Inicio > El pizarrón de Fran > El pizarrón Opinión > Héctor Navarro: El Caso Rafael Acuña, Estado Sucre

Héctor Navarro: El Caso Rafael Acuña, Estado Sucre

No es posible dejar de mostrar indignación ante lo que está ocurriendo con Rafael Acuña, ex alcalde de Cumaná.

A Rafael lo conocimos desde su época de estudiante “revoltoso” y más tarde dirigente estudiantil en Sociología, enfrentado en aquellos tiempos a otro Acuña, Luis Acuña, muy querido amigo quien posteriormente fuera Gobernador.

De los tiempos de la elección de Hugo Chávez a la Presidencia, de aquellos tiempos en que se produjeron grandes protestas por el asesinato del estudiante universitario de la UDO Ángel Castillo en manos de lo que quedaba instalado de la policía del estado Sucre, un gobierno regional de Acción Democrática.

Con Chávez nos estrenamos en esos menesteres de ministro y con él fuimos, a pesar de los consejos incluso del Ministro de la Defensa de entonces, a acompañar, allá en su barrio y en medio de la indignación popular, a la mamá y otros familiares de Ángel.

Esa misma vocación democrática y actitud de rebeldía ante el atropello colocó a Rafael Acuña en la necesidad de participar con Chávez, regionalmente, en los primeros pasos del PSUV y es así como fue electo alcalde de Cumaná y es así, con ese mismo espíritu, como se separó de su partido, el PSUV.

Ahora nos encontramos con un Rafael Acuña preso por un gobierno que dice ser chavista, sin saber a ciencia cierta de qué se le acusa (hasta el momento de redactar), acusado de algo ocurrido en su gestión y después de cinco años de haber finalizado la misma, sin que su sucesor en el cargo haya efectuado ninguna denuncia y sin que se pronunciara el órgano que debía pronunciarse en primera instancia: la Contraloría Municipal.

Ahora, con sólo días al frente del cargo, el nuevo gobernador aparentemente ha descubierto hechos ilícitos importantes en esa dependencia. Pero ante lo que es evidente en cuanto a la corrupción, no existen pronunciamientos oficiales frente a las denuncias de lo que pasó en CADIVI, o de lo que pasó en los ferrocarriles (señalado por el propio Presidente Maduro, 2013), o de lo que pasó con ODEBRECH (escándalo internacional), o con la importación de alimentos. Estamos hablando de cientos de miles de millones de dólares.

Tampoco hay pronunciamiento oficial, ahora que se habla de un refinanciamiento de la deuda externa, sobre el planteamiento que hemos hecho acerca de la necesidad de una Auditoría Pública y Ciudadana a la deuda, que debería realizarse antes de proceder a reconocer cualquier monto.

De la misma manera, tenemos en nuestro poder la comunicación firmada por los tres miembros del Poder Moral Republicano en respuesta a nuestras denuncias de corrupción (Sep. 2015) en la cual declaran SIN LUGAR LA SOLICITUD (Dic. 2015).

Lo cierto es que cada día más las denuncias de corrupción se hacen más frecuentes (y voluminosas en relación a la cuantía) dándonos la razón, pero sin embargo sólo se habla de los guisos de PDVSA (que parecieran innegables) y los venezolanos seguimos con la sensación de estar en presencia de otro RECADI con “chinito” y todo.

Rafael Acuña no había tenido acceso a su expediente transcurridas más de 48 horas de su detención y eso es una violación a la Constitución (Art. 44). Salvo generalidades y comentarios de calle no sabía de qué se le acusaba, y ahora le ordenan detención en su domicilio sin haber elementos de convicción sobre la comisión de un delito.

¿Se trata de hacer justicia o se trata de un amedrentamiento a su persona, tratar de inmovilizarlo, como ya ocurrió en Falcón para las elecciones a gobernador, con la intención de que sean retirados varios candidatos a alcaldes del estado Sucre?

¡Libertad plena y garantías democráticas para Rafael Acuña!

Te puede interesar

Compartir