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Guillermo García N.: “Ordeno refinanciamiento y reestructuración”

El presidente Maduro ordenó este jueves 2 de noviembre refinanciar y reestructurar “todos los pagos externos” del país a partir de mañana, aunque aseguró que liquidará los 1.121 millones de dólares que debe pagar a los tenedores de uno de los bonos de Pdvsa 2017N, que vencían el jueves 02. “He ordenado que a primera hora de mañana viernes, 3 de noviembre, se inicie el pago del Bono Pdvsa 2017, pero luego de este pago, a partir de hoy, decreto un refinanciamiento y una reestructuración de la deuda externa y de todos los pagos de Venezuela”.

¿Qué significa refinanciamiento y reestructuración de deuda?

¿Pagar o no pagar? La decisión de hacer default no es solo cuestión de capacidad de pago. Tres factores diferentes entran en juego y la evaluación que se tenga en cada uno de estos afecta el resultado esperado.

La necesidad.  Se refiere a la evaluación costo/beneficio que se haga sobre las consecuencias de dejar de pagar la deuda. Si el incumplimiento pone en riesgo la estabilidad del país más allá del nivel que consideran aceptable.

La capacidad de pago.  Se basa en el flujo de caja y disponibilidad de fondos para realizar los pagos programados. Es el parámetro de decisión más discutido actualmente.

La voluntad de honrar los compromisos.  Se refiere a cálculos menos económicamente tangibles y más  políticos: ¿Cuál es el nivel de prioridad que asignan los responsables de la deuda al pago de los bonos dentro de la jerarquía de necesidades de la nación?

Dependiendo de las diferentes combinaciones de estos tres factores, el resultado de la decisión puede ser el default, la reestructuración o el pago de la deuda de acuerdo a las condiciones establecidas.  “Cuando un emisor toma la decisión de no continuar pagando los bonos de acuerdo a los cronogramas establecidos, varias opciones quedan abiertas. Cada una tiene costos y beneficios diferentes, incluyendo distintos niveles de impacto sobre la credibilidad del país como emisor. Veamos:

Repudio: Consiste en una negativa directa a pagar la deuda y a entrar en negociaciones con los acreedores. Es el escenario más radical y costoso para la futura capacidad de endeudamiento nacional.

Reestructuración: Los responsables del emisor entran en negociaciones con los acreedores y buscan  llegar a un acuerdo que implique renegociación de términos. Las concesiones que pueden obtenerse incluyen la reducción del principal a pagar, el cambio en la tasa de interés y/o la modificación de los plazos. Esta negociación se realiza con la intermediación de abogados y expertos financieros y afecta negativamente la futura capacidad de endeudamiento del emisor, ya que marca un precedente.

Reperfilamiento o refinanciamiento: Este es el escenario menos agresivo para enfrentar problemas con los pagos de la deuda. Implica que el emisor intercambia los títulos existentes por otros que tengan un vencimiento más lejano, usualmente ofreciendo un cupón más alto como incentivo. La aceptación de este proceso es voluntario para los tenedores. La concentración de los bonos en las carteras de algunos pocos tenedores facilita la negociación de un reperfilamiento, ya que el intercambio puede acordarse con un menor número de representantes de la contraparte. El gobierno en los dos últimos años viene aplicando una estrategia de reinversión y manejo de pasivos y venta de activos (bonos, oro).

¿Por qué se hace muy difícil el refinanciamiento y reestructuración?  Lo advertía en artículos anteriores, las medidas tomadas por la administración Trump de prohibir la negociación en territorio norteamericano de nuevas emisiones de deuda venezolana o filiales (Pdvsa , Citgo, bancos estatales) tendría  implicaciones en el caso que el Gobierno de Nicolás Maduro buscara algunas alternativas para levantar nuevos fondos, o entrar en un proceso de reestructuración o reperfilamiento de deuda. En consecuencia, para el gobierno se complica el disminuir la probabilidad de ocurrencia de un evento crediticio (Default  suspensión de pagos de sus bonos).

¿Qué analiza Wall Street? Hechos: ¿Cuál sería la posibilidad de ocurrencia de default en los actuales momentos económicos y políticos? ¿Qué alternativas tendría Venezuela? ¿Cuál ha sido el comportamiento de la deuda y su curva de rendimiento en los últimos años?  ¿Cómo podrían comportarse los títulos en la curva de rendimiento y cuál ha sido su histórico? Esto  se ha visto reflejado en el mercado a través de los Credit Default Swap’s CDS, instrumentos del mercado de valores que sirven como derivado para cobertura de seguro en caso de default. Los CDS sobre bonos venezolanos se negociaron a 62%, lo que mide la probabilidad alta de ocurrencia de un evento crediticio. De acuerdo a destacados analistas la aplicación de sanciones haría inminente una declaración de default en base a las condiciones actuales de reservas internacionales de Venezuela (US% 10.134 millones)  de los cuales  un 70 -75 % es oro monetario, y los montos importantes de pago de deuda de noviembre y del año 2018.

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