Inicio > El pizarrón de Fran > El pizarrón Opinión > Jesús Alberto Castillo: Rafael Romero, un servidor con esmero

Jesús Alberto Castillo: Rafael Romero, un servidor con esmero

El personaje de hoy es Rafael Romero, un hombre de carne y hueso que todos los días va a su trabajo con aires renovados para dar lo mejor de sí. Su sitio laboral es la bien conservada biblioteca de la Escuela de Administración de la UDO, la insigne universidad que ayer estuvo de aniversario.  Como de costumbre recibe a los entusiastas usuarios, estudiantes y profesores, que se deleitan de la lectura de textos y tesis de grado para complementar sus conocimientos.  Siempre se le ve risueño, dispuesto a atender amablemente y dar más allá de lo que está a su alcance. Así es su filosofía de trabajo “una buena atención, por muy pequeña que parezca, es determinante para alcanzar grandes logros”. Y ¿cómo ha sacado este extraordinario servidor de apuros a propios y extraños?

En lo particular he sido bendecido de la buena atención de este insigne trabajador universitario, quien no se amilana por nada y se ha convertido en un ejemplo a seguir en el fascinante mundo de las relaciones interpersonales. En diversas oportunidades he tenido que recurrir a sus buenos oficios a la hora de pasar las notas de mis estudiantes a la plataforma digital de “La Casa Más Alta”, tal como se conoce a nuestra ilustrísima universidad, hoy menguada en su arquitectura y clima organizacional. Sin embargo, la entusiasta labor que le pone Rafael a su entorno laboral contrasta con el deteriorado e inseguro ambiente que se respira en el resto del campus universitario. Es como si se negara a aceptar esta cruda pandemia que nos abraza diariamente.

Su nombre completo es Rafael José Romero Pino, nacido en Cumaná, ciudad marinera y mariscala fundada por Pedro de Córdoba hace más de 200 años y hoy transmutada en una urbe deshumanizada. Es TSU en Tecnología de Alimentos, egresado del IUT de esta ciudad, otrora institución universitaria de prestigio. Por circunstancias de la vida, a partir de Octubre del 2005 ingresa a la UDO como Asistente de Especialista en Información de la mencionada biblioteca. Consciente de laborar en un sitio no acorde con su formación académica decide estudiar en el área de la Información y Documentación, mediante un convenio UDO-Universidad Politécnica Territorial de Lara, carrera que culmina con título de TSU en el 2013, ocupando el primer lugar de su promoción.

Como él mismo dice “Desde entonces me he entregado en cuerpo, alma y corazón a esta impensable y nueva profesión que me ha traído muchas alegrías y un sinfín de aprendizajes” ¡Que bellas palabras para quien ama su trabajo! Lo demás es historia contada. El amigo Rafael es elocuente por naturaleza, un ser polifacético que disfruta de lo que hace. Goza del aprecio de estudiantes, docentes, empleados y obreros en su lugar de trabajo. Un conversador de diversos temas que apasionan al más osado de los mortales. Poseedor de una amplia cultura que comparte con los usuarios de la biblioteca. Además, colabora activamente con las actividades que realizan las autoridades de Administración para realzar el sentido de pertenencia en nuestra Alma Mater.

Por eso uno lo puede ver muy activo en los procesos de planificación, inscripción y asesoría académica de la Escuela de Administración de la UDO. Igualmente, apoyando las áreas de la Comisión de Trabajo de Grado, Reválidas y Equivalencia. Ha trabajado ininterrumpidamente como analista de sistema en los cursos intensivos desde el 2006 hasta el 2015. Su perseverancia y ganas de servir le permitieron en el 2016, junto a un gran equipo, de coordinar Control de Estudios de la UDO. Hoy se regocija entre los anaqueles de libros y sistemas de información, dando lo mejor de sí y mostrando el rostro optimista de un trabajador que sueña con un país de grandes oportunidades. ¡Siga siendo ejemplo, amigo Rafael Romero, para las venideras generaciones!

Te puede interesar

Compartir