Inicio > El pizarrón de Fran > El pizarrón Opinión > Leopoldo Puchi / Enfoque: Entender para entenderse

Leopoldo Puchi / Enfoque: Entender para entenderse

En el centro visible de la situación nacional está la inflación, que muele las economías familiares y obstruye la actividad productiva. Las dificultades económicas obedecen a múltiples elementos: la caída del precio de los hidrocarburos, los errores de las políticas macroeconómicas, el endeudamiento mal administrado, la ineficiencia en el manejo de Pdvsa.

A todo esto se le añade el bloqueo financiero que multiplica de manera geométrica los problemas, al obstruir el flujo de insumos y el refinanciamiento de la deuda, algo que sería natural por el simple hecho del descenso del ingreso de divisas por la baja en los precios del petróleo.

Las razones de este bloqueo que prohíbe el refinanciamiento de la deuda son de carácter geopolítico y tienen que ver con  el peso petrolero de Venezuela en el escenario mundial, su desplazamiento fuera de su espacio tradicional y hasta su mensaje político, considerado anacrónico, que se cree pudiera reanimar banderas sociales: nunca se sabe por dónde salta la liebre.

Se trata pues de un asunto de poder, como casi todo aquello que se plantea en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, ya que la separación de un satélite de su centro de gravedad puede causar una reacción de fuerza para obligarlo a volver a su órbita.

¿Qué se puede hacer? Lo primero, de parte del Gobierno, es adelantar políticas que permitan mejorar la situación económica aun en este contexto de bloqueo, comenzando por corregir las políticas macroeconómicas, en particular las cambiarias y permitir el libre cambio de divisas entre particulares, lo que reanimaría la actividad productiva y comercial al ingresar al país insumos y bienes de consumo.

Por otra parte, sería necesario un acuerdo de Gobierno y oposición para llegar a acuerdos de renegociación con los tenedores para reestructurar la deuda, condición que ha puesto el gobierno estadounidense.  Ahora bien, si esto significa que el Gobierno ceda el CNE y el TSJ a la oposición, parece muy difícil que tenga lugar ese entendimiento, cuyas negociaciones estaban previstas que se realizaran en República Dominica.

En este caso, de no renegociarse la deuda por no  concretarse el acuerdo señalado, las dificultades materiales de la gente se agudizarían en los próximos meses. Por esta razón, habría que entender que es necesaria una alternativa, un escenario distinto, que permita construir un escenario de coexistencia a largo plazo, independientemente de quien esté en el poder. Entender la realidad para entenderse.

Flash Rojo

La situación creada en el Gran Polo Patriótico es incomprensible. Son 335 alcaldías, pero prácticamente todas quedaron en manos del Psuv. No le dieron participación a las otras organizaciones de la alianza. Una conducta incomprensible con formaciones como el PPT o el PCV que son muy respetadas en el país. Sectarismo, enfermedad infantil.

Ciertamente, el senador Bob Cocker ha estado en desacuerdo con las sanciones, como señaló José Vicente Rangel. Pero lo que resulta extraño es que aquí nadie haya tomado en cuenta esa posición ni la haya aprovechado para un acercamiento, en particular si Caleb Mc Carry, el secretario de Cocker, es parte del grupo Boston. ¿Qué pasó?

Flash Negro

Hay muchas cosas que criticarle al gobierno venezolano. Pero quien lo haga, debe tener méritos para hacerlo. No puede España hablar de presos políticos en Venezuela, si allá hay presos políticos. Ni pueden apelar a lo de la corrupción, cuando allá es tan pronunciada. Por más que sean situaciones distintas, no hay bases para presumir.

Desde el exterior, luego de los resultados de las gobernaciones, se conminó a PJ, AD y VP a que negociaran. El acuerdo sería la aprobación de la reestructuración de la deuda por la Asamblea Nacional a cambio de modificaciones en la composición del CNE. La amenaza a los partidos es dejarlos colgados; al Gobierno, un bloqueo más fuerte.

El Socialismo en la Historia: Ilusión

Al ascender los bolcheviques al poder en aquel octubre de 1917, se enfrentaron a una situación de caos, desorden social y hasta a una delincuencia común de la que fue víctima el propio Lenin en la navidad de ese año, cuando lo atracaron y robaron el carro. Por supuesto, fue muy difícil sellar la paz con Alemania y hacerle frente a una guerra civil de varios años. Durante ese período prácticamente desaparecieron las formas económicas del mercado y en lugar de las transacciones por medios monetarios se utilizaba el trueque o los sovznak, emitidos sin control. Pero lo más grave de todo fue que ese “comunismo de guerra” creó la ilusión entre los militantes de que ese era un auténtico modelo socialista. Por eso costó tanto dar el viraje hacia la Nueva Política Económica que a partir de 1921 propuso Lenin para restablecer el funcionamiento de la economía y la productividad para luego progresivamente socializar la organización industrial y del campo. Y, efectivamente, se le puso orden a las finanzas públicas y se detuvo la inflación. Sin embargo, la tensión política e ideológica no se contuvo y finalmente se impuso otro modelo, el de Stalin: la colectivización y los planes quinquenales.

Te puede interesar

Compartir