sociedad moderna, la pregunta clave que tenemos que hacernos no es quién tiene la razón, sino cómo nos ponemos de acuerdo. Este cambio de enfoque supone una lucha dentro de nosotros mismos, pues para poder actuar de esa manera, tan ilustrada y excelsa, necesitamos superar lo que típicamente más nos motiva a actuar como lo hacemos que es el poder imponer nuestro criterio a los demás. Ese poder nos hace querer convencer, persuadir o hasta manipular al otro. Cuando, en realidad, lo que debería motivarnos es el logro de nuestros intereses, el respeto por los intereses del otro y un afán de filiación o disposición a cultivar las mejores relaciones con los demás. De esta manera, nuestras relaciones dejarían de ser conflictivas o indiferentes, para convertirse en sociedades de socios. Esto último no es una redundancia sino que pone de manifiesto que muchas veces vivimos yuxtapuestos con el otro pero no complementariamente con él. Para convivir, en vez de persuasión, lo que necesitamos aprender es negociación ganar-ganar.

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