Inicio > El pizarrón de Fran > El pizarrón Opinión > Néstor Francia / Análisis de Entorno: No puede haber paz sin soluciones (21-11-2017)

Néstor Francia / Análisis de Entorno: No puede haber paz sin soluciones (21-11-2017)

El descontento por el tema de los precios se viene acumulando como un oscuro débito de la Revolución. De esta situación cada vez más extrema se vienen haciendo eco importantes figuras de la opinión pública nacional, el más reciente el periodista José Vicente Rangel, en su programa del pasado domingo, en el que habló sin ambages, refiriendo que es “insoportable el costo de vida, imposible callar ante el fenómeno que azota a todo el pueblo por igual, sin excepción, sin distingo social y político, los venezolanos estamos contra la pared… ¿qué justifica que en cuestión de horas se multiplique en el mercado el precio del queso, de la carne, el arroz y cualquier otro alimento? Lo mismo ocurre con el aumento de los precios en los repuestos y artículos de ferretería, lo que sucede en el país no tiene explicación”. Bien, no sabemos si acaso explican bien lo que ocurre frases como “guerra económica” o “inflación inducida”. Quizá explican algo, pero consuelan poco. Sobre todo porque la gente se está cansando de la retórica y está reclamando soluciones.

También tocó el tema Rafael Ramírez, ex presidente de PDVSA, ahora en funciones diplomáticas, quien lo refirió en un artículo un tanto críptico, en el que parece que no termina de decir lo que quiere decir, titulado “La tormenta”, y que pudimos leer a comienzos de semana en Aporrea.org. Señala Ramírez que “No me cabe duda que el campo Bolivariano, avanzará, como avanza, en el terreno político derrotando a la extrema derecha y sus patéticos cabecillas. Así mismo, tenemos toda la fuerza para detener y neutralizar las maniobras extranjeras desde estos espacios internacionales. Pero en lo que creo que debemos profundizar el análisis, clarificar las ideas e identificar la actuación solapada del gran enemigo, es en la economía. Discutir a profundidad, de buena fe, entre revolucionarios. Como decía el Comandante ‘en el socialismo, la prioridad de la economía debe ser resolver las necesidades del Pueblo’, su calidad de vida, mantener la perspectiva de un futuro posible, como Chávez lo soñó y prometió al Pueblo”.

El constituyente Oscar Schemel, apenas cinco días después de instalada la ANC, aseveró que “La gente está sufriendo, no hay tiempo. La gente está sufriendo y hay que dar respuestas inmediatas”. Y también: “La luna de miel es corta. Muy pronto observaremos con mucha mayor intensidad estas demandas, muy cerca de nosotros como constituyentes. Hay que darles respuestas a los problemas de los venezolanos. El foco vuelve a estar en la gestión, en la economía, en la esperanza”. Tal cual: cuando la gente nos interpela en la calle, en nuestro carácter de constituyentes, se refiere de manera  casi exclusiva a la economía, y señaladamente al asunto del aumento insoportable de los precios. Nosotros tratamos de ponderar los logros de la Constituyente en cuanto a la estabilidad y la paz del país. Muy bien, pero por el camino que vamos muy pronto ese argumento puede comenzar a perder fuerza, ante la hiriente situación económica. En días pasados un constituyente, en una entrevista televisiva, aseveraba que no puede haber soluciones sin paz. Es verdad, pero cuidado con que la frase se nos invierta, si seguimos en lo mismo: no puede haber paz sin soluciones.

¿A qué nos referimos cuando hablamos de “lo mismo”? Entre otras cosas, al abuso de las frases hechas y de una pose híper optimista que pareciera no reconocer que, sin adornos ni atenuantes, el pueblo está sufriendo, y eso no es ninguna metáfora. Es tan claro como lo dijo Rangel, en el sentido de que el pueblo se siente azotado y contra la pared, y no va a comer, y eso lo añadimos nosotros, con palabras ni promesas. Es necesario hablarle a la gente con la verdad: la situación económica difícil que vivimos no tiene solución rápida, quien ofrezca eso está mintiendo. Tampoco se puede seguir tratando medidas coyunturales como soluciones estables. Está muy bien que el gobierno chavista, haciendo honor a su vocación social y a su preocupación por los sectores más vulnerables de la sociedad, aumente los salarios, cree bonificaciones especiales, organice formas temporales de distribución de alimentos y otros bienes que alivien en algo el calvario de los venezolanos ante la insufrible espiral inflacionaria. Pero tratar tales medidas como si fueran soluciones reales, estables, duraderas, o como si con ello estemos cumpliendo con las expectativas populares, no nos parece lo correcto. Estamos de acuerdo con otra opinión de José Vicente Rangel, en cuanto a que las medidas “forjadas” aplicadas a la economía no convencen, ni por parte del Gobierno ni tampoco por parte de los empresarios.

Nosotros nos cuidamos mucho de hablar de la economía, porque nos parece que se trata de una disciplina ardua, compleja, en la cual somos legos. Pero al menos sabemos que es necesario escuchar voces que no forman parte del coro, empezar a barajar caminos alternativos dentro del modelo de inclusión, alejarse del dogmatismo económico que tanto daño ha hecho a la Revolución. Debate verdadero con todos los sectores. El diálogo nacional sobre los problemas económicos del pueblo acaso sea más importante que el diálogo de políticos que reproduce la polarización, sin que estemos diciendo que este no se adelante.

Este tema de hoy es cardinal, así que seguramente volveremos pronto a su abordaje.

Te puede interesar

Compartir